Qué es un centro de datos y por qué su fallo se nota tanto
Un centro de datos es un edificio pensado para reunir muchos servidores y hacerlos funcionar de forma eficiente. Recibe muchas más líneas de comunicación que un edificio de oficinas y suele poder conectarse a varias compañías de telecomunicaciones [2]. Reunir los servidores permite usar solo los necesarios para el trabajo que hay que hacer, sin comprar equipos de sobra [2]. Además, un servidor olvidado en una oficina obliga a mantener el aire acondicionado encendido por la noche y los fines de semana, solo para enfriarlo, y eso desperdicia electricidad [3].
La otra cara de juntarlo todo es que, si algo falla, el efecto es grande. Según la asociación japonesa, si se detiene el servidor que traduce los nombres de las páginas web (el DNS), esos nombres dejan de encontrarse; y si se detiene un servidor de correo, los mensajes no llegan [1]. Por eso los edificios se construyen resistentes a los terremotos y algunos usan gas, como dióxido de carbono, en vez de agua para apagar incendios y no dañar los equipos [2]. Pero hay un problema que ningún muro soluciona: que falte la electricidad durante mucho tiempo.
Por qué tres cortes de luz de tres horas pueden dejar sin respaldo a un centro con combustible para ocho horas
Cuando se corta la luz, lo primero que actúa es el sistema de baterías (UPS), que está pensado para aguantar entre 5 y 30 minutos [1]. Después entra un generador de emergencia que funciona con combustible. Si el depósito da para 8 horas y no se puede reponer, tres cortes de 3 horas suman 9 horas, y el combustible del generador se agota antes de que termine el último [1].
La misma asociación recomienda asegurar más combustible, pero también mover los sistemas, o al menos las copias de seguridad, a centros de datos que estén fuera de la zona donde se programan los cortes [1]. Esa es la primera razón para repartir: si todo está en un mismo lugar, un problema eléctrico afecta a todo a la vez. Conviene decir que el documento habla de cortes programados en la zona de Tokio y no indica a cuántos kilómetros hay que separar los edificios para estar a salvo.
Qué tiene que ver la electricidad limpia con elegir un lugar alejado
La segunda razón no viene de los desastres, sino de dónde está la energía. Según una presentación del Instituto de Investigación Mitsubishi a la prensa, recogida en una revista especializada, los centros de datos se concentran en las grandes áreas urbanas, mientras que las fuentes de electricidad que no emiten carbono están repartidas por zonas rurales [4]. En lugar de llevar toda la electricidad hasta la ciudad con cables, la idea es acercar el trabajo de los servidores a donde hay electricidad limpia. A esa idea, que combina la red eléctrica con la red de comunicaciones, la llaman en Japón «Watt-Bit» (vatio y bit) [4].
Hay una dificultad: la energía solar produce más a mediodía, pero un centro de datos tiene que funcionar las 24 horas del día, los 365 días del año [4]. Aprovechar la energía renovable exige resolver ese desajuste de horarios. Esta fuente es un artículo de prensa especializada y no compara costos ni funcionamiento de un centro 100 % renovable con otro convencional, así que esta razón es sensata, pero no está demostrada con números.
Cómo se consigue que un centro de datos lejano responda casi como uno cercano
El miedo lógico es que lo lejano sea lento. En la ciudad de Ishikari, en Hokkaido (la isla del norte de Japón), terminó de construirse el 27 de marzo de 2026 un centro de datos que, según el ayuntamiento, funcionará solo con energía renovable de la zona. Lo conectarán con Otemachi, en el centro de Tokio, mediante una red llamada APN (All-Photonics Network), de NTT East, con la que la ciudad dice que se reduce el retraso de la comunicación [5]. «Fotónica» quiere decir que la señal viaja como luz por fibra óptica en vez de convertirse una y otra vez en señal eléctrica.
En la región de Kyushu, en el suroeste, cinco empresas anunciaron en septiembre de 2025 un proyecto de prueba, de octubre de 2025 a marzo de 2026, para instalar pequeños centros de datos en distintos puntos y unirlos por APN, de modo que funcionen como un solo sistema grande [6]. No encontré información sobre los resultados de esa prueba.
Aquí hay que ser prudentes: son anuncios de las propias entidades. No indican cuántos milisegundos de retraso se aceptan, ni para qué usos, y una prueba no demuestra que valga para todo.
Por qué repartir los centros de datos no resuelve el problema de la electricidad
Cambiar los edificios de sitio no reduce lo que gastan. Un informe de la Agencia de Ciencia y Tecnología de Japón (JST) señala que el trabajo enorme de la inteligencia artificial puede conllevar un aumento del consumo eléctrico tan grande que sería difícil mantenerlo, y por eso pide investigar técnicas de computación distribuida que sean a la vez rápidas y de bajo consumo [7].
Además, juntar servidores ahorraba energía [2], y repartirlos puede diluir esa ventaja; también habría más lugares que proteger. Los documentos que leí no dan una conclusión clara sobre qué conviene más según el uso. Mi resumen es este: repartir tiene motivos reales, ligados a los desastres y a la electricidad, la fibra óptica ayuda a que funcione, pero siempre con condiciones.
Cómo pensar en dónde vive lo que guardas en tu teléfono
Abre con un adulto los ajustes de tu teléfono y mira si tus fotos están solo en el aparato o también guardadas en internet. Si es así, hay un centro de datos detrás, aunque no sepas en qué ciudad. Prueba a escribir qué cosas de tu casa dejarían de funcionar si faltara la luz 9 horas: así se entiende el peso de la cifra de 8 horas de combustible.
Si quieres ir a los originales, la página de la ciudad de Ishikari anuncia el centro de datos terminado [5] y la asociación japonesa de centros de datos explica sus medidas contra los cortes de luz [1]. Al leerlos, fíjate en cuántas horas de corte imaginan y en qué significa exactamente «100 % renovable».