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¿Cómo movían piedras gigantes y frenaban ríos en el Japón antiguo sin grúas ni camiones?

Categoría: Historia y cultura

En Japón, los castillos de los señores feudales (daimyō) se levantaban sobre enormes muros de piedra. Una de sus piedras, en el castillo de Osaka, pesa unas 130 toneladas según una estimación. Sin grúas ni camiones modernos. La respuesta corta: las piedras se movían con trineos y barcos, y muchísimos trabajadores participaban en obras organizadas por el gobierno; y para los ríos, una idea sorprendente: en vez de levantar un muro que nunca cediera, dejar huecos donde el agua pudiera salir sin hacer daño. Aquí verás cómo funcionaba cada pieza [2] [3].

1. Un trineo de roble de casi nueve metros apareció bajo el foso de una tumba

En 1978, en la ciudad de Fujiidera, cerca de Osaka, se excavaba el foso de un antiguo túmulo funerario (kofun) cuando aparecieron dos trineos de madera, uno grande y otro pequeño. Se llaman shura [4].

El grande mide 8,8 metros de largo. Fue tallado de una sola pieza, aprovechando la parte donde un tronco enorme de roble (akagashi) se bifurca, y tiene agujeros en los extremos por donde se pasaba la cuerda de arrastre. Se piensa que servía para mover piedras grandes y troncos, tirando entre muchas personas, y junto a los trineos se halló una palanca de madera que probablemente se usaba al arrastrarlos [1].

No sabemos con certeza qué carga llevó cada trineo: las fuentes dicen que servían para ese tipo de transporte, no que se haya probado con una piedra concreta. Pero muestran algo importante: mover cargas grandes empezó con herramientas simples, bien talladas, y mucha gente tirando a la vez.

2. Para el castillo de Osaka, los bloques de granito cruzaron el mar en barco

El castillo de Osaka fue construido por Toyotomi Hideyoshi y, después de caer en una guerra en 1615, fue reconstruido por el gobierno de los Tokugawa. El segundo shogun, Tokugawa Hidetada, ordenó que el muro tuviera el doble de altura que el de Hideyoshi, y el resultado fue el muro más alto de Japón [2].

Las piedras eran de granito. Una piedra normal de muro pesa unos 2 toneladas, y la piedra llamada «del pulpo» (Tako-ishi) se estima en 130 toneladas. Las piedras de las esquinas, las más importantes, son más grandes y están mejor talladas, y no se pueden unir con un empalme como la madera, así que había que sacarlas enteras de una roca madre gigantesca. Al principio se sacaron de montañas cercanas (Rokko e Ikoma), pero allí faltaban rocas tan grandes y el mar estaba lejos del lugar de extracción. Por eso se pasó a la isla de Shodoshima, en el mar interior de Seto, que tenía rocas enormes junto a la costa. Desde allí las piedras viajaban en barco hasta Osaka [2].

¿Quién hizo todo eso? Extraer, transportar y colocar las piedras era una obra encargada por el gobierno central a otros señores, sobre todo del oeste de Japón. Este sistema suele relacionarse con lo que la historiografía llama tenka-bushin, algo así como «obra pública repartida entre todos los señores» (un nombre posterior, no el de la fuente). Ningún señor habría podido hacerlo solo [2].

Lo más curioso son las piedras que no llegaron. En 2015, investigadores del Instituto Nacional de Investigación de Bienes Culturales de Nara encontraron muchísimos bloques de granito hundidos a varios metros de profundidad junto a Shodoshima: de 1,4 a 2,7 metros de largo y de 0,7 a 1,1 de ancho, del mismo tamaño que las piedras del castillo. Por los documentos, esa cantera pertenecía al señor Kuroda y se explotó entre 1621 y 1628. Estas piedras se llaman zannen-ishi, «piedras lamentables»: cortadas pero sin usar. Para los investigadores son «piedras con suerte», porque enseñan cómo se hacía el trabajo. Y el propio instituto reconoce que cómo se transportaron exactamente las piedras gigantes aún se conoce poco [2].

3. El dique de Shingen: un dique con huecos para que la crecida no rompa todo

Ahora, el agua. Un río crecido es difícil de parar, y la idea más natural es construir un muro continuo lo más alto posible. Pero según la ciudad de Kai, en la provincia de Yamanashi, el dique de Shingen, junto al río Kamanashi, se hizo con otra idea. Se dice que lo terminó el señor Takeda Shingen en 1560, tras 17 años de trabajo. Lo especial no era un solo muro, sino controlar el río en una zona amplia [3].

El sistema funciona por etapas. Primero, muros de piedra desvían el río Midai, un torrente de montaña que baja de los Alpes del Sur. Después, unas estructuras de piedra, llamadas shōgi-gashira por su forma de cabeza de pieza de ajedrez japonés (shōgi), dividen el río en dos y reducen la fuerza de la corriente. Otras 16 piedras enormes regulan la unión con el Kamanashi. El agua se lanza contra un acantilado natural, el Takaiwa, que la frena. Después está el dique propiamente dicho, que también tiene huecos para que el agua desbordada pueda regresar [3] [5].

Esos huecos son la parte más sorprendente. Se llama dique kasumi (kasumi-tei), y no está cerrado del todo. Según el ingeniero Kazunori Wada, que dirigió la oficina del gobierno en Kofu, cuando el río crece, el agua sale poco a poco por los huecos y vuelve al río por esos mismos huecos, en medio día o un día como mucho. Si el dique fuera continuo, el agua subiría hasta el borde y el dique se rompería en un solo punto, y por ese punto entraría todo el río hacia el centro del valle. Dejar huecos evita concentrar toda la fuerza en un lugar [5].

Wada cita una simulación: si el dique se rompiera, en una hora todo el valle de Kofu quedaría con un metro de agua, y a las cuatro horas el agua llegaría a tres metros río abajo, más que la altura de una planta baja [5].

Un detalle honesto: de la época de Shingen no queda ningún documento sobre el dique. Wada explica que los papeles probablemente se destruyeron cuando cayó el clan Takeda, y que las primeras menciones son de mediados del periodo Edo, siglos después. Por eso lo que se sabe de Shingen es, en parte, una tradición. Además, muchas de las estructuras actuales fueron reparadas o reconstruidas una y otra vez, y los muros de piedra del río Midai están colocados con una técnica de mediados del periodo Edo, no de la época de Shingen, así que se fueron arreglando con los siglos [5] [3].

4. Cestas de piedra y troncos en triángulo: defensas que se rompían a propósito

Para frenar la corriente, Shingen también usó una estructura llamada seigyū («buey sagrado»): troncos atados en forma de triángulo, con cestas llenas de piedras (jakago) como peso. Las cestas eran de bambú; hoy se hacen con malla metálica. Cuando el agua choca con el triángulo, pierde fuerza. Según el documento Jikata hanrei-roku, del periodo Edo, fue la primera vez que se usó en Japón, en una reparación del dique de Shingen. Se extendió a otros ríos, como el Ōi, el Abe y el Kiso, y a principios del siglo XVIII se usaba en muchas partes del país [5].

Lo más interesante es lo que dice Wada al analizarlo: un seigyū se volcaba con una crecida que ocurre cada dos o tres años, y se reconstruía cada vez. Pero cualquiera podía armarlo con sus manos. La meta de entonces era resistir esas crecidas pequeñas; hoy las obras se diseñan para crecidas que llegan una vez cada 100 años [5].

Si has visto cajas de malla metálica llenas de piedras en el borde de un río o en un talud de carretera, probablemente fueran gaviones. Es la versión moderna de la misma idea: una masa de piedras que, como un todo, aguanta pero se adapta un poco al agua en vez de ser una pared rígida.

5. Un dique necesita mantenimiento, y en Yamanashi una fiesta ayudaba a mantenerlo

Cada 15 de abril, antes de la temporada de crecidas, se celebra en el dique de Shingen la fiesta Omiyuki-san, que según el ingeniero Wada empezó en el año 825. Cientos de personas caminan con santuarios portátiles por el dique, y sus pasos lo apisonan. Una pintura del siglo XVIII muestra a unas 300 personas. Wada lo ve como un sistema de mantenimiento: la gente pisa y compacta el dique sin darse cuenta. Señala que, con el tiempo, la gente olvida que las defensas del río existen y dónde fueron las crecidas, y por eso fiestas así sirven para recordarlo [5].

6. Para observar el agua y las piedras en tu ciudad y seguir investigando

Observa desde un lugar público y seguro, acompañado por una persona adulta, un río, un canal o una carretera con talud, sin caminar junto a la carretera, y busca cómo está protegida la orilla: un muro de hormigón, piedras sueltas o gaviones de malla. Pregúntate qué crecida puede aguantar y qué haría el agua si pasara por encima. Si hay un muro antiguo de piedra (de un castillo, un puente o una muralla), fíjate en si las piedras son irregulares o están talladas con juntas muy finas. No te acerques al borde ni a un río crecido.

Si quieres leer más, las páginas del Instituto de Nara (nabunken) y de la revista Mizu no Bunka están en japonés, pero tienen fotos y mapas y se pueden leer con un traductor automático. Una pregunta para seguir: ¿qué sistemas parecidos, de piedra y agua, existen cerca de donde vives?

Fuentes

  1. Agencia de Asuntos Culturales de Japón, Cultural Heritage Online, «修羅/梃子棒/大阪府三ツ塚古墳出土» https://bunka.nii.ac.jp/heritages/detail/214159 (Fuente oficial en japonés, leída completa. Respalda: dos trineos hallados en el foso del túmulo Mitsuzuka, el grande de 8,8 m, tallado de una pieza de roble akagashi, con agujeros para la cuerda, y la palanca de roble hallada con ellos.)
  2. Instituto Nacional de Investigación de Bienes Culturales de Nara, blog Nabunken, «大坂城石垣の「海の残念石」» (septiembre de 2017) https://www.nabunken.go.jp/nabunkenblog/2017/09/20170901.html (Fuente institucional en japonés, leída completa. Respalda: reconstrucción por los Tokugawa, doble altura, ~2 t por piedra normal y 130 t estimadas para Tako-ishi, canteras de Rokko, Ikoma y Shodoshima, obra repartida entre señores del oeste, hallazgo submarino de 2015, cantera de los Kuroda 1621–1628 y el transporte aún poco conocido. El texto usa «obra pública por encargo (お手伝い普請)»; la expresión «tenka-bushin» no aparece en esta página y se toma de la tradición historiográfica.)
  3. Ciudad de Kai (Yamanashi), página oficial «信玄堤» https://www.city.kai.yamanashi.jp/page/3868.html (Fuente oficial en japonés, leída completa. Respalda: finalización en 1560 tras 17 años, el conjunto de obras (muros de piedra, shōgi-gashira, 16 piedras, acantilado Takaiwa, dique y huecos kasumi) y que la técnica en sí no era nueva.)
  4. Ciudad de Fujiidera, «三ツ塚古墳» https://www.city.fujiidera.lg.jp/soshiki/kyoikuiinkai/bunkazaihogo/sekaiisan/siru/foreignlanguage/languages/japanese/furuichikofungun/Mitsuzukakofun.html (Fuente oficial en japonés, página breve leída completa. Respalda: el hallazgo en 1978 en el fondo del foso.)
  5. Mizu no Bunka Center (Mizkan), revista Mizu no Bunka n.º 32, Kazunori Wada, «武田信玄の総合的治水術» https://www.mizu.gr.jp/kikanshi/no32/02.html (Entrevista a un ingeniero civil de la entidad de investigación pública (Instituto de Investigación de Obras Públicas), en japonés, leída completa. Respalda: los huecos del dique kasumi y su razón, la simulación de inundación, la falta de documentos de la época de Shingen, el seigyū y su difusión, la resistencia de 2–3 años frente a los 100 años actuales, y la fiesta Omiyuki. Es la opinión de un especialista, no un documento de la época.)