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¿Por qué rascarse alivia la picazón un momento y luego pica más?

Categoría: El cuerpo

Te pica una picadura de insecto, te rascas y, por un momento, qué alivio. Pero pasa un rato y la picazón vuelve más fuerte, y la mano se va sola otra vez. Los médicos llaman a esto el «ciclo pica-rasca». La respuesta corta: rascarse provoca un dolor leve, el cerebro libera como respuesta una sustancia llamada serotonina, y esa sustancia, en el ratón, acaba avivando justo los nervios de la picazón. Después, la propia piel rascada se vuelve más sensible. En este artículo seguimos esa pista, y al final verás que rascarse tampoco es todo malo.

1. Para qué sirve la picazón: avisar de que algo se ha posado en la piel

Los médicos definen la picazón (el prurito) como una sensación desagradable que provoca ganas de rascarse. Si piensas en un mosquito o en una hormiga caminando por tu brazo, tiene sentido: la picazón te avisa y tu mano lo espanta. Un manual médico para el público general reconoce que rascarse alivia la picazón temporalmente, pero que puede dañar la piel y a veces dar lugar a más picazón, lo que llaman el ciclo pica-rasca [1]. Entonces, ¿por qué un gesto que tiene sentido acaba empeorando las cosas? La pista empieza en los nervios.

2. ¿La picazón es un dolor suave? Un experimento con ratones sugiere que no

Durante años se discutió si la picazón era solo un dolor muy débil o una sensación con su propio camino hasta el cerebro. En 2009, un equipo de la Universidad de Washington en San Luis (Estados Unidos) hizo una prueba con ratones. Quitaron de la médula espinal un grupo concreto de neuronas, las que tienen en su superficie un receptor llamado GRPR. Resultado: ante todos los estímulos de picazón que probaron, los ratones se rascaron mucho menos, y eso valía tanto para la picazón que depende de la histamina como para la que no. Sin embargo, su reacción al dolor no cambió [2].

Los autores concluyeron que esas neuronas probablemente forman una vía propia de la picazón en la médula espinal [2]. Es decir: en el ratón, picazón y dolor parecen viajar por circuitos distintos. Y eso es solo en ratones; no se probó lo mismo en personas.

3. Por qué rascarse alivia: el dolor leve tapa la picazón, pero el cerebro responde con serotonina

Hace décadas que se sabe que rascarse produce un dolor leve en la piel. Ese dolor puede interferir con la picazón, al menos por un rato, porque las neuronas de la médula espinal empiezan a enviar al cerebro señales de dolor en vez de señales de picazón. Ahí está el alivio de los primeros segundos [3].

El problema viene después. Según el equipo de Zhou-Feng Chen, cuando el cerebro recibe esas señales de dolor, produce serotonina para ayudar a controlar ese dolor. Pero en la médula espinal la serotonina puede «saltarse las vías»: pasa de las neuronas del dolor a las que regulan la intensidad de la picazón [3]. En su estudio con ratones (publicado en la revista Neuron en 2014), los que no podían fabricar serotonina se rascaban menos tras una inyección que produce picazón, y volvían a rascarse con normalidad cuando se les daba serotonina. Según la nota de prensa, en este circuito la serotonina influye en la vía de la picazón (la de las neuronas con receptor GRPR) a través de un receptor llamado 5-HT1A, y bloquearlo redujo el rascado [3].

Una forma sencilla de imaginarlo, y es solo una imagen, no algo que digan los investigadores: es como subir el volumen de la radio para tapar un ruido molesto, y que el volumen alto acabe siendo otro ruido. Los propios investigadores dicen que se cree que este círculo ocurre también en las personas, pero el estudio no lo comprobó directamente [3].

4. Si falta el «freno» de la picazón, los ratones se hacen heridas al rascarse

La médula espinal no solo tiene neuronas que transmiten la picazón. También tiene neuronas inhibidoras, que funcionan como frenos. Un equipo de la Facultad de Medicina de Harvard estudió ratones a los que les falta un gen llamado Bhlhb5. A estos ratones les falta un tipo concreto de esas neuronas inhibidoras de la médula, y desarrollan heridas en la piel provocadas por rascarse y reaccionan con mucho más rascado a sustancias que producen picazón [4]. Esto sugiere que existe un freno natural de la picazón. Lo que no explica es cómo alivia exactamente el rascado normal.

5. Qué le pasa a la piel cuando se rasca: más inflamación

El círculo no está solo en los nervios. En 2025, un equipo de la Universidad de Pittsburgh publicó en la revista Science un estudio con ratones a los que se les provocó en las orejas una erupción parecida al eccema por alergia de contacto. Los ratones que podían rascarse tenían las orejas más hinchadas y llenas de neutrófilos, un tipo de células de defensa. En cambio, la hinchazón y la inflamación eran mucho más leves en ratones que no podían rascarse, bien porque llevaban un pequeño collar isabelino (el «cono de la vergüenza» de los perros), bien porque carecían de la neurona que siente la picazón [5].

La explicación que dan: al rascarse, las neuronas del dolor liberan una sustancia llamada sustancia P, que activa a los mastocitos, células de la piel que reclutan neutrófilos. Los alérgenos ya activaban a los mastocitos por su cuenta, así que rascarse añade un segundo camino que los activa todavía más [5]. Por eso una zona con alergia que se rasca tiende a hincharse más y a curarse más despacio. Un manual médico añade que, con el tiempo, la piel rascada puede volverse más gruesa y escamosa [1].

6. ¿Rascarse tiene alguna ventaja? En ratones, redujo una bacteria de la piel

Si rascarse empeora tanto las cosas, ¿por qué da tanto gusto? El investigador principal del estudio de 2025, Daniel Kaplan, lo planteó como una paradoja: si algo da placer, quizá tenga algún beneficio, o no se habría mantenido a lo largo de la evolución. Los mastocitos también ayudan a defender la piel frente a microbios, así que el equipo midió las bacterias. Al rascarse, bajó en la piel de los ratones la cantidad de Staphylococcus aureus, una bacteria que a menudo causa infecciones de la piel [5].

Pero el propio Kaplan advierte que, cuando la picazón es crónica, el daño de rascarse probablemente supera ese beneficio [5]. Todo esto se vio en un modelo con ratones, no en personas. La imagen que queda es que rascarse no es «bueno» ni «malo» sin más: tiene ventajas y costes, y cambian según la situación.

7. Qué puedes hacer tú: observar la picazón y cuidar la piel

Una observación sencilla: la próxima vez que algo te pique, fíjate un momento en cómo se siente antes de rascarte y ponle palabras. Si la picazón es intensa o te preocupa, cuéntaselo a una persona adulta. ¿Es un hormigueo, un pinchazo, un cosquilleo que va y viene? No hace falta acertar. Solo notarás que la picazón tiene «sabores» distintos, y de ahí sale la curiosidad de preguntarse si todos viajan por los mismos nervios.

Para cuidar la piel seca, el manual MSD recomienda usar agua tibia en lugar de caliente, evitar frotar la piel seca y aplicar crema hidratante después del baño [1]. Si una picazón es muy intensa, o viene con pérdida de peso, cansancio o sudores nocturnos, conviene hablar con una persona adulta y acudir al médico [1]. Este artículo no es consejo médico.

Si quieres seguir investigando, los estudios originales están en inglés y sus resúmenes se pueden leer en PubMed y Europe PMC. También puedes empezar por la página en español del Manual MSD sobre el prurito [1].

Fuentes

Todos los estudios con ratones se consultaron mediante sus resúmenes o una nota de prensa; no se leyeron los artículos completos. Estos resultados proceden de estudios con ratones; este artículo no describe una comprobación equivalente en personas.

  1. Manual MSD, versión para público general, «Prurito» https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-de-la-piel/prurito-y-dermatitis/prurito (Ciclo pica-rasca, cuidado de la piel seca y señales para acudir al médico. Página leída a través de un extracto.)
  2. Sun YG et al., «Cellular basis of itch sensation», Science 325:1531 (2009) https://doi.org/10.1126/science.1174868 (Ratones sin neuronas GRPR en la médula. Solo se leyó el resumen, en Europe PMC.)
  3. Universidad de Washington en San Luis, «Why scratching makes you itch more» (2014) https://source.washu.edu/2014/10/why-scratching-makes-you-itch-more/ (Nota de prensa sobre el estudio de Neuron: serotonina, receptor 5-HT1A y neuronas GRPR. No se leyó el artículo original.)
  4. Ross SE et al., «Loss of inhibitory interneurons in the dorsal spinal cord and elevated itch in Bhlhb5 mutant mice», Neuron 65:886 (2010) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20346763/ (Ratones sin neuronas inhibidoras de la picazón. Solo se leyó el resumen, en Europe PMC.)
  5. ScienceDaily, «Why you shouldn't scratch an itchy rash: New study explains» (30 de enero de 2025) https://www.sciencedaily.com/releases/2025/01/250130161631.htm (Nota de prensa de la Universidad de Pittsburgh sobre un estudio de Science: sustancia P, mastocitos, neutrófilos y Staphylococcus aureus. Se leyó solo la nota, no el artículo.)

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