1. La marea alta llega unos 50 minutos más tarde cada día, igual que la Luna
En la mayoría de las costas hay dos mareas altas y dos bajas en cada día lunar. Entre una marea alta y la siguiente pasan unas 12 horas y 25 minutos[1].
Las cuentas cuadran con la Luna. Un día lunar es el tiempo que tarda un lugar de la Tierra en pasar de estar justo debajo de la Luna a estar otra vez justo debajo de ella, y dura 24 horas y 50 minutos. Son 50 minutos más que un día solar porque la Luna avanza en su órbita en el mismo sentido en que gira la Tierra, así que el planeta necesita ese rato extra para «alcanzarla»[1]. Dos mareas altas en 24 h 50 min son una cada 12 h 25 min.
Esta es la primera sorpresa: el reloj del mar no sigue al Sol, que marca nuestros días de 24 horas, sino a la Luna. La pregunta que queda es cómo puede la Luna, tan lejos, mover el agua de los océanos.
2. Galileo no aceptó que la Luna moviera el mar, y Newton aportó la gravitación
La relación entre la Luna y las mareas se sospechaba desde antes. Kepler y otros pensaron que la Luna influía en el agua. Galileo rechazó esa idea: le parecía propia de explicaciones «ocultas», sin mecanismo visible[2].
En su Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo (1632), Galileo propuso otra causa. Para él, el giro diario de la Tierra se combinaba con su viaje anual alrededor del Sol: de día, los dos movimientos se suman; de noche, se restan. Esas aceleraciones y frenadas harían que el agua «se bambolee» en las cuencas de los mares. Con ello quería, además, apoyar la idea de que la Tierra se mueve[2].
El problema es que su propuesta ataba las mareas al ciclo del día y la noche, y las observaciones muestran que la hora de la marea cambia cada día[2]. Es justo la pista de la sección anterior. Era una hipótesis razonable para quien desconfiaba de fuerzas que no se podían medir, pero no encajaba con los datos.
La pieza que faltaba llegó con Isaac Newton, que en 1687 publicó sus Principia. Con su ley de la gravitación universal, la atracción de la Luna dejó de ser una «influencia oculta» y pasó a ser una fuerza que se podía calcular[3]. Pero aún queda un detalle curioso: el mar sube también en el lado de la Tierra que queda opuesto a la Luna.
3. La Luna no atrae igual a todo el planeta, y esa diferencia levanta el agua por dos lados
La fuerza de marea no es la atracción de la Luna sin más, sino la diferencia entre la atracción que la Luna ejerce en el centro de la Tierra y la que ejerce en otros lugares. Un lado de la Tierra está más cerca de la Luna que el otro, así que esa atracción cambia de un punto a otro[4].
En el lado que mira a la Luna, la atracción es más fuerte que en el centro, y el agua se estira hacia ella. En el lado opuesto es más débil que en el centro, y el agua queda «rezagada» respecto al resto de la Tierra. El resultado es una protuberancia de marea a cada lado: una donde la Tierra y la Luna están más cerca y otra donde están más lejos[4][5]. (NOAA explica la protuberancia lejana con la inercia del agua; el libro de OpenStax, con la diferencia de atracción. Ambas descripciones llegan al mismo resultado: dos protuberancias.)
Una forma sencilla de imaginarlo es una bola de plastilina blanda que alguien estira desde un lado: se alarga como un balón de rugby, con puntas a ambos lados. Es solo una imagen para entender la forma, no una descripción exacta del mar.
Las dos protuberancias permanecen más o menos alineadas con la Luna mientras la Tierra gira bajo ellas aproximadamente cada 24 horas. Por eso cada lugar pasa por una protuberancia cada 12 horas y 25 minutos, más o menos[4]. Así se explican las dos mareas altas diarias de la primera sección, y el retraso de 50 minutos viene de que la Luna sigue avanzando en su órbita mientras tanto.
4. El Sol atrae mucho más que la Luna, pero mueve menos el agua
Aquí aparece la segunda sorpresa. La atracción del Sol sobre cualquier objeto de la Tierra es casi 200 veces mayor que la de la Luna[4]. Y aun así, la Luna domina las mareas: la fuerza de marea del Sol es de aproximadamente la mitad de la lunar[6]. Un artículo de Meteored habla de entre el 40 % y el 50 %[8].
La razón es la de la sección anterior: lo que levanta el mar es la diferencia de atracción entre un lado y otro de la Tierra, no la atracción total. El Sol está tan lejos que su atracción es casi igual en todo el planeta. La Luna está mucho más cerca, y la diferencia entre su lado cercano y el lejano pesa más[4]. NOAA lo resume así: la fuerza generadora de mareas varía de forma inversa al cubo de la distancia, de modo que la distancia pesa más que la masa[6].
Que el Sol aporte casi la mitad no es poco, y se nota en el calendario. Cuando Sol, Tierra y Luna quedan alineados, en luna nueva y en luna llena, las dos mareas se suman y salen las mareas vivas: altas más altas y bajas más bajas. Una semana después, con la Luna en cuarto creciente o menguante, Sol y Luna forman un ángulo recto y se restan en parte: son las mareas muertas, más moderadas. En cada mes lunar hay dos tandas de cada tipo[7][8].
5. Por qué en unos lugares el mar sube más de 15 metros y en otros apenas unas decenas de centímetros
La Luna y el Sol fijan el ritmo de las mareas, pero no la altura que alcanzan en cada costa. Esa altura depende también de la forma de la costa, de la profundidad del fondo y de la geometría de bahías, golfos y estuarios. En la bahía de Fundy, en Canadá, las mareas pueden superar los 15 metros. En costas abiertas, las variaciones son más discretas[8]. NOAA atribuye los grandes rangos del hemisferio norte a la forma en que los continentes estrechan los océanos[6].
En el otro extremo está el Mediterráneo, un mar casi cerrado. En la costa francesa, la diferencia media entre marea alta y baja es de solo unos 40 centímetros. Se explica porque su cuenca es cerrada y su anchura es del orden de la longitud de la onda de marea, y porque su plataforma continental es más estrecha que la del Atlántico, así que la marea no se amplifica tanto[9].
La misma atracción de la Luna y del Sol produce así una marea casi imperceptible en un sitio y un desnivel de más de 15 metros en otro. Lo que cambia es el escenario en el que se mueve el agua.
6. Comprueba tú mismo el retraso de 50 minutos con una tabla de mareas
No hace falta ir a la costa. Busca en internet la tabla de mareas de un puerto cercano (los organismos oficiales de cada país las publican) y apunta la hora de la primera marea alta del día durante cinco o seis días seguidos. Resta cada hora de la anterior. Verás que la diferencia ronda los 50 minutos, aunque no será idéntica todos los días: lo que se acerca a esa cifra es el promedio.
Si quieres un segundo experimento, anota también la altura de la marea alta durante un mes y mira en qué fase está la Luna. Compara los días cercanos a la luna nueva y a la luna llena con los de cuarto creciente y menguante. Si lo de la sección 4 es cierto, las mareas vivas deberían salir más marcadas en esos primeros días.
Fuentes
- NOAA National Ocean Service, «Lunar Day» (tutorial de mareas). https://oceanservice.noaa.gov/education/tutorial_tides/tides05_lunarday.html (En inglés. Fuente oficial del gobierno de Estados Unidos. Consulté la página con una herramienta de extracción de texto y comprobé las cifras citadas (24 h 50 min, 12 h 25 min, la explicación de los 50 minutos); no la leí entera.)
- Stanford Encyclopedia of Philosophy, «Galileo Galilei». https://plato.stanford.edu/entries/galileo/ (En inglés. Enciclopedia académica con revisión. Consulté solo los pasajes sobre la teoría de las mareas del Diálogo de 1632 y el rechazo de Galileo a la influencia lunar.)
- Wikipedia, «Marea». https://es.wikipedia.org/wiki/Marea (En español. Fuente secundaria. Se usó solo para la mención de los Principia de Newton en 1687; las demás cifras de esa página no se usan porque no las contrasté.)
- OpenStax, Física universitaria, volumen 1, sección 13.6, «Fuerzas de marea». https://openstax.org/books/f%C3%ADsica-universitaria-volumen-1/pages/13-6-fuerzas-de-marea (En español. Libro de texto universitario de acceso libre. Consulté la sección con una herramienta de extracción de texto y comprobé las afirmaciones citadas.)
- NOAA National Ocean Service, «Gravity, Inertia, and Bulges» (tutorial de mareas). https://oceanservice.noaa.gov/education/tutorial_tides/tides03_gravity.html (En inglés. Fuente oficial. Su explicación de la protuberancia lejana usa la inercia, a diferencia de la de OpenStax, que usa la diferencia de atracción.)
- NOAA National Ocean Service, «What Causes Tides?» (tutorial de mareas) y «What and where are the highest tides?». https://oceanservice.noaa.gov/education/tutorial_tides/tides02_cause.html (En inglés. Fuente oficial. Para la proporción Sol/Luna, la dependencia de la distancia y la explicación de los grandes rangos. Consulté los pasajes con una herramienta de extracción de texto.)
- NOAA National Ocean Service, «Tidal Variations» (tutorial de mareas). https://oceanservice.noaa.gov/education/tutorial_tides/tides06_variations.html (En inglés. Fuente oficial. Para las mareas vivas y muertas. Consulté el pasaje con una herramienta de extracción de texto.)
- Liset Vázquez Proveyer, «La fuerza invisible que mueve el mar: cómo la Luna y el Sol crean mareas extremas», Meteored México, 21 de abril de 2026. https://www.meteored.mx/noticias/ciencia/la-fuerza-invisible-que-mueve-el-mar-como-la-luna-y-el-sol-crean-mareas-extremas.html (En español. Divulgación de un medio meteorológico, fuente secundaria. Para la proporción del Sol, las mareas vivas y muertas y los factores locales. Consulté el pasaje con una herramienta de extracción de texto.)
- Futura Sciences, «La marée en Méditerranée n’est-elle pas perceptible ?». https://www.futura-sciences.com/planete/questions-reponses/oceanographie-maree-mediterranee-nest-elle-pas-perceptible-5946/ (En francés. Divulgación, fuente secundaria. Cifra de 40 cm referida a las costas francesas del Mediterráneo; no se generaliza a toda su costa.)
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