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¿Se puede devolver al agua un pez invasor que acabas de pescar, y qué daño hace el sedal que se queda en la orilla?

Categoría: Mar y pesca

Pescas un black bass (lobina negra), un pez de agua dulce que en muchos países se considera especie invasora. ¿Lo devuelves al agua o no? La respuesta corta es que depende de dónde estés. En Japón, la ley nacional permite soltarlo en el mismo sitio donde lo pescaste[1]; sin embargo, en el lago Biwa soltarlo está prohibido[2]. Y en una orden de pesca de Castilla-La Mancha (España), de 2016, también se prohibía devolver ciertas especies invasoras al agua[3]. Después de la cuestión del pez, miramos lo que queda en la orilla: sedales y anzuelos, y lo que provocan en las aves.

1. Qué dice la ley nacional de Japón sobre soltar un pez invasor

En Japón existe una ley sobre especies exóticas que causan daños (la «ley de especies exóticas»). El Ministerio de Medio Ambiente japonés explica en sus preguntas frecuentes que pescar una especie designada, como el black bass, es legal. Lo que se prohíbe es llevarse el pez vivo para tenerlo en casa o trasladarlo a otro sitio y soltarlo allí. Por eso la «captura y suelta» en el mismo lugar, que consiste en devolver al agua el pez que acabas de sacar, no es un delito. Tampoco lo es matarlo en el momento y llevártelo para comerlo[1].

La regla tiene un límite de distancia. Un pez vivo solo puede trasladarse dentro del mismo lago o de un tramo de río conectado, incluida la tierra que los rodea de inmediato. Si te lo llevas vivo en un vehículo y lo sueltas en otro lago, estás infringiendo la ley aunque lo hagas con buena intención[1]. La razón de fondo es sencilla: en otro lago habría peces, plantas y animales que nunca se han encontrado con ese pez.

Pero la misma página avisa de algo importante: algunas prefecturas (las divisiones administrativas de Japón, parecidas a las provincias o los estados) prohíben soltar peces exóticos mediante sus propias normas[1]. ¿Por qué lo harían?

2. Por qué el lago Biwa prohíbe soltar el black bass y el bluegill

La prefectura de Shiga, donde está el lago Biwa, prohíbe soltar el black bass y el bluegill (otro pez de agua dulce considerado exótico en Japón) en su ordenanza sobre el uso recreativo del lago. La prefectura da dos razones. Primera, el Biwa es uno de los lagos antiguos más destacados del mundo y tiene muchas especies que no existen en ningún otro sitio. Segunda, en las orillas, casi todos los peces son ahora de estas especies llegadas de fuera[2].

Si una especie vive solo en un lago y desaparece, no hay otro lago donde buscarla. Una forma sencilla de verlo es esta: lo que Shiga quiere proteger no se puede reponer desde ningún otro lago, y por eso su regla es más estricta. Esa lectura es una explicación mía, no una frase de la prefectura.

La página también aclara que no hay contradicción con la ley nacional. Según Shiga, el propio Gobierno central dejó a cada autoridad local decidir si prohíbe soltar estos peces, según lo que haga falta en cada agua[2]. Así que no hay una respuesta única para todo el país: depende del lugar.

Y la prefectura ofrece una alternativa: jaulas de recogida de peces exóticos distribuidas por la orilla, donde los pescadores pueden dejar los que capturan. La prefectura aprovecha esos peces como abono[2]. Lo que sí sigue prohibido es llevarlos vivos a otro sitio que no tenga relación con el lago[2].

3. ¿Y en España y en América Latina? Un ejemplo de Castilla-La Mancha

No es una rareza japonesa. En España, cada comunidad autónoma publica cada año sus normas de pesca. La orden de vedas de 2016 de Castilla-La Mancha, por ejemplo, decía que los ejemplares de las especies invasoras de su anexo I que se capturaran no podían devolverse al agua y había que darles muerte inmediata, salvo que la captura tuviera una autorización previa por razones de investigación, salud o seguridad de las personas[3]. Es decir, la norma iba más lejos que la regla nacional japonesa: aquí no se trataba de un lago concreto, sino de cualquier agua de la región.

Esa orden es de 2016 y las reglas se renuevan, así que no sirve como regla de hoy. Lo que enseña es el patrón: la misma pregunta («¿lo devuelvo al agua?») tiene respuestas distintas según el lugar y la fecha. No he revisado las normas de México ni de otros países latinoamericanos, así que no puedo decir qué dicen. Lo más seguro es mirar la norma de pesca de tu zona antes de ir.

4. Qué le pasa a un ave cuando se enreda en un sedal

La pregunta del pez termina cuando lo sacas del agua. Pero a la orilla se quedan otras cosas. El Centro de Protección de Aves Silvestres de la prefectura de Niigata, que recibe aves heridas, cuenta que muchas de las que llegan, sobre todo gaviotas, han sufrido daños por sedales y anzuelos. Si el sedal tirado en una charca o una playa se enreda en la pata, el ave no puede moverse; si aprieta, la sangre deja de llegar y puede perder la pata. El centro añade que el sedal es muy resistente, no se rompe con facilidad y no se pudre[4].

No ocurre solo en Japón. Un estudio publicado en la revista Ornitología Neotropical describe chimangos (un ave rapaz pequeña de Sudamérica) enredados o mutilados en el sudeste de la provincia de Buenos Aires: una hembra mutilada en 2015 y un macho y dos hembras enredados en sedales de nailon en 2017, todos vivos[6]. Los autores recuerdan que los aparejos de pesca perdidos o abandonados suelen dañar a muchas aves, pero que hay poca información sobre rapaces sudamericanas[6].

5. Por qué las aves se tragan los anzuelos

Un pez tirado con el anzuelo todavía puesto, o un señuelo, parece comida para un ave. Si lo traga y el anzuelo se clava en la garganta, no puede alimentarse, se debilita y puede morir[4]. En España, la organización SEO/BirdLife lo explica así a propósito de las Marismas de Santoña (Cantabria), un humedal protegido: hay numerosos registros de aves muertas por tragar anzuelos, una mortalidad que considera evitable si los pescadores tuvieran más cuidado. Por eso organizó una jornada de voluntarios para retirar sedales y anzuelos de la orilla[5].

La prevención, dice Niigata, es muy simple: no tirar sedales ni anzuelos[4]. Un anzuelo también te hace daño a ti si se te clava en la mano, así que si ves uno abandonado, no lo recojas solo: pídele ayuda a una persona adulta. Y si encuentras un ave enredada, no la cortes ni la sujetes por tu cuenta: avisa a un adulto para que llame a un centro de recuperación de fauna o a los servicios de medio ambiente.

6. ¿Y si el sedal se degrada en el mar? Un resultado de 2025

Se solía dar por hecho que un sedal abandonado casi no se degrada en el mar. En mayo de 2025, la agencia japonesa NEDO, que financia investigación tecnológica, comunicó un resultado que lo matiza. Un equipo de las universidades de Tokio, Kyushu, Nagaoka y Ehime, junto con un instituto de evaluación de sustancias químicas, dejó sedales comerciales de nailon de uno a seis meses en el mar, frente a la localidad de Ainan (prefectura de Ehime), y midió su estado. Varios de ellos perdieron resistencia de forma notable con el tiempo y su superficie mostraba señales de degradación. Una prueba de biodegradación confirmó que los sedales con esas señales se estaban degradando de verdad[7].

Conviene leer bien este resultado. Fueron «varios» sedales, no todos. La nota de prensa es un anuncio previo a una presentación en un congreso de ciencia de los polímeros, no un artículo publicado y revisado por otros especialistas, y no dice cuánto tarda en degradarse un sedal en el mar abierto ni qué cambia para las aves[7]. Tampoco significa que se pueda dejar un sedal en el agua. Mientras un sedal tarda en degradarse, puede enredar a un ave, como se vio en los apartados anteriores. Lo que sí muestra es que sigue habiendo investigación para fabricar sedales que se degraden con rapidez.

7. Para comprobarlo tú mismo: busca las normas de pesca de tu zona

Con una persona adulta, busca en la web del gobierno de tu comunidad, provincia o estado palabras como «pesca», «especies exóticas invasoras» o «captura y suelta». Mira si dice que las capturas de una especie invasora deben devolverse, sacrificarse o entregarse, y compara con lo que has leído aquí. Verás que no todas las zonas responden igual.

Si algún día pescas, pide ayuda a una persona adulta para guardar de forma segura los sedales y anzuelos que hayan usado, y llévatelos de vuelta. No recojas anzuelos abandonados. Es la acción más sencilla que tiene un pescador a mano para cuidar a las aves de la orilla.

Fuentes

[1], [2], [4] y [7] son páginas oficiales japonesas (en japonés) y se leyeron completas en su texto principal. [3] se leyó mediante una página de un servicio jurídico que reproduce el artículo 5.3 de la orden; no se contrastó con el boletín oficial y la orden es de 2016. [5] es una noticia de agencia sobre una actividad de SEO/BirdLife, leída completa. [6] es el resumen (en inglés y español) del artículo; no se leyó el texto completo. [7] es una nota de prensa, no un artículo científico. No se revisaron normas de México ni de otros países de América Latina. Las reglas de pesca cambian con el tiempo y el lugar.

  1. Ministerio de Medio Ambiente de Japón, «外来生物法に関するQ&A» (preguntas frecuentes sobre la ley de especies exóticas), pregunta 9. https://www.env.go.jp/nature/intro/1law/qa.html (Pescar una especie designada es legal; captura y suelta en el mismo lugar permitida; prohibido trasladar vivo; algunas prefecturas lo prohíben por ordenanza.)
  2. Prefectura de Shiga, «外来生物法と外来魚のリリース禁止について» (actualizada el 8 de octubre de 2021). https://www.pref.shiga.lg.jp/dk00/2908.html (Prohibición en el lago Biwa, razones, decisión local, jaulas de recogida, uso como abono.)
  3. Castilla-La Mancha, Orden de 19/01/2016, de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, de vedas de pesca de 2016, artículo 5.3, a través de vLex. https://vlex.es/vid/orden-19-01-2016-592462770 (Las especies invasoras del anexo I no pueden devolverse al agua; muerte inmediata; excepción autorizada.)
  4. Prefectura de Niigata, «釣り糸や釣り針は持ち帰りましょう» (Centro de Aves Silvestres). https://www.pref.niigata.lg.jp/sec/kankyotaisaku/tsuritotsuribariaicho.html (Aves enredadas en sedales, anzuelos tragados, prevención.)
  5. Ecoticias (agencia EP), «Jornada para salvar aves acuáticas en las Marismas de Santoña» (actividad de SEO/BirdLife). https://www.ecoticias.com/naturaleza/105919_jornada-salvar-aves-acuaticas-marismas-santona (Registros de aves muertas por tragar anzuelos y retirada de sedales en un humedal protegido.)
  6. J. P. Seco Pon y otros, «Chimango Caracara (Milvago chimango) entangled in fishing tackle in southeastern Buenos Aires Province, Argentina», Ornitología Neotropical 29. https://ornneo.journals.publicknowledgeproject.org/index.php/ornneo/article/view/393 (Resumen: chimangos mutilados o enredados en sedales de nailon, 2015 y 2017.)
  7. NEDO, nota de prensa del 15 de mayo de 2025 sobre sedales comerciales que se degradan en el mar. https://www.nedo.go.jp/news/press/AA5_101850.html (Prueba de uno a seis meses en el mar en Ainan; varios sedales con señales de degradación; prueba de biodegradación.)