Un mismo material: fichas en los cruces de las líneas
En el go, las fichas no se ponen dentro de las casillas, sino en los puntos donde se cruzan dos líneas. El tablero habitual tiene 19 líneas en cada dirección, es decir, 19 × 19 = 361 cruces [3]. Esa sola costumbre (poner la ficha en el cruce y no moverla después) basta para varios juegos.
En el go se rodea territorio y se capturan fichas del rival. En el gomoku, en cambio, no se captura nada: gana quien consigue cinco fichas seguidas en horizontal, vertical o diagonal [4]. El nombre viene del japonés: go significa «cinco», moku es una palabra para contar piezas y narabe significa «alinear» [4]. En español se podría decir, simplemente, «cinco en línea».
El renju es una variante del gomoku para jugadores serios. Su federación internacional, la Renju International Federation, usa el mismo tipo de fichas y la misma idea de poner piezas en los cruces; la propia federación recuerda que es una tradición de cientos de años [2]. Lo que cambia es el tablero y una regla de equilibrio, como vemos a continuación.
El renju usa un tablero de 15 × 15 y castiga solo a las negras
Según las reglas internacionales del renju, el tablero tiene 15 líneas verticales y 15 horizontales, con 225 cruces [1]. Si lo comparamos con los 361 cruces de un tablero de go, es aproximadamente un 62 % (225 ÷ 361). Es decir, se usa una parte central del tablero de go, o un tablero hecho a propósito, con dos líneas menos por cada lado.
Empieza siempre quien juega con las negras, y debe poner su primera ficha en el centro del tablero [1]. Ese primer turno es una ventaja. La página de introducción de la federación lo dice sin rodeos: en el gomoku libre, un primer jugador hábil podía ganar siempre, y por eso hicieron falta reglas para que las blancas tuvieran opciones reales [2].
Esa compensación son las jugadas prohibidas, que solo afectan a las negras. Si las negras, sin llegar a hacer cinco, hacen un «overline» (seis o más fichas seguidas), un doble cuatro o un doble tres (con algunas excepciones que el reglamento detalla), pierden la partida. Las blancas no tienen esas prohibiciones, y para ellas seis o más en línea también cuenta como victoria [1].
Aquí conviene ser prudente con una cosa: el reglamento enumera las prohibiciones, y la página de la federación explica que existen para frenar la ventaja de las negras [2]. No hemos encontrado un texto de la época en el que se cuente quién decidió cada prohibición ni por qué exactamente esas tres, así que no lo afirmamos.
El gomoku sin reglas especiales favorece a quien empieza
La idea de que el primer jugador tiene ventaja no es solo una impresión. Según el resumen de Wikipedia sobre el gomoku, en 1994 L. Victor Allis demostró mediante búsqueda por programa que, en un tablero de 15 × 15 y sin reglas especiales, el primer jugador tiene una estrategia ganadora [4]. Este dato lo conocemos solo a través de esa enciclopedia y no hemos podido leer el trabajo original, así que conviene tomarlo como una referencia para seguir investigando.
Con esa información se entiende mejor el sentido del renju: no cambia las fichas ni el tablero de manera radical, sino que reparte la ventaja del primer turno. Pequeños cambios (dos líneas menos por lado, tres jugadas prohibidas para un solo color) dan un juego distinto.
Cómo recibió el renju su nombre en Japón
El gomoku se conoce en Japón desde hace mucho. El libro más antiguo sobre él que se puede comprobar es de 1856 [4]. El nombre «renju» (que significa «perlas enlazadas») se lo dio el periodista Ruikō Kuroiwa el 6 de diciembre de 1899, en el periódico 萬朝報 (Yorozu Chōhō) [5]. Es una buena muestra de que las reglas y el nombre de un juego pueden fijarse mucho después de que la gente empiece a jugarlo.
En cuanto a cuándo se fijó el tablero de 15 líneas, no encontramos una fecha confirmada en las fuentes en español o inglés que pudimos leer, así que no damos ninguna. Hoy es el tablero oficial [1].
Cambiar el tamaño del tablero también cambia el go
El go también se juega en tableros más chicos. La British Go Association recomienda que quien empieza aprenda las bases en un tablero de 9 × 9, pase después a uno de 13 × 13 y juegue en el de 19 × 19 solo cuando pueda terminar una partida completa en unos 15 minutos y se sienta cómodo con algunos conceptos estratégicos. También afirma que en 13 × 13 se puede jugar una partida rápida sin perder el carácter esencial del juego [6].
Los números lo muestran: un tablero de 9 × 9 tiene 81 cruces (cerca del 22 % de los 361), y uno de 13 × 13 tiene 169 (cerca del 47 %). Al reducir las líneas a la mitad, el número de cruces se reduce a la cuarta parte más o menos, porque se multiplica por sí mismo. Menos lugares donde poner una ficha significa menos jugadas posibles y partidas más cortas.
El tablero de go tuvo antes 17 líneas
Tampoco el tablero de 19 líneas es el original. La British Go Association dice que el go casi seguro nació en China hace unos 3000 a 4000 años, aunque su verdadero origen se desconoce, y que llegó a Japón probablemente mucho antes del siglo VIII [6]. Según Wikipedia, se ha hallado un tablero de la dinastía Han de 17 × 17 líneas, descubierto en 1954 en la provincia de Hebei, y se dice que ese tamaño se usó en la antigüedad [7]. Como esa afirmación depende de una sola enciclopedia, la tomamos con cautela: no sabemos con certeza cuánto tiempo se usó cada tamaño.
Lo que sí podemos decir es lo que une toda la historia: el tablero de go cambió de tamaño con los siglos, y hoy en los tres juegos (go, gomoku y renju) las fichas se colocan en los cruces. Por eso un mismo tablero sirve para los tres.
Pruébalo con papel y lápiz
No necesitas un tablero de go. En una hoja cuadriculada, marca los cruces de las líneas como si fueran los puntos del tablero. Juega con un amigo, uno con círculos y otro con cruces, y gana quien primero alinee cinco. Prueba primero en una zona de 9 × 9 líneas y luego en una de 15 × 15, y fíjate en cuántas jugadas dura la partida y en cuánto cuesta pensar. Después inventa una regla solo para quien empieza, como prohibirle alinear seis, y observa si la partida cambia.
Si tienes un tablero de go en casa, pide a un adulto que te ayude a jugar. Las fichas son pequeñas: que no las lleve a la boca ningún niño pequeño.