1. La receta del ohaguro: agua de hierro maloliente y polvo de agallas
Los ingredientes para el "ohaguro" (teñido de dientes) eran dos: la "kanemizu" (agua de hierro) y el "fushiko" (polvo de agallas). La kanemizu era un líquido fermentado hecho mezclando agua de lavado de arroz, vinagre, té, sake y hierro viejo; se transmite que tenía un olor repugnante muy intenso [1]. Por su parte, el fushiko consistía en secar y pulverizar las agallas (crecimientos causados por insectos) que se forman en el árbol "nurude" [1].
Según la descripción de los diccionarios, la aplicación era un proceso de dos pasos: primero se aplicaba con un pincel sobre los dientes una solución hecha remojando chatarra de hierro en jugo de té o vinagre, y luego se espolvoreaba el polvo de agallas [2]. Era necesario aplicar tanto el líquido como el polvo. Pero, ¿por qué estos dos elementos producen negro cuando se encuentran sobre los dientes?
2. La química del color negro: cómo reaccionan el hierro y los taninos
Se explica que la identidad del color reside en la reacción entre el hierro y los taninos. El acetato ferroso contenido en la kanemizu se une al ácido tánico presente en las agallas; esto hace que la sustancia sea menos soluble en agua y, simultáneamente, cambie a negro [3]. También se introduce el concepto de que, al añadir sales de hierro a los taninos, se forma un compuesto estable llamado "tanato de hierro" [4].
Es decir, el hierro del líquido y los taninos del polvo de agallas se mantenían separados hasta que se encontraban sobre los dientes. Esa es la razón por la cual era necesario aplicarlos en capas. Al ser un negro poco soluble en agua, parece haber poca preocupación de que el color se lavara rápidamente con el contacto con el agua tras la aplicación [3]. Pero, ¿qué significado tenía esta costumbre laboriosa y maloliente en la vida cotidiana?
3. El ohaguro como ritual de las mujeres casadas en el periodo Edo
Durante el periodo Edo, las mujeres se teñían los dientes al casarse. La primera ceremonia de aplicación se llamaba "kanetsuke hajime". Se dice que una pariente actuaba como kané-oya (madre del hierro), regalaba un juego completo de herramientas y enseñaba la técnica [1]. Dado que iniciar sola este proceso, con su esfuerzo y mal olor, era difícil, tener a una mentora junto con las herramientas hacía de esta ceremonia no solo una celebración, sino también un lugar para transmitir habilidades prácticas.
Sobre el significado de los dientes negros, la explicación de la Biblioteca Nacional de la Dieta señala que se cree que el negro, al no teñirse con ningún otro color, era considerado una prueba de castidad [1]. Sin embargo, como indica el uso del verbo "se cree", no puede afirmarse que todas las personas pensaran así. Por cierto, ¿era este un hábito exclusivo de las mujeres casadas?
4. Del ohaguro de las damas Heian a su uso entre los guerreros
Se sostiene que el ohaguro era una costumbre femenina hasta finales del periodo Heian, momento en el que se extendió también a los hombres [5]. La palabra "tessō" aparece por primera vez en la obra *Eiga Monogatari* de mediados de Heian, y también se encuentra en *Genji Monogatari* y *Makura no Soshi* [5].
Hacia el final de Heian, comenzó a extenderse entre los hombres. Se dice que durante la era Genpei hubo varones que lo usaban, y en la Edad Media se volvió común entre los samurái de alto rango [5]. Sin embargo, al llegar el periodo Edo, la costumbre masculina casi desapareció, quedando solo como marca de las mujeres casadas [5]. Así, aunque los dientes fueran negros, quienes lo usaban y su significado cambiaron con el tiempo.
Hay una teoría que sugiere un origen más antiguo, remontándose al periodo Kofun, basándose en rastros encontrados en huesos humanos enterrados en túmulos y figuras de terracota [3]. No obstante, los informes de excavación no permiten establecer una fecha precisa con los datos actuales. Esta práctica no era exclusiva de Japón; en el sitio Dong Son de Vietnam (hace unos 2000 años), se han hallado hierro y azufre en los dientes de esqueletos, discutiéndose la posibilidad de que fueran teñidos con hierro y taninos [4].
5. Los efectos del ohaguro en los dientes: daños y posible protección
Se han hablado tanto de los aspectos negativos como positivos del ohaguro. Primero, el negativo: la base llamada "kaneshita" era un ácido fuerte que supuestamente dañaba la superficie de los dientes [1]. En cuanto a lo positivo, hoy se cree que los componentes del teñido tenían efectos preventivos contra enfermedades periodontales y caries, fortaleciendo el esmalte y contrayendo las encías [1]. También existe la visión de que cubría los dientes con una película negra para prevenir caries [3].
Es importante notar el matiz "se cree". No hay estudios en estas fuentes que demuestren definitivamente que el ohaguro redujera las caries. Es crucial distinguir entre lo que parece plausible y lo que está comprobado. Entonces, ¿hasta cuándo continuó esta costumbre?
6. La prohibición del ohaguro en la era Meiji y su supervivencia popular
Con la era Meiji, cambió el viento político. En 1870 se prohibió teñirse los dientes a la nobleza, y en 1873 se anunció que la emperatriz viuda y la emperatriz dejaban de usar ohaguro y tinte para cejas [7][5]. Se atribuye esto a que parecía extraño a los ojos occidentales y al deseo de occidentalizar las costumbres [5].
Sin embargo, la prohibición se aplicó a las clases altas; no fue una ley general para todo el pueblo. De hecho, persistió fuertemente entre la gente común. A mediados de Meiji, se vendían polvos instantáneos de "ohaguro fácil" que solo requerían disolverse en agua [7]. En las estampas de ukiyo-e de Tsukioka Yoshitoshi (hacia 1877), aún se retratan mujeres con dientes negros.
La fecha exacta de su desaparición varía según la fuente. Mientras algunos diccionarios indican que en el ámbito popular duró hasta finales de Meiji y en regiones como Tohoku hasta inicios de Showa, otras explicaciones sugieren que desapareció antes [3]. No se puede fijar un único final para esta tradición.
7. Cómo encontrar huellas del ohaguro en el arte y los textos
El ohaguro es una costumbre que ya no podemos ver hoy, pero hay formas de buscar sus rastros. Una es observar la pintura: en las estampas ukiyo-e de los periodos Edo y Meiji, se puede observar el color de la boca de las mujeres [1][7]. Las secciones 1 y 2 de la explicación de la Biblioteca Nacional de la Dieta incluyen ilustraciones.
Otra vía es el lenguaje clásico. Es divertido buscar en traducciones modernas dónde aparece la palabra "tessō" en obras como *Genji Monogatari* o *Makura no Soshi*. La investigación sobre el ohaguro sigue avanzando; han surgido estudios que buscan relacionar el teñido con enfermedades dentales analizando el cálculo dental de restos humanos [6].