1. ¿Por qué el barbero es el que sabe afeitar con navaja?
Afeitar es cortar con un filo muy cerca de la piel, y eso exige una mano firme. Los barberos llevan mucho tiempo en ese oficio: un ensayo de historia de la medicina los sitúa ya en el antiguo Egipto, donde los nobles se afeitaban el cuerpo entero, y en Grecia, donde las melenas y las barbas rizadas necesitaban cuidados constantes [2]. Con el tiempo hubo profesionales que atendían a cualquiera, no solo a los ricos. La palabra «barbero» se relaciona con la barba: es quien la arregla. Pero había algo más: quien domina un instrumento afilado puede usarlo para otras cosas. Esa destreza es la que explica lo que pasó en la Edad Media.
2. ¿Por qué los barberos de la Edad Media también hacían de cirujanos?
En la Edad Media, una de las curas más comunes era la sangría: abrir una vena y dejar salir sangre, con la idea de que así se curaban males que iban desde un dolor de garganta hasta la peste. Los monjes, que cuidaban a muchos enfermos, la practicaban, y los barberos, por su habilidad con los instrumentos cortantes, a veces los ayudaban. En 1163 un decreto del papa prohibió que el clero derramara sangre, y con el tiempo los barberos empezaron a encargarse también de las sangrías, aunque no fue un cambio de un día para otro [1] [2]. Según la fuente, algunos médicos de la época la consideraban necesaria, pero dejaban su práctica en otras manos [1].
Así nacieron los «barberos cirujanos». Un diccionario de términos médicos de la Biblioteca Virtual en Salud (BIREME/OPS) los describe como barberos de la baja Edad Media que, además de sangrar, vendían ungüentos, sacaban dientes y ponían enemas, y que por lo general podían ejercer la cirugía; hasta el siglo XVIII siguieron haciendo cirugía menor y odontología [3]. También colocaban huesos rotos y curaban heridas [1]. Su fama de baratos y hábiles hacía que mucha gente los prefiriera a los médicos [2]. Con esto en mente, veamos qué tiene que ver esa historia con el poste que gira.
3. ¿Qué significan las rayas rojas y blancas del poste de la barbería?
La explicación más repetida es esta: el rojo representa la sangre y el blanco, las vendas que se usaban para detener la hemorragia. El poste mismo recordaría el palo que el paciente apretaba con la mano para que las venas del brazo se vieran mejor antes de la sangría [1]. Un poema inglés antiguo, citado en el ensayo de Hektoen International, describe un poste con palanganas de peltre y trapos rojos «para parecer sangre», que explicaban el triple oficio del barbero: afeitar, sacar dientes y abrir una vena [2]. La palangana que aún aparece en lo alto de algunos postes recordaría el recipiente donde se recogía la sangre [2].
Hay que tomar esta explicación como una tradición, no como un dato probado: las fuentes la cuentan con verbos como «se dice» y «representa», y no muestran un documento antiguo que fije el significado de cada color. Lo mismo ocurre con el azul. En Europa los postes suelen ser rojos y blancos, y en Estados Unidos, rojos, blancos y azules. Algunos piensan que el azul representa las venas; otros, que se añadió por patriotismo, como guiño a la bandera [1]. No hay una respuesta única.
4. ¿Cuándo dejaron los barberos de operar y qué les quedó?
Con el tiempo, los cirujanos con formación reclamaron la cirugía como su campo. En Inglaterra, el rey Enrique VIII unió en 1540 los gremios de cirujanos y barberos, pero después los cirujanos tomaron la delantera. Según el ensayo de Hektoen, en Francia una norma de 1743 prohibió a barberos y fabricantes de pelucas practicar la cirugía, y dos años más tarde, en 1745, los barberos y los cirujanos quedaron del todo separados en Inglaterra [2]. Una figura famosa de esa historia es Ambroise Paré, un francés del siglo XVI al que se considera el padre de la cirugía moderna y que empezó su carrera como barbero cirujano [1].
A los barberos les quedaron el pelo, la barba y el afeitado [2]. Por eso el afeitado sigue en las barberías: es el trabajo de filo que nunca dejaron de hacer, mientras que sacar muelas y sangrar pasaron a otras manos. El poste, en cambio, se quedó en la calle como recuerdo de esa época que ya pasó.
5. ¿Cómo comprobarlo cerca de donde vives?
Si alguna vez pasas frente a una barbería con una persona adulta, pueden mirar el poste desde afuera. ¿Tiene rayas rojas y blancas, o también azules? ¿Gira, o es fijo? ¿Tiene algo en lo alto? Anota lo que ves y compáralo con lo que cuenta este artículo. Verás que no todos los postes son iguales, y eso encaja con que sus colores sean una tradición y no una regla. Para ir a las fuentes, el artículo de Hektoen International cuenta la historia completa de los barberos cirujanos, con más detalles de los que caben aquí.