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¿Cómo ronronea un gato?

Categoría: Seres vivos

Un gato que pesa unos pocos kilos hace un sonido mucho más grave que la voz de un cantante de bajo. Y lo hace sin esfuerzo aparente, medio dormido sobre tus rodillas.

¿Cómo lo consigue una garganta tan pequeña? La respuesta que se daba hace unos años resultó incompleta, y en 2023 un experimento con laringes de gato la puso en duda de una manera muy poco esperada.

1. ¿Qué tiene de raro el sonido del ronroneo?

El ronroneo es un zumbido grave y continuo. Se oye cuando el gato respira hacia dentro y también cuando respira hacia fuera, y, según la Wikipedia en español, suele situarse entre unas 25 y 150 vibraciones por segundo[5]. Una vibración por segundo es un hercio (Hz), así que hablamos de sonidos muy graves.

En el estudio que veremos enseguida, la vibración de base del ronroneo de un gato doméstico estaba en torno a 25 a 30 Hz[1]. Y la laringe de un gato es muy pequeña. Esa es la pregunta de fondo de esta nota: ¿qué hace posible un sonido tan grave con una garganta tan pequeña?

2. ¿Cuál era la explicación clásica: un cerebro que da una orden por cada vibración?

Durante mucho tiempo se creyó que el gato ronronea de un modo especial. La idea era que el cerebro manda ráfagas repetidas de señales nerviosas, de unas 20 a 30 por segundo, a los músculos de la laringe. Los músculos se contraerían a ese ritmo y modularían el paso del aire una y otra vez, como una persiana que se abre y se cierra muy deprisa[1].

En otros mamíferos, según los autores, la voz se produce de otra manera: el aire que sale de los pulmones hace vibrar por sí solo los tejidos de la laringe, sin una orden nerviosa para cada vibración[1]. Según los autores del experimento que viene ahora, las pruebas directas de que el gato hiciera algo diferente eran escasas[1]. Eso dejaba una prueba fácil de imaginar: si los músculos son imprescindibles, una laringe sin cerebro ni nervios no debería ronronear.

3. ¿Qué pasó cuando hicieron pasar aire por laringes de gato sacadas del cuerpo?

Un equipo de la Universidad de Viena, con otros colaboradores, hizo justo esa prueba. Tomó las laringes de ocho gatos domésticos, separadas del animal, y les hizo pasar aire de manera controlada[1][2]. No había cerebro, ni nervios, ni músculos activos.

La sorpresa fue que las ocho laringes vibraron solas, de forma sostenida, a frecuencias propias del ronroneo, en torno a 25 a 30 Hz[1]. Es decir, la laringe del gato puede producir ese sonido grave sin una señal nerviosa que repita cada vibración y sin contracciones repetidas de los músculos[2].

4. ¿Cómo logra una laringe pequeña vibrar tan despacio?

Al examinar las laringes con el microscopio, el equipo encontró masas de tejido conjuntivo, de hasta 4 milímetros de diámetro, metidas dentro de las cuerdas vocales[1]. Es como un pequeño cojín de tejido en cada cuerda. Los autores proponen que esa especialización es lo que permite frecuencias tan bajas en una laringe tan pequeña[1].

Phys.org, al contar el estudio, lo compara con la voz «crujiente» que a veces hacemos las personas al hablar muy grave y casi sin aire[2]. Es una comparación para entender la idea; no significa que el mecanismo sea idéntico.

Conviene no pasarse. El estudio no descarta del todo la explicación clásica: sugiere que los músculos podrían añadir algo, pero que la laringe, por sí sola, ya puede producir sonidos en la zona del ronroneo[1]. Phys.org resume que la explicación de antes estaba incompleta, no que fuera falsa[2]. Cuánto trabajo hacen los músculos en un gato vivo es algo que este experimento no responde.

5. Si ronronean contentos, ¿por qué también ronronean cuando algo va mal?

La imagen habitual es la del gato satisfecho, y es cierta: según la Wikipedia en español, ronronea al relajarse, al recibir caricias, al sentirse seguro o al comer. Pero también ronronean las madres durante el parto y la crianza, y los gatos heridos o enfermos[5]. Por eso el ronroneo no se puede leer simplemente como «estoy feliz». Su función exacta sigue sin estar establecida[5].

Hay un uso que sí se ha estudiado con detalle. En 2009, un equipo de la Universidad de Sussex (Reino Unido) grabó el ronroneo de diez gatos en dos situaciones: cuando pedían comida y cuando no pedían nada. Se los puso a escuchar a 50 personas, a igual volumen, y los ronroneos de «quiero comida» se juzgaron más urgentes y menos agradables[3][4]. Al analizarlos aparecía un componente agudo mezclado con el zumbido grave, parecido a un llanto o a un maullido. Cuando los investigadores quitaron ese componente, los oyentes los encontraron mucho menos urgentes[4].

Según Scientific American, el equipo propone que los gatos aprovechan lo sensibles que somos al llanto de un bebé[4]. Pero no todos los gatos lo hacen: parece desarrollarse sobre todo en la relación entre un gato y una persona[3]. Es una explicación posible, no una prueba de que cada ronroneo lleve un mensaje oculto.

Pruébalo en casa: ¿cuándo ronronea tu gato y cómo suena?

Si convives con un gato, no hace falta tocar nada. Fíjate en cuándo ronronea: antes de comer, al dormirse, cuando le hablas. ¿Suena igual en todos esos momentos? Escucha con atención justo antes de la comida: quizá notes un tono más agudo que se cuela entre el zumbido grave. Anótalo durante unos días y compara. Si el gato se aparta, déjalo tranquilo.

Si no tienes gato, puedes sentir la idea en tu propia garganta. Apoya dos dedos con suavidad en la parte delantera del cuello y emite un «aaa» muy grave y largo. Notarás una vibración bajo los dedos: es tu laringe vibrando. Si te molesta la garganta, para.

Fuentes

  1. Herbst, C. T. y otros (2023), «Domestic cat larynges can produce purring frequencies without neural input», Current Biology. Resumen leído en el registro de Europe PMC (identificador PubMed 37794583). https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37794583 (Solo se leyó el resumen; el artículo completo, en la página de Cell, no se pudo abrir. Ocho laringes, vibración sostenida en torno a 25 a 30 Hz, tejido conjuntivo de hasta 4 mm en las cuerdas vocales, y la hipótesis muscular «no se rechaza del todo».)
  2. Phys.org, «Cat larynx can purr without cyclical neural input» (octubre de 2023), sobre el estudio anterior. https://phys.org/news/2023-10-cat-larynx-purring-cyclical-neural.html (Página leída. Fuente secundaria: la comparación con la voz «crujiente» humana, el cojín en las cuerdas vocales, la participación de la Universidad de Viena y la advertencia de que la teoría clásica queda como incompleta, no refutada.)
  3. Universidad de Sussex (archivo de noticias), nota sobre el estudio de McComb y otros (2009), «The cry embedded within the purr», Current Biology. https://archive.sussex.ac.uk/broadcast/read/1208 (Nota institucional leída. Los ronroneos de petición se juzgaron más urgentes y menos agradables, también por personas poco familiarizadas con gatos; no todos los gatos lo hacen. El artículo original no se pudo abrir: la página de Cell dio error 403 y el registro de Europe PMC no incluye resumen.)
  4. Scientific American, «The manipulative meow» (13 de julio de 2009). https://www.scientificamerican.com/blog/news-blog/the-manipulative-meow-cats-learn-to-2009-07-13/ (Fuente secundaria: diez gatos, 50 oyentes, componente agudo parecido a un llanto, menor urgencia al quitarlo. No indica si los oyentes tenían gato.)
  5. Wikipedia en español, «Ronroneo». https://es.wikipedia.org/wiki/Ronroneo (Fuente de apoyo, no primaria: intervalo de 25 a 150 vibraciones por segundo, ronroneo en inspiración y espiración, contextos en que ronronean los gatos y que la función y el mecanismo exactos siguen sin estar claros. El intervalo no se pudo contrastar con el trabajo original de 2001 sobre 44 felinos, cuyo texto no se pudo abrir.)

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