1. Tres gestos de unos segundos: tocar, mirar a contraluz y girar
El Banco de México (Banxico) recomienda que, cada vez que recibas un billete, dediques unos segundos a tres acciones: tocar los relieves y sentir la textura, mirar a contraluz y girar el billete para ver qué cambia[1]. El Banco Central Europeo (BCE) enseña un método casi idéntico para los euros, al que llama «toque, mire, gire»[3]. Y el Banco de Japón agrupa las comprobaciones de sus billetes nuevos en cuatro categorías: tocar, acercar a la luz, inclinar y usar herramientas como una lupa[4].
Tres instituciones de tres continentes proponen una receta muy parecida, y todas usan sentidos que cualquiera tiene a mano.
2. Lo que descubren los dedos: papel, relieves y tinta que se siente
El primer gesto no necesita luz. Según Banxico, al tocar se revisa el papel o el polímero del que está hecho el billete y los relieves que se notan con las yemas[1]. En los euros, el papel se siente firme y crujiente, y la impresión en relieve hace que se noten unas rayitas cortas en los bordes izquierdo y derecho y que la imagen principal, las letras y el número grande de valor se sientan más gruesos[3].
El billete japonés de 10 000 yenes que se emite desde 2024 usa el mismo recurso: la tinta se imprime tan en alto que raspa al tacto en los números del valor y en unas marcas táctiles[4]. Una copia hecha con una impresora de oficina puede no reproducir los relieves del billete; por eso la textura es una de las cosas que se comprueban al tacto. (Esto último es una explicación sencilla, no un dato de las fuentes: lo importante es que la textura se comprueba sin ver nada.)
3. Lo que aparece al mirar a contraluz: marca de agua, hilo y ventana
Al poner el billete frente a una luz aparecen cosas que no se ven de frente. Banxico enumera la marca de agua, el hilo de seguridad, el hilo microimpreso, el registro perfecto, y en algunos billetes una ventana transparente, folios y un número oculto que solo se ve con un punto de luz[1]. En el billete de 5 euros de la serie Europa, a contraluz se ven el retrato de Europa, el valor y una ventana en la marca de agua; el hilo de seguridad aparece como una raya oscura[3].
El billete japonés añade una variante curiosa: unas barras verticales hechas con la marca de agua. Su número cambia según el valor: tres barras en el de 10 000 yenes, dos en el de 5 000 y una en el de 1 000[4]. En esos tres billetes, contar las barras ayuda a saber su valor, aunque conviene revisar también otras marcas.
4. Lo que cambia al inclinar el billete: hilos, hologramas y números de color
Al girar un billete, algunas marcas parecen cambiar como por arte de magia. Banxico menciona elementos que cambian de color, números de denominación de varios colores y distintos tipos de hilo: 3D, con efecto de cierre y dinámico[1]. Según la página de Banxico sobre el hilo dinámico, este aparece en los billetes de 200, 500 y 1000 pesos de la familia G, forma parte del papel desde su fabricación y se compone de números y barras horizontales que se desplazan al mover el billete; los números corresponden a la denominación, y a contraluz se ve como una banda continua[2].
En el euro de la serie Europa, al inclinar el billete aparece en la franja plateada un retrato de Europa, una ventana y el valor, y sobre el número esmeralda corre un efecto de luz que cambia el color del verde esmeralda al azul oscuro[3].
El Banco de Japón destaca además una novedad: según su banco central, en los billetes de la serie que se emitió por primera vez el 3 de julio de 2024, el retrato en 3D del holograma gira al inclinar el billete, y es la primera vez que se usa en billetes[4]. También hay una imagen latente: al inclinarlo, aparece el número 10000 por delante y la palabra «NIPPON» (Japón) por detrás[4].
5. ¿Por qué tantas marcas en un solo billete y no solo una muy buena?
Banxico lo dice claro: la autenticidad de un billete no se determina por un único elemento de seguridad: para saber si es auténtico hay que revisar varios[1]. Una manera sencilla de imaginarlo (es una explicación para entenderlo, no una cita de las fuentes) es una puerta con varias cerraduras de tipos distintos: quien aprende a abrir una todavía tiene que resolver las demás, y tú puedes comprobar cada cerradura con un sentido diferente.
El BCE, además, cuenta algo sobre los retratos: los billetes de todo el mundo los han usado tradicionalmente, y el BCE explica que las personas reconocemos los rostros con facilidad[3]. Es una de las razones que da el BCE para elegir un retrato como imagen central. Banxico también advierte contra un truco muy popular: rayar el billete con un plumón no es fiable y, además, lo maltrata[1].
Y hay más marcas que se revisan con ayuda de herramientas: el billete japonés tiene microtexto («NIPPONGINKO») que se lee con una lupa y que las fotocopiadoras no pueden reproducir, y una tinta luminiscente que brilla con luz ultravioleta[4]; el BCE también menciona microtexto y luz ultravioleta entre «otros elementos de seguridad»[3].
6. Pruébalo tú: tres gestos con un billete que te presten
Para hacer en casa. Pide permiso a una persona adulta y que te preste un billete. Primero toca: ¿notas zonas más ásperas o gruesas? Luego mira a contraluz frente a una ventana o una lámpara: ¿ves la marca de agua o el hilo como una banda? Por último, inclínalo despacio: ¿qué cambia de color o de posición? Escribe qué marca encontraste con cada gesto. Si tienes billetes de dos países, compara dónde está cada marca. No rayes el billete ni lo marques con plumones, y no mires directamente al sol.
Si te quedas con ganas de más, lee las fuentes originales: la guía de Banxico explica por familia de billetes qué se revisa en cada uno, y el folleto del BCE muestra las marcas del billete de 5 euros.