1. Cuántos centímetros de más puede ganar un astronauta
La astronauta Kate Rubins, de la NASA, pasó de medir 171 cm en la Tierra a 174,4 cm en el espacio, según una actividad educativa de la NASA que usa su caso como ejemplo [1]. Fueron unos 3,4 cm de diferencia. La agencia espacial japonesa (JAXA) cuenta que lo normal es ganar de 1 a 2 cm, y que algunas personas han llegado a más de 7 cm [2]. No es lo mismo que crecer de niño: no se añade nada nuevo al cuerpo, solo cambia la forma en que se reparte el peso. Entonces, ¿qué es lo que se estira?
2. Por qué la gravedad nos hace un poco más bajos en la Tierra
Medimos la estatura de pie, y de pie la gravedad empuja el cuerpo de la cabeza hacia los pies sin parar. La NASA lo explica con algo que cualquiera puede notar: durante el día vamos encogiendo un poco porque la gravedad nos comprime, y al acostarnos por la noche el cuerpo se estira y recupera su estatura [1]. La columna vertebral también se comprime mientras estamos de pie. JAXA describe que está formada por 24 huesos (7 cervicales, 12 torácicos y 5 lumbares) unidos con cartílago que funciona como amortiguador, y que cada una de esas uniones queda comprimida mientras estamos de pie [3]. Sin gravedad, esa compresión se libera. Según la JAXA, cada disco gana aproximadamente 1 mm [2]. Una forma de imaginarlo es una pila de cojines de espuma: si te sientas encima se aplastan un poco, y al levantarte recuperan su grosor. La columna real es mucho más firme que unos cojines, pero la idea es parecida. Si en la Tierra dormir ya nos devuelve algo de estatura, ¿cuánto más puede dar el espacio?
3. Hasta cuánto se puede crecer y cuánto dura
Según científicos de la NASA citados por Scientific American, los astronautas pueden llegar a ser hasta un 3 % más altos mientras viven en microgravedad [4]. Para una persona de 1,8 m, eso serían como máximo unos 5 cm. Esta cifra es un tope posible, no lo que le ocurre a todo el mundo. Y el cambio no es permanente: la misma fuente dice que la estatura vuelve a la normalidad unos meses después de regresar a la Tierra [4], y JAXA resume que al volver a la Tierra la estatura recupera su valor anterior por la gravedad [2]. Ninguna de las dos fuentes da un número exacto de días. Lo que sí queda claro es que no se trata de crecimiento, sino de un estiramiento que depende de si hay o no gravedad. Y aquí surge la pregunta incómoda: ¿de verdad son solo los discos?
4. ¿Basta con los discos blandos para explicar el cambio?
Parece lógico que los discos se «hinchen» sin gravedad, pero comprobarlo es difícil. Un estudio de 2016 en la revista Spine siguió a seis astronautas de la NASA tras estancias largas en la Estación Espacial Internacional. Les hicieron resonancias magnéticas antes del vuelo, justo después de aterrizar y entre 33 y 67 días más tarde. Los músculos de la zona lumbar habían perdido masa y solo se recuperaron en parte, pero la altura de los discos no cambió de forma significativa [5]. Hay que leer esto con cuidado. Las imágenes se tomaron en la Tierra, no en órbita, así que no muestran lo que ocurre durante el vuelo. Y son solo seis personas. Por eso no se puede decir que la explicación de los discos sea falsa; lo prudente es decir que hace falta medirla directamente en el espacio. Si los científicos aún discuten cuánto aporta cada parte de la columna, no es raro que los números de las distintas fuentes no coincidan.
5. Por qué las cifras no coinciden y cómo puedes comprobarlo tú
Las fuentes no coinciden del todo: unas hablan de 1 a 2 cm como lo normal [2], otras de hasta el 3 % [4], y el caso de Rubins fue de unos 3,4 cm [1]. Las fuentes que leí no explican el motivo, así que solo se puede decir que son personas, vuelos y formas de medir distintas, y que el propio cuerpo cambia de estatura durante el día. Puedes ver esa última parte tú mismo, con ayuda de un adulto: mídete de espaldas a una pared nada más levantarte, marca con un lápiz suave el punto más alto de la cabeza y repite por la noche. Apunta cómo te colocaste (descalzo, barbilla recta, talones en la pared) para medir siempre igual. Si la marca de la noche queda más baja, has observado cómo puede cambiar tu estatura a lo largo del día. Una pista para seguir: ¿mediría igual el mismo astronauta el primer día que el último día en órbita?
6. Dónde seguir leyendo
Si quieres ir más allá, hay tres puertas de entrada. La actividad «What's Your Space Height?» de la NASA, en inglés, propone medir tu propia «estatura espacial» y comparar con la de tus compañeros [1]. El artículo de Scientific American, también en inglés, es corto y explica por qué la NASA quiso estudiar la columna con ecografías a bordo [4]. Y el resumen del estudio de 2016 en Spine permite ver, con las palabras de los propios investigadores, qué se midió y qué no [5].