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¿La leyenda de las sirenas nació de animales marinos reales?

Categoría: Seres vivos

Seguro que has oído que las sirenas eran, en realidad, dugongos o manatíes: animales marinos grandes y mansos que unos marineros cansados habrían confundido con mujeres con cola. La idea suena bien, pero ¿resiste cuando miramos al animal real y a los relatos antiguos? La respuesta corta: algunos avistamientos sí pudieron ser de estos animales, pero esa explicación no alcanza para toda la leyenda. [1] Después veremos qué dice el diario de Cristóbal Colón, por qué un relato japonés de hace unos 1400 años complica la historia y qué se puede comprobar uno mismo.

1. El dugongo es un mamífero marino de unos tres metros que come plantas

Según la Wikipedia, el dugongo vive en costas cálidas de los océanos Índico y Pacífico, desde el este de África hasta el norte de Australia. [6] Es un mamífero marino que se alimenta de plantas marinas y pasa toda su vida en el mar. Un adulto puede medir más de tres metros y llegar a unos 400 kilos. [2] [3] Tiene una cola en forma de media luna, parecida a la de una ballena o un delfín, y usa las aletas delanteras para mantener el equilibrio y girar. Ve poco, pero tiene unas cerdas sensibles en el hocico con las que encuentra la hierba marina que arranca del fondo. [2]

Los dugongos no están emparentados de cerca con las ballenas ni con las focas. Forman, junto con los tres tipos de manatíes, el orden de los sirenios (Sirenia), y sus parientes vivos más cercanos son los elefantes. [4] Su pariente más próximo, la vaca marina de Steller, fue cazada hasta desaparecer en el siglo XVIII. [4] El nombre del orden está relacionado con las sirenas de la mitología. En español, además, sirena es la palabra para la mujer con cola de pez.

2. ¿De verdad una madre dugongo sostiene a su cría como una persona?

La explicación más repetida dice que las madres dugongo amamantaban a sus crías sujetándolas con las aletas, casi como un bebé en brazos, y que eso les daba aspecto de madre humana. Lo cierto es que lo que se puede comprobar es más modesto. Las hembras tienen las mamas en la base de las aletas delanteras, y la cría toma leche durante un año o año y medio, aunque desde muy pronto empieza a comer hierba marina. [2] [3] Una organización de conservación publicó en 2016 un vídeo que, según ella, podría ser el primero que muestra a una madre dugongo amamantando: no lo hacía nadando, sino posada en el fondo con la cría. [5]

Las fuentes no coinciden del todo. Algunos textos divulgativos, como la Wikipedia en español, describen a la madre con la cabeza y los hombros fuera del agua, sosteniendo a la cría. [6] Las fichas técnicas y la grabación que consulté no mencionan nada parecido. Con lo que tenemos, esa imagen tan bonita no es una base firme para decir que de ahí nació la leyenda; no se puede descartar, pero tampoco demostrar.

3. Japón tiene un relato de hace 1400 años que no menciona ni sirenas ni dugongos

En japonés, la sirena se llama ningyo, que significa literalmente «persona-pez». Según la fuente secundaria que consulté, el registro escrito más antiguo es un relato fechado en 619 que recoge el Nihon Shoki, una crónica compilada en el año 720: habla de seres capturados en agua dulce, y en esos primeros relatos la palabra ningyo ni siquiera aparece. [7] Un dugongo vive en el mar, no en un río; por eso, para esos primeros casos se ha propuesto otra explicación: una salamandra gigante. [7] No pude leer el texto original de la crónica, así que me baso en lo que resume esa fuente secundaria.

La idea del dugongo también existe en Japón, pero tiene un límite: según las fuentes consultadas, esos animales llegan por el norte hasta las islas Ryukyu, en el extremo sur del país. [6] Además, la imagen de la sirena japonesa cambió con el tiempo; por ejemplo, un autor del siglo XVII la describió con una cresta roja sobre la cabeza, un rasgo que algunos autores relacionan con un pez muy largo y plateado llamado pez remo, no con un dugongo. [7] Si las sirenas ni siquiera eran siempre iguales, es difícil que todas salieran de un solo animal.

4. Colón vio «tres sirenas» en 1493, y eran manatíes del Caribe

Aquí entra el Caribe. El 9 de enero de 1493, durante su primer viaje, Colón anotó en su diario que el día anterior había visto «tres sirenas» que «salieron bien alto de la mar, pero no eran tan hermosas como las pintan, que en alguna manera tenían forma de hombre en la cara». Añadió que ya había visto otras en la costa de Guinea. [8] Navegaba cerca de la costa de la actual isla de La Española. La cita procede de la transcripción de fray Bartolomé de las Casas, que es el texto que se conserva. [8]

Lo habitual es identificarlos como manatíes, no dugongos: en el Caribe no hay dugongos. [8] [4] Fíjate en un detalle: Colón no se sorprendió de que existieran, sino de que fueran poco bonitas. Es decir, ya llevaba en la cabeza una imagen de la sirena y trató de encajar en ella lo que veía. La palabra manatí es de origen caribe y la usamos todavía en español. [8]

5. Entonces, ¿qué parte de la idea se sostiene y qué parte no?

Juntando todo, hay dos cosas ciertas a la vez. Es plausible que algunas personas, en algunos lugares, confundieran manatíes o dugongos con seres humanos en el agua: Colón es un buen ejemplo, y los sirenios son mamíferos marinos que comen plantas. Pero la leyenda es mucho más amplia que eso. La NOAA, la agencia oceánica de Estados Unidos, recuerda que hay relatos de sirenas en muchas culturas marineras desde hace mucho: Homero las menciona en la Odisea, en Extremo Oriente aparecen como mensajeras de dragones marinos y en Australia las llaman yawkyawks. Y añade que nunca se ha encontrado evidencia de humanoides acuáticos. [1] Esa página no habla de dugongos ni de manatíes, así que no evalúa la teoría del avistamiento; solo dice que la criatura de la leyenda no tiene pruebas.

Una forma de resumirlo: los animales reales pudieron dar la chispa en algunos casos, pero la imagen de la sirena ya existía antes y cambiaba según la cultura. Un dato final que conviene recordar: la lista de especies amenazadas de la UICN clasifica al dugongo como vulnerable. [4]

6. Cómo comparar tú mismo la sirena con el animal real

Busca tres representaciones de sirenas en libros, cuentos o películas y anota qué cambia entre ellos: cola, pelo, cara, si tienen escamas. Después busca fotos de un manatí y de un dugongo en un museo o acuario con ayuda de un adulto, y compara las colas: la del dugongo es de media luna y la del manatí es ancha y redondeada. [4] Pregúntate: ¿qué detalle de cada dibujo viene de un animal real y cuál viene de la imaginación? Si te interesa seguir, lee la página de la NOAA y la cita de Colón completa; son cortas y se entienden bien.

Fuentes

Cómo se leyeron las fuentes: la página de la NOAA, la ficha del Consejo de Mariscos del Territorio del Norte (Australia), la nota del proyecto de conservación, la página del Coral Triangle Center y el artículo de La Crónica de Hoy se leyeron enteros o en su mayor parte. La crónica japonesa Nihon Shoki no se pudo leer directamente; lo que se dice de ella viene de la Wikipedia en inglés, que es una fuente secundaria. La Wikipedia en inglés sobre el dugongo y la Wikipedia en español se usan para datos generales (orden Sirenia, parentesco con los elefantes, área de distribución, estado de conservación, forma de la cola) y no sostienen solas ninguna afirmación central. Tampoco pude consultar la transcripción original de Las Casas: la cita de Colón la tomé de un artículo periodístico que la reproduce. Las fuentes difieren en el peso máximo del dugongo (unos 400 a 420 kilos) y en cómo describen la lactancia, por eso se dan como aproximaciones. La Wikipedia en inglés indica además que la idea de que «dugongo» significa «dama del mar» es un error común; por eso este artículo no la usa.

  1. NOAA National Ocean Service, «Are mermaids real?» https://oceanservice.noaa.gov/facts/mermaids.html (Texto completo. Las sirenas en distintas culturas; no hay evidencia de humanoides acuáticos.)
  2. Northern Territory Seafood Council, «Protected species awareness information for professional fishing operations: Dugong» (ficha técnica, FRDC) https://www.frdc.com.au/sites/default/files/products/2004-008%20Protected%20Species%20Awareness%20Information%20-%20Dugong.pdf (Primeras páginas. Tamaño, peso, cola, aletas, mamas, lactancia de unos 18 meses.)
  3. Coral Triangle Center, «Meet the vegetarian marine mammal that is often called a Mermaid» https://coraltrianglecenter.org/did-you-know-meet-the-vegetarian-marine-mammal-that-is-often-called-a-mermaid/ (Texto completo. Hasta unos 400 kg; lactancia de al menos un año.)
  4. Wikipedia en inglés, «Dugong» https://en.wikipedia.org/wiki/Dugong (Introducción y etimología. Orden Sirenia, parentesco con elefantes, vaca marina de Steller, estado «vulnerable» (UICN), cola. Fuente secundaria.)
  5. The Dugong & Seagrass Conservation Project, «Vanuatu partner films dugong mother nursing calf» (2016) https://www.dugongconservation.org/news/vanuatu-partner-films-dugong-mother-calf-nursing/ (Texto completo. El vídeo en sí no se vio; se confía en la descripción de la organización.)
  6. Wikipedia en español, «Dugong dugon» https://es.wikipedia.org/wiki/Dugong_dugon (Distribución, hasta las islas Ryukyu; descripción de la lactancia con la madre sujetando a la cría. Fuente secundaria.)
  7. Wikipedia en inglés, «Ningyo» https://en.wikipedia.org/wiki/Ningyo (Introducción y apartados sobre términos e hipótesis zoológicas. Relato de 619 en el Nihon Shoki, salamandra gigante, cresta roja. Fuente secundaria; no se pudo leer la crónica original.)
  8. «El día en que Cristóbal Colón vio sirenas», La Crónica de Hoy (México) https://www.cronica.com.mx/notas-el_dia_en_que_cristobal_colon_vio_sirenas-1166547-2020.html (Casi todo el texto. Cita del diario del 9 de enero de 1493 según la transcripción de Las Casas; manatíes; origen caribe de la palabra. Artículo periodístico, no edición académica.)