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¿Por qué existen tantas formas de anzuelo?

Categoría: Mar y pesca

En una tienda de pesca hay cajas y cajas de anzuelos: pequeños, enormes, casi rectos, casi redondos. ¿No bastaría con uno bueno para todo? Si pescas un pez diminuto, un anzuelo grande no cabe en su boca; si pescas uno grande, un anzuelo pequeño puede no aguantar la fuerza del pez.

La respuesta corta: no existe «el mejor anzuelo», porque lo que se busca cambia. Cada pez muerde de una manera, cada pescador quiere algo distinto (llevarse la pieza, soltarla, no dañar a otros animales) y cada lugar tiene sus costumbres. La forma del anzuelo es un acuerdo entre todo eso, y en cada acuerdo se gana algo y se pierde algo.

1. Cada pez muerde a su manera, y el anzuelo tiene que adaptarse

Un estudio de la Universidad Estatal de Carolina del Norte (Estados Unidos) lo explica con peces de mar abierto. Algunos son «golpeadores»: se lanzan contra el cebo con fuerza. Otros se acercan por detrás y se lo llevan con calma. Un tercer comportamiento es intentar tragarse el cebo entero. Según un especialista en pesca citado en el artículo, el problema está en cómo el pez se relaciona con el cebo con anzuelo y en lo que hace la persona después[1].

Por eso los pescadores dicen que hay que ajustar el equipo al pez que se busca. Un capitán de barcos de pesca deportiva lo resume así: con ciertas especies, el anzuelo circular funciona muy bien; con otras, no tanto[1]. Esa es la primera razón de que haya tantas formas: el mismo anzuelo no se «agarra» igual a un pez que embiste que a uno que traga despacio.

Ahora veamos un caso concreto, porque ahí se ve muy bien qué se gana y qué se pierde con una forma.

2. El anzuelo circular se desliza hacia la comisura de la boca

El anzuelo «en J» tiene la forma de esa letra: un asta recta y una curva abierta, con la punta mirando hacia arriba. El anzuelo circular, en cambio, está curvado casi en círculo, con la punta girada hacia dentro (esta descripción de la forma es la habitual; las fuentes que leí hablan sobre todo de cómo funciona).

¿Qué cambia? Según el artículo de Carolina del Norte, varios estudios publicados concluyen que los anzuelos circulares reducen mucho el número de peces que mueren en la pesca de pez de pico (marlines o peces vela) cuando se suelta lo capturado. El motivo es el diseño: ayuda a que el anzuelo se deslice hasta la mandíbula o la comisura de la boca (la «esquina» donde se unen los labios), y no hacia el estómago o la garganta[1]. Una forma de imaginarlo, que es una explicación nuestra para entenderlo: al tensarse el hilo, el anzuelo puede deslizarse hasta el borde de la boca y engancharse allí.

Hasta aquí, un anzuelo pensado para que el pez sufra menos al soltarlo. Pero la historia tiene otro capítulo, en el que el anzuelo protege a un animal que ni siquiera se quería pescar.

3. Los anzuelos circulares se probaron para proteger a las tortugas marinas

En la pesca con palangre (una línea muy larga de la que cuelgan muchos anzuelos) a veces las tortugas marinas quedan enganchadas por accidente. A eso se le llama captura incidental. En 2005, la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) aprobó una resolución sobre anzuelos circulares. Decía que estudios científicos internacionales habían mostrado un descenso estadísticamente significativo de la captura incidental de tortugas con estos anzuelos en el palangre pelágico (de aguas abiertas), y que la posición del anzuelo podía reducir la mortalidad de lo capturado después de soltarlo. También reconocía que se seguían haciendo pruebas en distintas zonas[2].

Un ejemplo con cifras viene de Ecuador, en el Pacífico oriental. Entre marzo de 2004 y 2005, pescadores artesanales con palangre compararon anzuelos en J con circulares grandes. En la pesca de atún, los circulares redujeron los enganches de tortugas entre un 44 % y un 88 %; en la de dorado, entre un 16 % y un 37 %. Además, los enganches fueron menos dañinos para las tortugas[3]. Eso sí: los propios autores avisan de que eran resultados preliminares de una sola temporada, con muestras limitadas[3].

Y había una pega. Con atún, el anzuelo circular grande de tamaño 16/0 capturó casi igual que el J, y los pescadores lo preferían. Con dorado, en las primeras pruebas capturó menos, y se pedían más pruebas, ya fuera para que los pescadores aprendieran a usarlo mejor o para modificar el equipo o los métodos[3]. Así que una misma forma de anzuelo puede ser casi perfecta para un pez y peor para otro.

4. Para pescar y llevarse la pieza, el anzuelo en J ganó en un estudio

¿Y si lo que se quiere es llevarse el pescado a casa? En Carolina del Norte se compararon anzuelos circulares y en J, usados a la vez y uno al lado del otro, en 75 salidas de pesca de dorado (mahi-mahi), atún de aleta amarilla y wahoo (un pez de mar abierto muy buscado en la pesca deportiva). El número de picadas fue igual con los dos tipos. Una vez que el pez estaba enganchado, los dos anzuelos lo sacaban con el mismo éxito. La diferencia grande estuvo en el total: con el anzuelo en J se engancharon y se sacaron del agua más peces[1].

¿Por qué? Según los especialistas citados, a veces, cuando un pez golpea el cebo y no se engancha, se deja que el cebo retroceda hacia el pez para que vuelva a morderlo; esa maniobra funciona bien con el circular en la pesca de pez de pico en torneos, pero puede no ser práctica en las salidas diarias de pesca deportiva, con personas principiantes a bordo[1]. El investigador principal concluyó, con matices, que en esa pesca concreta de Carolina del Norte los circulares no eran tan eficaces como los J. Pero añadió que probablemente hay técnicas o tamaños que no se probaron y que podrían funcionar mejor[1].

Esto responde a nuestra pregunta desde otro ángulo: un anzuelo no es «mejor» o «peor» a secas. En los contextos vistos, el circular se asoció con menos mortalidad de ciertos peces soltados y con menos capturas incidentales de tortugas; el J, en ese estudio, daba más piezas para llevarse. Si cambia el objetivo, cambia la forma que conviene. Y eso solo vale para ese lugar, esos peces y esos tamaños: otro estudio, en otro sitio, podría dar otra cosa.

5. En Polinesia, el anzuelo también era el señuelo

No todos los anzuelos tienen una forma tan «corriente». El Museo Horniman de Londres guarda un anzuelo de arrastre (matau) de las islas de la Sociedad, en torno a Tahití, de finales del siglo XIX. Se arrastraba por la superficie para que un pez grande de mar abierto lo confundiera con un pez pequeño, sobre todo bonitos del género Sarda. Tiene tres partes: una pieza larga de nácar blanco, tallada con perfil de pez; un anzuelo con púa, hecho del nácar negro de otra ostra; y una cuerda de fibra de coco que ata las dos por separado, de modo que, si el anzuelo se rompía, había más posibilidades de recuperar alguna de las piezas de nácar[4].

Según el museo, los pescadores de Tahití llevaban consigo muchas piezas de nácar distintas, elegían la combinación por la hora del día, la marea, las nubes, el color del agua y las corrientes, y su fama de pescadores era casi legendaria[4]. Aquí el anzuelo y el cebo son la misma cosa, y la forma depende de lo que el pez tiene que creerse. Es otra respuesta a por qué hay tantas formas: nadie diseña un anzuelo en el vacío; se diseña con un pez, un mar y una manera de pescar delante.

6. Cómo adivinar para qué sirve un anzuelo mirando fotos de un catálogo

Pide a una persona adulta que te enseñe un catálogo de pesca (en papel o en pantalla) o la caja de un equipo de pesca. Mira solo las fotos, sin tocar ningún anzuelo real: están muy afilados. Tapa el nombre del pez y fíjate en el grosor del asta, en hacia dónde mira la punta y en lo abierta que es la curva. Intenta adivinar: ¿para un pez pequeño o grande? ¿Para soltar o para llevarse? Después destapa el nombre y compáralo. Si fallas, pregúntate qué se te pasó por alto: cómo muerde el pez, qué se quiere hacer con él o qué costumbre de pesca hay detrás.

Si quieres seguir más allá, busca la resolución de ICCAT y el folleto del proyecto de Ecuador que están en las fuentes: son documentos reales con los que se tomaron decisiones sobre qué anzuelo usar.

Fuentes

  1. Rebecca Nagy, «SEA SCIENCE: Hooks in the Gulf Stream: Captains and Scientists Reel in Data», Coastwatch (invierno de 2012), North Carolina Sea Grant (Universidad Estatal de Carolina del Norte). Se leyó el texto completo. Está en inglés; las traducciones al español son nuestras. https://ncseagrant.ncsu.edu/coastwatch/sea-science-hooks-in-the-gulf-stream-captains-and-scientists-reel-in-data/ (Artículo de divulgación sobre un estudio financiado por el programa de becas de pesquerías de Carolina del Norte: 75 salidas, dorado, atún de aleta amarilla y wahoo; sin diferencia en picadas ni en éxito al sacar el pez; más peces con el anzuelo en J. Resumen del mecanismo del circular: se desliza a la mandíbula o comisura. No se leyó el informe completo del estudio. Las opiniones sobre la técnica son de los especialistas citados en el artículo.)
  2. ICCAT, «Resolución de ICCAT sobre anzuelos circulares» [05-08] (2005). Se leyó el texto completo, una página. https://iccat.int/Documents/Recs/compendiopdf-s/2005-08-s.pdf (Documento de una organización internacional de pesca. Afirma que estudios científicos internacionales muestran un descenso estadístico significativo de la captura incidental de tortugas con anzuelos circulares en el palangre pelágico, y que la posición del anzuelo puede reducir la mortalidad tras la liberación. No detalla los estudios; solo se cita lo que afirma la resolución. La fecha de 2005 se deduce del número de la resolución y de la referencia a las directrices de la FAO adoptadas en marzo de 2005.)
  3. Consejo Regional de Pesquerías del Pacífico Occidental (WPRFMC) y otras entidades, «Trabajando con la comunidad pesquera ecuatoriana para reducir la mortalidad de tortugas marinas en la pesca con palangre: Primer año» (folleto). https://www.wpcouncil.org/wp-content/uploads/2013/03/Ecuador-brochure_Spanish2_final.pdf (Se leyó el texto extraído de la página (folleto en español); parte del texto salió cortado. Resultados preliminares de una temporada, con muestras limitadas: reducción de enganches de tortugas del 44–88 % (atún) y 16–37 % (dorado); capturas de atún similares con el circular 16/0; menores capturas de dorado en las primeras pruebas. Es un folleto de divulgación de un programa con participación de organismos de gestión pesquera, no un artículo científico revisado por pares.)
  4. Museo Horniman (Londres), objeto 20.86, «Trolling Fish Hook, Matau, Society Islands». Se leyó la ficha completa del objeto, en inglés. https://www.horniman.ac.uk/object/20.86 (Ficha de museo: materiales, tres partes, atado doble, especie objetivo (Sarda spp.), selección de combinaciones según las condiciones, fecha «finales del siglo XIX». El texto museístico es una interpretación del museo; no se contrastó con otra fuente independiente.)

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