El frío toca el paladar, pero el dolor aparece en la frente
Según la clasificación internacional de las cefaleas, este dolor es breve y a veces intenso. Se produce en personas sensibles cuando algo frío (un sólido, un líquido o incluso aire) pasa por el paladar o por la parte de atrás de la garganta, y se siente en la frente o en las sienes [2]. La sorpresa está en esa distancia: lo que se enfría es la boca, pero lo que duele es la cabeza. Los médicos lo llaman dolor referido, porque la señal viaja por los nervios de la cara y se siente en otra parte de la cabeza [6].
Dura poco. Para que cuente como este tipo de cefalea, el dolor debe desaparecer en los 10 minutos siguientes a retirar el frío [2], pero ese es un límite del diagnóstico, no lo habitual. Harvard Health explica que normalmente se pasa en unos 30 segundos y que, aunque moleste, no hace daño [1].
Comer despacio reduce las probabilidades: un experimento con 145 estudiantes
No le ocurre a todo el mundo ni cada vez que se come helado, pero la prisa influye. En una escuela de Hamilton (Canadá), entre diciembre de 2001 y enero de 2002, los 145 estudiantes de seis clases, de unos 12 o 13 años, recibieron 100 ml de helado. A unos se les pidió tomarlo en menos de 5 segundos y a otros en más de 30 [3].
Tuvo dolor de cabeza el 27 % del grupo rápido (20 de 73) y el 13 % del grupo lento (9 de 72). Los autores concluyeron que el frío en el paladar provocado por engullir el helado más que duplica la probabilidad de sentir este dolor [3]. Y comer despacio no lo garantiza: también hubo estudiantes del grupo lento que lo sintieron. La recomendación práctica, que repiten Harvard y la fundación Eroski, es tomar el helado con calma [1] [6].
Qué pasa con la sangre del cerebro cuando duele
Si el dolor nace en el paladar, ¿qué ocurre dentro de la cabeza? En 2012, un equipo de Harvard presentó en un congreso (Experimental Biology) un estudio con 13 adultos sanos. Bebían agua helada con un tubo fino pegado al paladar mientras una sonda de ultrasonido seguía el flujo de sangre en las arterias del cerebro, y levantaban la mano cuando empezaba y cuando terminaba el dolor. Según la nota que difundió el congreso, la arteria cerebral anterior se dilató con rapidez en el momento del dolor y se contrajo cuando este cedió [5]. Era un resultado preliminar y los propios autores pedían más investigación.
En 2019 un grupo alemán repitió la idea con más gente. Participaron 77 voluntarios sanos, que bebieron primero 200 ml de agua tibia y, cinco minutos después, 200 ml de agua a 0 °C, en ambos casos lo más rápido posible. Una sonda de ultrasonido midió la velocidad de la sangre en las arterias cerebrales medias. Tuvo dolor de cabeza el 48 % (39 de 77), con una mediana de unos 20 segundos hasta que empezó. En todos los voluntarios bajó la resistencia de los vasos y subió el flujo, pero en quienes tuvieron dolor la subida fue mayor (9,3 % frente a 4,6 %). Cuando además lagrimeaban, fue mayor aún [4].
Las fuentes no coinciden del todo en un detalle: la nota de 2012 habla de una dilatación clara de la arteria cerebral anterior, mientras que el artículo de 2019 resume ese trabajo como un aumento «no significativo». Por eso conviene tratar el estudio de 2012 como una pista, y el de 2019 como una medición más completa.
Dos explicaciones posibles y lo que todavía no se sabe
La primera idea es vascular. Los investigadores de 2012 propusieron que los vasos se dilatan para llevar sangre caliente y mantener la temperatura del cerebro, y que, como el cráneo es un espacio cerrado, el aumento de sangre sube la presión y duele [5]. Es una hipótesis de los autores, no algo comprobado.
La segunda se centra en el nervio trigémino, que lleva al cerebro lo que sienten la cara y la cabeza. Harvard Health explica que el frío estrecha los vasos del paladar, que luego se dilatan las arterias del cerebro, y que esto probablemente activa ese nervio [1]. El equipo de 2019 describe un reflejo en el que el trigémino activa fibras parasimpáticas que dilatan las arterias y hacen lagrimear. Es coherente con que quienes lagrimeaban tuvieran el mayor aumento de flujo [4].
Los mismos autores reconocen que sigue sin estar claro qué sistema (parasimpático o trigémino) y qué sustancias del cuerpo son las responsables [4]. Tampoco se sabe por qué algunas personas casi nunca lo sufren. La pregunta del principio tiene una respuesta parcial: duele en la frente porque el cerebro recibe, por los nervios de la cara, una señal de frío que interpreta como dolor de cabeza. Cómo se encadena todo eso es lo que falta por aclarar.
Cómo observar esto en casa sin arriesgarte
No hace falta comer helado a toda velocidad para probar nada, y no lo recomendamos. Basta con observar lo que ya pasa de forma natural.
- La próxima vez que tomes un helado, hazlo despacio y en trozos pequeños. Fíjate si alguna vez notas un pinchazo breve y dónde lo sientes: ¿en la boca o en la frente?
- Si te ocurre, apoya la lengua contra el paladar para calentarlo, como sugiere Harvard Health [1], y cuenta cuántos segundos tarda en pasar.
- Si alguien de casa quiere contarlo, pregúntale dónde lo siente y cuánto dura, y compara lo que cuenta con lo que leíste en este texto.
Si quieres seguir investigando, empieza por el experimento de la escuela de Hamilton, que es corto y fácil de leer; está en las fuentes de abajo.
Fuentes consultadas
El estudio de la escuela de Hamilton y el artículo de 2019 se contrastaron con el texto de la publicación. La nota sobre el congreso de 2012 es una nota de prensa, no el resumen original. De la clasificación internacional solo se pudo confirmar la descripción y los criterios (frontal o temporal, paladar o pared de la faringe, 10 minutos); no se usaron las cifras de frecuencia. El texto en español de Eroski se usó como resumen divulgativo, y sus cifras coinciden en lo esencial con el estudio original.
- Harvard Health Publishing, «What causes brain freeze?» (2023). https://www.health.harvard.edu/diseases-and-conditions/what-causes-brain-freeze (dónde se produce, trigémino, unos 30 segundos, consejos)
- Clasificación Internacional de las Cefaleas, 3.ª edición (ICHD-3), apartado 4.5.2. https://ichd-3.org/other-primary-headache-disorders/4-5-cold-stimulus-headache/4-5-2-headache-attributed-to-ingestion-or-inhalation-of-a-cold-stimulus/ (definición, localización del dolor, 10 minutos)
- Kaczorowski M. y Kaczorowski J., «Ice cream evoked headaches (ICE-H) study», BMJ 325:1445 (2002). https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC139031 (145 estudiantes, 100 ml, 27 % frente a 13 %)
- Hensel et al., «Ice cream headache and cerebral blood flow», Frontiers in Neurology 10:677 (2019). https://www.frontiersin.org/journals/neurology/articles/10.3389/fneur.2019.00677/full (77 voluntarios, arteria cerebral media, reflejo trigémino-parasimpático)
- ScienceDaily, «Brain freeze» (abril de 2012), nota sobre la presentación en Experimental Biology. https://www.sciencedaily.com/releases/2012/04/120422231742.htm (13 adultos, arteria cerebral anterior, hipótesis de la presión)
- Consumer (Fundación Eroski), «¿Por qué me duele la cabeza cuando tomo helado?». https://www.consumer.es/?p=90072 (resumen en español: dolor referido, nervio trigémino, consejos)
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