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¿Cómo se pega un geco a la pared y cómo despega la pata a cada paso?

Categoría: Seres vivos

Un geco puede quedarse quieto en el techo, con la cabeza hacia abajo, y un instante después correr por el cristal de una ventana. Pegarse no parece lo más difícil: lo raro es que, si estuviera tan pegado como parece, no podría levantar la pata para dar el siguiente paso. Según la nota de la Universidad de California en Berkeley, un geco que corre pega y despega las patas unas 15 veces por segundo[1].

En algunas zonas de España a estos animales también se les llama salamanquesas. Aquí usaremos «geco». Lo que sigue explica qué tienen los dedos de los gecos estudiados para pegarse sin pegamento y cómo se sueltan sin esfuerzo.

1. El geco no usa pegamento ni ventosas: se adhiere «en seco»

La respuesta corta tiene tres partes. Primero, los dedos están cubiertos de pelos microscópicos. Segundo, cada pelo se agarra con una atracción muy débil entre moléculas, pero hay tantos que juntos aguantan al animal. Tercero, el geco coloca y suelta esos pelos con un movimiento preciso, de modo que se pega al pisar y se despega al levantar.

Los investigadores fueron descartando las explicaciones más obvias. No hay glándulas de pegamento y las patas no dejan residuo en la superficie. Tampoco son ventosas: los cálculos daban una fuerza mucho menor que la medida, y los gecos se agarran incluso en el vacío. La fricción sola no explicaba que pudieran andar por un techo, y otros investigadores habían descartado la electricidad estática[1]. Hoy se habla de adhesión seca[3].

2. Los dedos del geco están cubiertos de pelos más finos que un cabello

Bajo los dedos hay unas láminas, y sobre ellas crecen pelos diminutos llamados setas. Cada seta se ramifica en la punta en cientos de terminaciones aún más pequeñas, las espátulas[5]. Una seta tiene una décima parte del grosor de un cabello humano[1], y cada espátula mide del orden de 0,2 a 0,5 micrómetros de ancho (un micrómetro es la milésima parte de un milímetro)[4].

Las cifras de cuántas setas hay cambian según la fuente y según se cuente un pie o los cuatro. Un texto de divulgación habla de hasta unas 500 000 por pie[5]; la nota de prensa de Berkeley, de unos 2 millones en total en los dedos[1], y las dos cifras son compatibles. Aquí basta saber que son cientos de miles por pie, con muchísimas espátulas en cada una.

3. Cada pelo se agarra con muy poca fuerza, pero son tantos que aguantan el peso del geco

La atracción que se da entre las espátulas y la superficie es una fuerza de van der Waals: una atracción débil entre moléculas que solo actúa cuando están muy cerca. Por eso importa que las puntas sean tan finas y blandas: se acomodan a las irregularidades de la pared y llegan a esa distancia mínima[5]. Cada contacto es débil, pero la suma de miles de ellos basta para sostener al animal[5].

Berkeley explicó el orden de magnitud con un cálculo: un millón de setas, repartidas en una superficie del tamaño de una moneda pequeña de diez centavos de dólar, podrían sostener a un niño de unas 45 libras (unos 20 kg)[1]. Si el peso se repartiera por igual entre un millón de setas, tocarían unos 0,02 g a cada una, una cifra que coincide con los 20 miligramos por seta que da otra fuente[4]. Es una cuenta de laboratorio, no una prueba de que un geco pueda cargar con un niño.

En 2000 un equipo midió por primera vez la fuerza de una sola seta con un sensor diminuto. Resultó unas diez veces mayor que la estimada a partir de medidas de animales enteros, y los autores concluyeron que encajaba con la hipótesis de las fuerzas de van der Waals[2].

Quedaba una duda: ¿ayudaba una fina capa de agua? Ese mismo año los investigadores reconocían que no podían descartar una interacción con el agua[1]. En 2002 otro estudio probó los dedos de gecos vivos y una seta aislada: se pegaban igual de bien a superficies que repelen el agua que a superficies que la atraen. Los autores lo presentaron como la primera evidencia experimental directa a favor de las fuerzas de van der Waals y en contra de que la capilaridad del agua fuera la explicación[3].

4. Para pegarse bien, el geco apoya el pie con un empuje y un tirón

El geco no apoya la pata sin más: la presiona contra la superficie y la arrastra un poco. Según Berkeley, empujar y tirar ligeramente hacia abajo daba un agarre unas 600 veces mayor que el de la fricción sola[1]. La comparación es solo con la fricción, no con otros animales ni con adhesivos. En una seta aislada, el tirón multiplicaba su agarre por unas diez veces respecto a solo presionar[6].

5. Para soltar la pata, el geco la despega poco a poco y cambia el ángulo de los pelos

Si se pegara tanto, soltarse sería lo difícil. El investigador Kellar Autumn lo resumía así: pegarse no es tan complicado; el problema es despegarse[1]. La solución está en el ángulo. En los experimentos descritos, las espátulas se soltaban con facilidad cuando el ángulo entre el pelo y la superficie superaba unos 30 grados[1][4].

El geco consigue ese ángulo levantando los dedos como quien pela algo: suelta solo unas pocas setas cada vez, y así hace falta mucha menos fuerza[4]. El físico Kostya Novoselov lo compara con una cinta adhesiva: tirar de ella en perpendicular cuesta muchísimo, pero si la despegas casi paralela a la superficie, sale con facilidad[4]. Esa comparación es una imagen para entenderlo, no una medida de lo que hace la pata. En resumen, el pie tiene una dirección en que se agarra con fuerza y otra en que se suelta fácil, y el geco pasa de una a otra en cada paso.

Desde el principio, los investigadores querían diseñar un adhesivo inspirado en el pie del geco[6]. Un artículo de divulgación recuerda que el mecanismo funciona sin producir ninguna sustancia pegajosa y que ha inspirado materiales reutilizables[5].

6. Para comprobar en casa que importa cómo se despega

Corta un trozo de cinta adhesiva de unos 5 cm y pégalo sobre una mesa. Primero tira del extremo hacia arriba, como si lo levantaras. Después pega otro trozo igual, y tira de él casi paralelo a la mesa, desplazándolo de lado. Anota cuál de los dos tirones te cuesta más.

Esto no demuestra que la pata de un geco funcione igual; solo muestra que la dirección del tirón cambia el esfuerzo. Si ves un geco en una pared, míralo desde lejos y no intentes agarrarlo: puedes hacerle daño.

Fuentes

  1. UC Berkeley News (7 de junio de 2000), nota de prensa sobre el estudio de Autumn y colaboradores en Nature, «Gecko». https://newsarchive.berkeley.edu/news/media/releases/2000/06/07_gecko.html (Texto en inglés, leído completo mediante un resumen automático. La cifra de 15 veces por segundo es de un geco corriendo; la nota no precisa si es por pata. Aporta: grosor de la seta, cálculo del millón de setas y 45 libras, 600 veces la fricción, 30 grados, descartes de pegamento y ventosa, y que no se puede descartar una interacción con el agua. Es una nota de prensa, no el artículo.)
  2. Autumn, K. et al. (2000), «Adhesive force of a single gecko foot-hair», Nature 405:681–685. https://doi.org/10.1038/35015073 (No se pudo abrir el texto completo; se conoció el resumen a través de Europe PMC. Medida de una sola seta unas diez veces mayor que lo estimado en animales enteros; compatible con van der Waals; orientación y precarga aumentan el agarre.)
  3. Autumn, K. et al. (2002), «Evidence for van der Waals adhesion in gecko setae», PNAS 99(19):12252–12256. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC129431 (Resumen e introducción leídos mediante un resumen automático del texto en PubMed Central. Agarre igual de bueno en superficies hidrófobas e hidrófilas.)
  4. Scientific American (29 de septiembre de 2003), «How do gecko lizards unstick?», con Kellar Autumn y Kostya Novoselov. https://www.scientificamerican.com/article/how-do-gecko-lizards-unst/ (En inglés, leído mediante un resumen automático. Ángulo de 30 grados, despegar de a pocas setas, comparación con la cinta, 20 miligramos por seta, ancho de las espátulas. Sus cifras sobre el total de setas no coinciden con las demás fuentes y no se usaron.)
  5. Billiken (Argentina), «¿Cómo hacen las lagartijas para caminar por paredes y techos?», 16 de agosto de 2026. https://billiken.lat/naturaleza/como-hacen-las-lagartijas-para-caminar-por-paredes-y-techos/ (Divulgación en español, leída mediante un resumen automático. Láminas, setas y espátulas; van der Waals; unas 500 000 setas por pie según Berkeley. No usa «geco» ni «salamanquesa»; los nombres de la introducción no vienen de esta fuente.)
  6. Weiss, P. (15 de julio de 2000), «Gecko toes tap intermolecular bonds», Science News. https://www.sciencenews.org/?p=32296 (En inglés, leído mediante un resumen automático. Tirón que multiplica por diez el agarre de cada seta; intención de crear un adhesivo inspirado en el geco.)

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  • Primera publicación.