1. La respuesta corta: comen casi de todo y no huyen de las personas
Las fuentes no dan una única razón demostrada, pero sí piezas que encajan. Los zorros cazan de forma oportunista aves, reptiles y mamíferos pequeños o medianos, también comen animales muertos que encuentran, y comen frutas, verduras, huevos e insectos cuando los hay [1]. Quien no depende de una sola comida puede encontrar alimento en muchos lugares, aunque eso no basta para vivir en todos. Además, las personas cuentan con una ventaja inesperada para ellos: el recurso australiano señala que los zorros alcanzan sus mayores densidades en hábitats dominados por los humanos [1], y el estudio de Varsovia los describe como uno de los carnívoros más adaptables a vivir en ciudades [2].
Esta es una lectura que combina varios datos, no una conclusión que algún estudio haya demostrado. Los siguientes apartados muestran los casos concretos y sus límites.
2. Dónde vive el zorro rojo: desiertos, bosques, campos y ciudades
El hábitat del zorro rojo incluye desiertos, bosques, pastizales, zonas agrícolas y urbanas [1]. Su zona de origen es Europa, Asia, el norte de África y la parte boreal (fría, de bosques de coníferas) de América del Norte; de ahí fue llevado por personas a otros lugares, como Australia [1].
Que esté en tantos ambientes no significa que viva en cualquiera. Como veremos con Australia, hay lugares donde no aparece.
3. Qué pasó cuando lo llevaron a Australia: se extendió por tres cuartas partes del continente
En Australia no había zorros rojos nativos: fueron introducidos en la década de 1850 [1]. Hoy ocupan alrededor del 76 % del continente, casi tres cuartas partes, con una excepción: el extremo norte tropical [1]. Es decir, en Australia no ocupa el extremo norte tropical [1], así que no vive en cualquier parte.
También es un ejemplo de por qué ser adaptable puede ser un problema. Según el mismo recurso, los zorros son una de las causas principales del declive y la extinción de muchas especies pequeñas y medianas de roedores y marsupiales, y amenazan a numerosas aves [1]. La culpa no es del zorro: fueron personas quienes lo trasladaron.
4. Cómo los zorros llegaron a las zonas verdes de Varsovia en cuatro décadas
Varsovia, la capital de Polonia, tiene un estudio de largo plazo. Los investigadores revisaron 29 zonas verdes: en 1976-1978 había zorros en el 21 % (6 zonas) y en 2016-2019 en el 93 % (27 zonas) [2]. En los años setenta la densidad era muy baja y la cría solo ocasional, sobre todo en bosques de las afueras [2].
¿Por qué aumentaron? Los autores proponen que influyeron las vacunas contra la rabia, que ayudaron a que subiera la población, y el valle del río Vístula, cuyos bosques de ribera funcionan como corredor ecológico; también mencionan que los zorros podrían haber perdido parte del miedo a las personas [2]. Son explicaciones probables, no pruebas directas de una causa.
Un dato evita exagerar: las madrigueras se encuentran sobre todo en bosques y casi nunca en jardines de zonas residenciales de Varsovia [2]. Los zorros aprovechan el verde de la ciudad, pero no necesariamente viven en medio de las casas.
5. Los zorros en las ciudades del Reino Unido: de los años treinta a una encuesta de 2012
En el sur de Inglaterra se informó por primera vez de zorros residentes en zonas urbanas en la década de 1930 [3]. Una encuesta nacional de 2012, abierta al público, recibió avistamientos en 59 de las 65 ciudades en las que en 1987 se esperaban pocos zorros o ninguno, es decir, el 91 % [3]. Incluso aparecieron en ciudades del norte y del este donde antes no estaban [3]. Los autores dicen que la razón de esta expansión no está clara [3].
Aquí conviene leer con cuidado. El 91 % cuenta ciudades con al menos un aviso, no zorros contados. Se recibieron 17 477 avistamientos de personas que decidieron participar, sin datos de dónde no había zorros, así que no se puede distinguir una ausencia real de la falta de avisos [3]. Lo mismo vale para Varsovia: ambos estudios muestran que hay zorros en más lugares, no que haya más zorros en total [3][2].
6. Qué sabemos y qué falta por saber sobre por qué viven en tantos sitios
Los datos coinciden en tres cosas: el zorro rojo vive en muchos tipos de ambiente, se ha extendido a ciudades y a otros continentes con ayuda humana, y no vive en todas partes (Australia tropical es un ejemplo). Lo que no está probado es la causa. Incluso en el Reino Unido, los autores no encontraron que la cercanía a otras ciudades ni la cantidad de espacios verdes explicaran dónde aparecían [3].
Si quieres seguir investigando, en tu ciudad o pueblo puedes preguntar al gobierno local de tu ciudad o pueblo, o a una universidad cercana si existe algún registro de avistamientos de zorros, y comparar. Y si ves un zorro, mantente lejos y no le des de comer: es un animal silvestre y puede transmitir enfermedades a personas y mascotas [1].