1. Quién canta y por qué todos los machos de un grupo cantan casi lo mismo
Los que cantan son los machos. Las hembras emiten sonidos, pero no cantos tan complejos [1]. En una población, casi todos los machos cantan en cada temporada el mismo patrón, formado por partes que los investigadores llaman «temas» [6]. Si el canto fuera solo cosa de nacimiento, no habría razón para que cambiara de un año a otro. Lo que se observa indica lo contrario: las ballenas aprenden escuchando al vecino [1]. Para qué sirve el canto tampoco está del todo claro; un investigador citado en un reportaje sugiere que tiene que ver con el cortejo, pero es una hipótesis [1].
Y si el canto se aprende, puede pasar de un grupo a otro. Esa es la pregunta de este texto.
2. Los cantos avanzan hacia el este, de población en población, en unos dos años
En el Pacífico Sur, un equipo comparó cantos grabados durante unos once años en seis poblaciones de ballenas jorobadas, desde el este de Australia hasta la Polinesia Francesa. Encontró once tipos de canto. Cada uno solía empezar en el este de Australia y pasar, paso a paso, de una población a la siguiente; llegar a todas tardaba normalmente unos dos años [3]. Otro estudio describe el mismo ritmo («normalmente, unos dos años») y lo presenta como uno de los mejores ejemplos de transmisión cultural entre poblaciones en animales no humanos [2].
La dirección importa: los cantos tienden a ir de oeste a este. Los investigadores sugieren que la población del este de Australia, la más grande, tiene más influencia, pero eso es una explicación posible, no algo demostrado [3].
Un estudio realizado en Colombia también encontró temas compartidos con poblaciones del Pacífico central. Según una de sus autoras, durante mucho tiempo se pensó que la herencia del canto se detenía hacia la mitad del Pacífico, pero en grabaciones de 2019 en la costa del Pacífico de Colombia aparecieron temas ya registrados en Tonga y en la Polinesia Francesa [1].
3. Unos pocos forasteros pueden cambiar el canto de toda una población
A veces el canto no cambia poco a poco, sino por completo. Entre 1995 y 1998, un equipo grabó ballenas frente al sureste de Queensland (Australia) y analizó 1.057 horas de canto. Al principio, la población del lado del Pacífico cantaba su canto de siempre. En 1997 se oían a la vez el canto antiguo, uno nuevo y versiones mezcladas; en 1998 solo quedaba el nuevo [5]. Ese canto nuevo era casi idéntico al que cantaban en 1996 las ballenas de la costa oeste de Australia, en el océano Índico [5].
Los autores publicaron el hallazgo en el año 2000: el canto había sido sustituido «rápida y completamente», al parecer por la llegada de un número pequeño de cantores «extranjeros», algo que describieron como sin precedentes en las tradiciones vocales animales [4]. Propusieron también que la novedad podría estimular el cambio, pero es una idea, no una conclusión comprobada [4]. A estos reemplazos se les llama «revoluciones» del canto.
4. Cuando el canto cambia entero, ¿se vuelve más difícil o más sencillo?
Un estudio siguió durante trece años consecutivos a la población del este de Australia. Mientras el canto cambiaba poco a poco, año tras año, su complejidad aumentaba. Durante una revolución, en cambio, disminuía [6].
Los autores ofrecen dos explicaciones posibles. La primera: puede que exista un límite a cuánto material totalmente nuevo se puede aprender socialmente. La segunda: los pequeños añadidos de cada año quizá sirvan para que un macho destaque en una población donde todos cantan lo mismo [6]. Ninguna de las dos está confirmada.
5. Dónde se escuchan unas ballenas a otras: tres hipótesis y una pista en la Antártida
Esta es la parte menos conocida. Dos poblaciones separadas por un océano no se cruzan en la misma zona de cría. Hay tres ideas sobre dónde se pasan el canto. En la primera, algunos individuos cambian de población de una temporada a otra. En la segunda, algunos se mueven entre dos poblaciones durante la misma temporada de cría. En la tercera, las ballenas se oyen en rutas migratorias compartidas o en las zonas de alimentación de latitudes altas [2].
Para la tercera hay una pista. En marzo de 2010, durante una expedición en la zona antártica llamada Área V, se grabó canto en una zona de alimentación. Contenía al menos cuatro temas que coincidían con los del canto del este de Australia de 2009 y con los de Nueva Caledonia de 2010 [2]. Los autores lo consideran una evidencia a favor de ese mecanismo, pero hablan de una muestra limitada y de resultados sugerentes, no concluyentes. Además, las tres ideas no se excluyen entre sí.
6. ¿Llega el canto más lejos y ocurre igual en otros océanos?
Un estudio de 2022 comparó grabaciones de 2016 a 2018: temas de la Polinesia Francesa coincidían con los cantados en Ecuador en 2018. Sugiere que los cambios del canto siguen avanzando hacia el este y que las ballenas del Pacífico Sur siguen conectadas por el canto [7]. Lo observado es la coincidencia de temas; que sea una cadena hacia el este es la interpretación de los autores.
En otros océanos el patrón es distinto. Se compararon cantos de Gabón (Atlántico sudoriental) y Madagascar (Índico sudoccidental) entre 2001 y 2005. La semejanza entre ambos variaba mucho de un año a otro (entre 36 % y 100 % según una de las medidas), y los cantos se agrupaban más por año de grabación que por población. No encontraron revoluciones completas. Pero la muestra es pequeña y los propios autores hablan de resultados «sugerentes, pero en modo alguno concluyentes» [8].
Aún no se sabe si la cadena de oeste a este es una regla general o si se vio en el Pacífico Sur por condiciones concretas, como el gran tamaño de la población de partida. Comparar el tamaño de las poblaciones, la distancia entre ellas y cómo se mueven las ballenas es una tarea pendiente.
7. Prueba tú mismo cómo cambia una melodía cuando pasa de oído en oído
Reúnete con dos o más personas y pónganse en fila. La primera persona tararea tres veces una melodía corta. La segunda la aprende solo de oído y se la tararea a la tercera, y así hasta el final. Compara la melodía de la última persona con la primera: ¿en qué punto cambió? Repítelo con otra melodía: ¿cambian las mismas partes o cada vez distintas? Es solo un modelo muy sencillo; el canto de una ballena es mucho más largo y complejo.
Si quieres seguir investigando, busca grabaciones de ballenas jorobadas en el sitio web de un acuario o un museo, con ayuda de una persona adulta. Y para ir a la fuente, empieza por los estudios de Garland y colaboradores [2] y de Noad y colaboradores [4]. Seguirán apareciendo datos nuevos, así que las partes que hoy son hipótesis podrían cambiar.