1. ¿Cómo define la ley japonesa a un hoikushi?
La Ley de Bienestar de la Infancia de Japón (artículo 18-4) dice que un hoikushi es una persona que está inscrita en el registro oficial de la profesión, usa ese título y, con conocimientos y técnicas profesionales, se dedica a dos cosas: la atención y educación de los niños pequeños (hoiku) y la orientación a sus padres o tutores sobre esa atención [1].
En una guardería de Japón, entonces, los adultos no tratan solo con los niños. La ley también les encarga hablar con las familias. En España y México se usan palabras como «educador infantil», «maestro de educación infantil» o «cuidador de guardería», según el país y el tipo de centro; ninguna coincide exactamente con hoikushi, así que aquí usamos la palabra japonesa.
Esa segunda tarea suena vaga. ¿Qué la sostiene en las normas?
2. ¿Qué reglas respaldan la tarea de orientar a las familias?
Hay tres apoyos que se pueden leer en la propia ley [1]:
- Guardar secretos. El artículo 18-22 prohíbe al hoikushi, sin una razón justificada, revelar lo que sepa de las personas por su trabajo, y esa obligación continúa cuando ya no ejerce la profesión. Esa obligación protege la información que una familia comparte con la guardería.
- Informar a los vecinos. El artículo 48-4 obliga a cada guardería a ofrecer información sobre su servicio a la gente que vive en la zona.
- Aconsejar al barrio, si se puede. El mismo artículo pide a la guardería que procure responder consultas sobre el cuidado de bebés y niños pequeños, siempre que eso no estorbe su trabajo diario, y pide a quienes trabajan allí que procuren mantener al día los conocimientos necesarios. La palabra «procurar» importa: es un esfuerzo que se espera, no una obligación de responder a todas las consultas.
Además, la guía oficial de cuidado infantil del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón (vigente desde abril de 2018) dedica un capítulo entero al «apoyo a la crianza», con apartados para las familias que usan la guardería y para las familias del vecindario [3]. Con esto, la orientación a las familias no es un detalle de la definición: tiene sus propias reglas.
Queda otra pregunta práctica. Si los adultos hacen todo esto, ¿cuántos niños pueden atender a la vez?
3. ¿Cuántos niños puede atender a la vez cada hoikushi?
La norma de equipamiento y funcionamiento de los centros infantiles (artículo 33) fija el número de hoikushi según la edad, con la palabra «aproximadamente» [2]:
- bebés: 1 por cada 3 niños;
- de 1 año cumplido hasta antes de los 3: 1 por cada 6;
- de 3 años cumplidos hasta antes de los 4: 1 por cada 15;
- de 4 años cumplidos en adelante: 1 por cada 25.
Entre el extremo de los bebés y el de los mayores hay una diferencia de unas 8 veces (25 ÷ 3 ≈ 8,3). Cuanto más pequeño es el niño, más adultos exige la norma, algo que se entiende si piensas en todo lo que un bebé necesita que le hagan.
Conviene no confundir esta lista con otras cifras que circulan sobre guarderías japonesas, por ejemplo las que se usan para calcular costes. Esta es la que figura en el texto de la norma que consulté; las normas pueden reformarse, así que si necesitas el dato actual, lee el texto vigente.
4. ¿Cómo se compara con una norma de España?
Una comparación honesta pide cuidado, porque las dos normas miden cosas distintas. En España, el Real Decreto 132/2010 fija los requisitos mínimos de los centros del segundo ciclo de educación infantil (de 3 a 6 años). Dice que cada unidad escolar tendrá, como máximo, 25 alumnos [4]. Es un límite de tamaño del grupo, no una proporción de adultos por niño.
Ese mismo real decreto exige, para ese ciclo, al menos un graduado en educación infantil (o un maestro especialista) por unidad; para el primer ciclo (de 0 a 3 años) pide profesionales con titulaciones concretas, entre ellas la de Técnico Superior en Educación Infantil [4]. Este real decreto no fija proporciones por edad para el primer ciclo, así que no se puede comparar con la lista japonesa de bebés y niños de 1 a 2 años.
Por eso, que la cifra «25» aparezca en las dos no significa que sean equivalentes: en Japón son 25 niños de 4 años o más por cada hoikushi; en España, 25 alumnos como máximo en cada grupo de 3 a 6 años, sin que el texto indique cuántos adultos hay en el aula además del titular.
5. ¿Cómo puedes comprobarlo tú mismo con las cifras de la norma?
Haz el cálculo con la lista japonesa. Si en una guardería hay 30 niños de 3 años, la norma da 30 ÷ 15 = 2 hoikushi. Con 9 bebés salen 3, y con 12 bebés, 4. El mismo número de niños necesita más adultos cuanto más pequeños sean.
Para ver los textos originales, la Ley de Bienestar de la Infancia (artículos 18-4, 18-22 y 48-4) y la norma de equipamiento (artículo 33) están en el buscador oficial de leyes de Japón, e-Gov. Para España, el Real Decreto 132/2010 está en la página del BOE; los artículos 7 y 8 son los citados aquí. Si miras la guardería o escuela infantil de tu barrio, puedes preguntarte qué parte del trabajo de sus adultos no se ve desde la puerta.