1. El japonés estándar nació del dialecto de una zona de Edo, hoy Tokio
Actualmente, lo que llamamos "japonés estándar" tiene su origen en la lengua que se hablaba en la zona conocida como "Yamanote" de la antigua Edo, hoy Tokio[1].
Según los estudios, este idioma se formó al mezclar el lenguaje de los guerreros (los samurái) que vivían allí con algunos elementos del lenguaje de la antigua capital de Kioto[1]. Por lo tanto, el "japonés estándar" era, en su origen, simplemente el dialecto de una región específica: Edo. Lo que hoy percibimos como la norma nacional fue, en su origen, una variante local.
2. El acento de Kansai podría ser más antiguo que el japonés estándar
Expresiones como "nande ya nen", "akan" o "honma ni" tienen una sonoridad que muchos encuentran divertida y cercana. Un ejemplo claro de esta influencia es la palabra "meccha", que originalmente era exclusiva del área de Kansai, pero que hoy se utiliza en todo Japón[2].
Existe la teoría de que la manera de asignar la altura del tono (el acento) en el dialecto de Kansai conserva formas del japonés antiguo más que el lenguaje de Tokio[2]. Es posible que el habla de Tokio, que sirvió de base para el estándar, sea la que cambió más tarde.
3. El zuzu-ben de Tohoku: ¿se debe de verdad al frío?
En la región de Tohoku, existe un fenómeno lingüístico conocido como "zuzu-ben". En este tipo de habla, los sonidos "shi" y "su", así como "chi" y "tsu", no se distinguen claramente[3]. Un ejemplo famoso de esta región es la expresión "jejeje", usada para expresar sorpresa, que se volvió popular gracias a una serie de televisión en 2013 y tiene sus raíces en el dialecto de la prefectura de Iwate[3].
Es común escuchar la explicación de que los habitantes de Tohoku hablan así porque el clima es muy frío y prefieren no abrir mucho la boca. Sin embargo, esta idea es vista con escepticismo por los expertos[3]. Entre los investigadores del lenguaje, también se ha planteado que se mueve menos la boca y así se habla con más comodidad.
4. En la era Meiji, el gobierno buscó que todo Japón usara una misma lengua
Durante la era Meiji, el gobierno japonés decidió que era necesario que todo el país utilizara la misma lengua[4]. Esto se debía a que, al estudiar en las escuelas o leer periódicos, las diferencias regionales del lenguaje causaban muchos problemas de comunicación.
Uno de los eruditos que impulsaron este trabajo fue Ueda Kazutoshi[4].
5. En las escuelas de Okinawa se castigaba el uso del dialecto con el "hogen fuda" (placa del dialecto)
Como parte de este esfuerzo por imponer una lengua única, hubo períodos en los que se castigaba el uso de los dialectos locales. En las escuelas de Okinawa, se implementó un sistema llamado "hogen fuda" (placa del dialecto)[5].
Este sistema no era un juego, sino un mecanismo de castigo severo. Los estudiantes que hablaban el idioma local en la escuela debían llevar una placa de madera colgada del cuello. En 1939, esta práctica se intensificó especialmente en la prefectura de Okinawa, y sistemas similares se utilizaron también en las islas Amami[5].
6. Cómo se valoran hoy las lenguas regionales de Japón tras la televisión y la radio
Con la llegada de la televisión y la radio, la exposición al japonés estándar aumentó naturalmente. Esto hizo que sistemas como la placa del dialecto dejaran de ser necesarios y desaparecieran gradualmente[6].
Hoy en día, la tendencia es la opuesta: se busca valorar y preservar las lenguas de cada región. Como ejemplo de este cambio de mentalidad, en marzo de 2006 se estableció una ordenanza en Okinawa que designa el 18 de septiembre como el "Día de Shimakutuba" (la lengua de las islas)[6].
7. La tensión entre lengua estándar y dialectos también existe en otros países, como el Reino Unido
Esta tensión entre una lengua estándar y las variantes regionales no es exclusiva de Japón. En el Reino Unido, existe una forma de hablar considerada el "modelo a seguir", pero se estima que muy pocas personas la hablan realmente en su vida cotidiana[7].
Por otro lado, en Londres existe el "cockney", una forma de hablar propia de la ciudad, con expresiones únicas[7].
8. Cómo observar los dialectos y acentos de tus abuelos y de personas de otras regiones
Si tienes abuelos o conoces a personas que vinieron de otras regiones, escucha atentamente cómo hablan. Busca las diferencias entre sus palabras y las tuyas.
Quizás esas formas de hablar sean más antiguas que el estándar.