1. ¿Qué son exactamente las espinas y los bultitos del pepino?
En la piel de un pepino hay dos cosas que se suelen confundir: la espina y, debajo de ella, un bultito que le sirve de base, llamado tubérculo. Un resumen técnico de un especialista en hortalizas lo describe así: el pepino tiene espinas, y cada una se apoya en un bulto [1]. Una revisión científica añade que, en el pepino, la espina junto con el tubérculo forma el rasgo de fruto "verrugoso", y que los pepinos lisos, sin espinas ni tubérculos, son un objetivo importante de la mejora para los que se comen frescos [2].
Lo curioso es que esas estructuras ya están ahí antes de que exista el pepino que conoces. Debajo de la flor femenina hay un ovario, que es el futuro fruto, y en ese momento ya se ven en él espinas y bultos bien marcados [1]. Además, no están formadas por una sola célula, como el pelito de una hoja de Arabidopsis (la plantita que más usan los laboratorios), sino por muchas células juntas [1][2]. En resumen: la espina del pepino es un pelo de la planta, grande y de varias células. ¿Y de qué color son esos pelos?
2. ¿Por qué hay pepinos de espinas blancas y de espinas negras?
En los mercados y tiendas de varios países se distinguen pepinos de "espinas blancas" y de "espinas negras". La diferencia no está en todo el bultito, sino en el color de la punta de la espina: en los frutos jóvenes de tipo blanco la espina no tiene color, y en los de tipo negro la punta es oscura [1].
Este rasgo se estudió hace más de un siglo. Según el resumen que consulté, en 1913 un investigador de la estación experimental agrícola de Nueva York publicó en la revista Science que cruzó plantas de espina blanca con plantas de espina negra: todos los descendientes de la primera generación tuvieron espina negra, y en la siguiente, de 20 plantas, 15 salieron con espina negra y 5 con blanca [1]. Esa proporción, cercana a 3 a 1, es compatible con la que se espera cuando un único factor hereditario dominante controla el rasgo, como en los guisantes de Mendel. Estudios posteriores citados en el mismo resumen ubicaron el gen del color en el cromosoma 4 del pepino, aunque aún no se sabe del todo qué gen concreto es el responsable [1].
Con tantos tipos de espinas, queda la pregunta principal: ¿para qué las tiene la planta?
3. ¿Las espinas protegen al pepino de los insectos?
En general, los tricomas de las plantas cumplen varios papeles. Una revisión publicada en 2025 los resume así: ayudan a defenderse de animales que comen plantas, reducen la pérdida de agua y protegen de la radiación ultravioleta [4].
Para el pepino hay una prueba concreta. En 2023, dos investigadores de universidades de Texas y Arkansas (Estados Unidos) cultivaron juntos pepino y calabaza de peregrino (Lagenaria siceraria, la calabaza que se seca para hacer recipientes). La calabaza de peregrino, que tiene más tricomas que el pepino, recibió menos insectos, y dos especies de orugas tardaron más en empezar a comer de ella. Después, los científicos mezclaron tricomas con una dieta artificial y vieron que los de cada planta afectaban de forma distinta el crecimiento de una de esas orugas. Concluyeron que los tricomas, aparte de las defensas químicas, funcionan como defensa antes y después de que el insecto empiece a comer [3].
Aquí hay que ser cuidadosos. El estudio compara especies y mira sobre todo hojas; en el pepino, además, los autores encontraron menos tricomas que en la calabaza. No demuestra que las espinas del fruto eviten que algo se coma el pepino. La misma revisión de 2025 reconoce que los tricomas de los frutos se han estudiado mucho menos que los de otras partes de la planta [4]. Lo razonable, por ahora, es decir que probablemente cumplen una función parecida, pero que no está comprobada en el fruto.
Otra idea que se probó es la de las enfermedades. Según el resumen japonés, un estudio de 1962 comparó variedades de espina blanca y negra para ver si resistían más al oídio (un hongo que forma polvillo blanco en las hojas), y no encontró relación [1]. Si la función del fruto sigue siendo una incógnita, ¿por qué la gente ha buscado pepinos sin espinas?
4. ¿Por qué se han creado pepinos casi lisos?
Hace décadas aparecieron variedades casi sin espinas, que en Japón se llaman "pepinos sin bultos". El resumen cita dos: "Pretty" (1989, un instituto dedicado a mejorar plantas ornamentales) y "Freedom" (2001, una empresa de semillas) [1]. Un mutante natural de pepino, llamado tbh, también tiene el fruto liso a simple vista; con microscopio se ve que sus espinas y bultos existen, pero son pequeños y algunos con ramas [1].
Una razón que se menciona en ese resumen es que las espinas se caen con facilidad y que las marcas que dejan pueden retener bacterias como E. coli, difíciles de quitar al lavar [1]. El resumen reproduce esa idea de un artículo de 2007 sobre hortalizas para la industria alimentaria, y no la leí en el original, así que no la tomes como una advertencia para un pepino común: lavarlo y frotarlo bajo el agua sigue siendo lo normal. Tampoco es seguro que ese haya sido el motivo que impulsó a los mejoradores.
En 2011, el instituto público de investigación agrícola de Japón (NARO) presentó una línea de pepino sin bloom (la capa de polvillo blanco que cubre algunos pepinos), sin espinas y sin bultos en el fruto. También le faltan las espinitas de tallos y hojas, porque uno de sus progenitores era una línea sin vellos [5]. Su objetivo principal era el brillo de la piel. Que el consumidor prefiera un pepino liso y brillante también podría haber influido en la mejora, pero eso es una suposición mía y no lo afirma ninguna de las fuentes.
5. ¿Se han comido siempre los pepinos verdes?
No necesariamente, y esto cambia lo que vemos hoy. El pepino es originario del noroeste de la India, al pie del Himalaya [6]. Según un artículo sobre su historia en Japón, en Japón se comía durante mucho tiempo maduro, cuando la piel se pone amarilla. El jesuita Luís Fróis (1532–1597) anotó que, a diferencia de otras frutas que los japoneses comían verdes, el pepino lo comían completamente amarillo y maduro [6]. Los pepinos tiernos y verdes que llevamos a la ensalada, con sus espinas bien visibles, son una costumbre más reciente; en el texto que leí no queda claro el momento exacto en que cambió, así que no doy una fecha. Cuando se come inmaduro, las espinas y los bultos están a la vista, y quizá por eso importan tanto en la selección actual.
6. ¿Cómo comprobar en casa lo que cuenta este artículo?
Si tienes un pepino en casa, pídele a un adulto que lo mire contigo con una lupa. Fíjate en la punta de la espina y en el bultito de la base. Toca con cuidado, porque las espinas pueden clavarse un poco. Después lávalo bajo el chorro de agua, frotando la piel.
En el mercado o en el supermercado puedes comparar tipos: unos con muchas espinas, otros casi lisos. Si encuentras de los dos tipos, anota la variedad o el lugar de origen, y mira si la punta de la espina es clara u oscura. Si quieres seguir leyendo, la revisión de 2016 sobre los mutantes de tricomas del pepino [2] y el estudio de 2023 sobre insectos y tricomas [3] son un buen punto de partida.