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¿Por qué una sonda tarda ocho años en llegar a Mercurio si el planeta está tan cerca?

Categoría: Espacio y astronomía

Mercurio es el planeta más cercano al Sol, y también uno de los planetas más cercanos a la Tierra: en promedio, está a unos 77 millones de kilómetros de la Tierra, mientras que Júpiter, en su mejor momento, queda a unos 630 millones[2]. Aun así, la sonda BepiColombo, construida por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la agencia japonesa JAXA, despegó en octubre de 2018 y todavía no ha entrado en órbita alrededor de Mercurio[1][3].

La respuesta corta: el problema no es llegar, sino frenar. Al acercarse al Sol, una sonda gana velocidad por la gravedad, y para entrar en órbita alrededor de Mercurio tiene que llegar mucho más despacio y ajustar su velocidad. BepiColombo frena usando la gravedad de otros planetas, y eso lleva años. En esta página vemos cómo funciona, por qué se habla a veces de siete años y a veces de ocho, y qué falta para el final del viaje.

1. ¿Qué tan lejos está Mercurio comparado con otros destinos?

Según la ESA, la distancia media entre la Tierra y Mercurio ronda los 77 millones de kilómetros, y la mejor distancia a Júpiter es de unos 630 millones[2]. O sea, Mercurio está unas ocho veces más cerca. Y sin embargo, la sonda Solar Orbiter, que se acerca al Sol más que Mercurio, tarda menos de dos años en llegar a su órbita[2].

Si el viaje no se alarga por la distancia, hay que buscar otra causa. Según la ESA, la causa está en cómo se llega: para ponerse en órbita, la sonda tiene que perder mucha velocidad[1].

2. ¿Por qué acercarse al Sol obliga a frenar?

Una forma sencilla de imaginarlo (es nuestra explicación, no una frase de la fuente): el Sol es como un tobogán larguísimo y empinado, y Mercurio está muy abajo. Cuando una sonda sale de la Tierra hacia el Sol, «cae» por ese tobogán y gana velocidad sin parar. Si llega a Mercurio a toda velocidad, pasa de largo.

Según la ESA, para entrar en órbita la sonda tiene que llegar con una velocidad relativa lo bastante baja como para que la gravedad de Mercurio pueda retenerla, y para eso debe perder la velocidad que traía. Además, Mercurio se mueve alrededor del Sol mucho más rápido que la Tierra, de modo que la sonda también tiene que ajustar su velocidad para alcanzarlo[1]. Dicho con las palabras del científico del proyecto, Johannes Benkhoff, hay que frenar una y otra vez contra la atracción del Sol[2].

3. ¿Por qué no basta con frenar con los propios motores?

Se podría, pero costaría demasiado combustible. La ESA señala que frenar solo con propulsores exigiría tanto combustible que la nave sería demasiado pesada para lanzarla, incluso con el cohete más potente disponible[1]. Benkhoff lo resume en dos opciones: o una nave enorme que cargue mucho combustible, o usar la gravedad de otros planetas para ir perdiendo velocidad por el camino[2].

La sonda Mariner 10, de la NASA (la agencia espacial de Estados Unidos), llegó a Mercurio en solo 147 días en los años setenta. Pero lo hizo porque no tenía que quedarse: pasó junto al planeta tres veces mientras seguía orbitando el Sol, sin entrar nunca en órbita alrededor de Mercurio[1]. Pasar de largo es rápido; quedarse, no. Esa fue una de las ideas del matemático italiano Giuseppe «Bepi» Colombo, que propuso en 1970 usar un paso junto a Venus para que Mariner 10 pudiera volver a Mercurio tres veces, y de quien BepiColombo toma el nombre[1][2].

4. ¿Cómo frena BepiColombo con la ayuda de otros planetas?

Cada vez que una sonda pasa muy cerca de un planeta, intercambia energía con él (es lo que se llama «asistencia gravitatoria» o «sobrevuelo»). Si el paso se planea bien, la sonda sale con otra velocidad y otro rumbo, casi sin gastar combustible[1]. Benkhoff dice que BepiColombo obtiene de esos sobrevuelos la mayor parte de la energía que necesita para llegar, y que el combustible se usa sobre todo para afinar cada paso y sacarle el máximo provecho[2].

El plan de BepiColombo incluye nueve sobrevuelos: uno en la Tierra, dos en Venus y seis en Mercurio[1][3]. Son pasos separados por muchos meses de viaje, porque los planetas tienen que estar en el lugar justo en el momento justo. Esa espera es lo que alarga el viaje: se gana en combustible y se paga en tiempo[1]. En total, la sonda recorre unos nueve mil millones de kilómetros para llegar[4].

5. ¿Por qué a veces se dice siete años y otras veces ocho?

La nave despegó el 20 de octubre de 2018 desde Kourou, en la Guayana Francesa[3]. El plan original preveía entrar en órbita en diciembre de 2025, es decir, tras unos siete años[4]. Algunas páginas de la ESA y la prensa hablan de «unos siete años» por eso.

Pero en abril de 2024 un fallo en el suministro de energía de los propulsores de la nave redujo la potencia disponible. Los propulsores seguían funcionando, pero por debajo del empuje mínimo que hacía falta para entrar en órbita en diciembre de 2025. Los controladores cambiaron la trayectoria (el cuarto sobrevuelo de Mercurio pasó a 165 km de la superficie, 35 km más cerca de lo previsto), y la nueva ruta, más lenta, dejó la llegada para noviembre de 2026[4]. Entre octubre de 2018 y noviembre de 2026 hay algo más de ocho años. Por eso hoy se habla de ocho.

Las fuentes no coinciden en un detalle menor: una de ellas, en el pie de una imagen, da 7,2 años para el viaje hasta el comienzo de la fase de llegada, en septiembre de 2026[3]. Las cifras de «siete» y «ocho» miden cosas ligeramente distintas: hasta el comienzo de la fase de llegada, o hasta la órbita.

6. ¿Qué falta para que BepiColombo entre en órbita alrededor de Mercurio?

Según un resumen de Sci.News, la fase final empezó el 3 de septiembre de 2026, cuando el módulo de transferencia, la parte que llevó a la sonda hasta aquí con sus propulsores, se separó del resto y dejó de ser necesario[3]. Lo que queda son dos naves acopladas: una europea (MPO) y una japonesa (Mio).

Según el equipo de la misión, las dos naves juntas entrarán en órbita alrededor de Mercurio el 21 de noviembre de 2026; entre el 9 y el 10 de diciembre se separarán una de otra, y la fase científica empezará en abril de 2027[3]. Estas fechas son previsiones escritas cuando todavía no han ocurrido, y pueden cambiar. Una vez en órbita, MPO tendrá que soportar temperaturas de hasta 450 °C, porque la luz del Sol allí es unas diez veces más intensa que en la Tierra[2].

7. ¿Cómo puedes comprobar tú mismo estas cifras y seguir la misión?

Haz una cuenta sencilla: 630 dividido entre 77 da algo más de 8. Mercurio está casi ocho veces más cerca de la Tierra que Júpiter, y aun así el viaje dura años. Luego busca en la página de la ESA («BepiColombo», esa.int) las nueve etapas y compara las fechas con las que aparecen aquí. Las páginas están en inglés; si te cuesta, pide ayuda a una persona adulta o usa un traductor.

Como esta página se escribió antes de la llegada, mira también qué fecha anuncian hoy la ESA y JAXA para la entrada en órbita. Si cambió, te servirá para ver cómo funcionan las previsiones en la exploración espacial.

Fuentes

  1. ESA, «Why does it take so long to get to Mercury?». https://www.esa.int/Science_Exploration/Space_Science/BepiColombo/Why_does_it_take_so_long_to_get_to_Mercury (Por qué hay que frenar, límite de combustible, asistencia gravitatoria, Mariner 10 en 147 días sin entrar en órbita, nueve sobrevuelos: Tierra 1, Venus 2, Mercurio 6. Página oficial en inglés; se consultó mediante un resumen automático de la página, no el texto completo. La página no da la fecha de lanzamiento.)
  2. ESA, «Three reasons why we know so little about Mercury». https://www.esa.int/Science_Exploration/Space_Science/BepiColombo/Three_reasons_why_we_know_so_little_about_Mercury (Citas de Johannes Benkhoff, distancias de 77 y 630 millones de km, comparación con Solar Orbiter, calor de hasta 450 °C. Página oficial en inglés; se consultó mediante un resumen automático. Esa página dice «unos siete años» para el viaje, la cifra del plan original.)
  3. Sci.News, «BepiColombo Begins Final Approach to Mercury». https://sci.news/space/bepicolombo-mercury-arrival-15044.html (Lanzamiento el 20 de octubre de 2018, separación del módulo de transferencia el 3 de septiembre de 2026, órbita el 21 de noviembre de 2026, separación de MPO y Mio el 9-10 de diciembre, ciencia desde abril de 2027, 7,2 años en un pie de imagen. Sitio de noticias científicas, no es fuente oficial; se consultó mediante un resumen automático. Las fechas de 2026 son previsiones y no se contrastaron con un comunicado oficial de la ESA o JAXA.)
  4. Phys.org (agencia AFP), «Spacecraft flies closer to Mercury than planned after thruster glitch», 5 de septiembre de 2024. https://phys.org/news/2024-09-spacecraft-flies-closer-mercury-thruster.html (Fallo de abril de 2024, llegada prevista antes en diciembre de 2025 y ahora en noviembre de 2026, sobrevuelo a 165 km, unos 9000 millones de km de viaje. Noticia de prensa que recoge el anuncio de la ESA; se consultó mediante un resumen automático. No se buscaron fuentes en español.)

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