1. Vista de lado, la telaraña de la jorōgumo tiene tres capas
Las enciclopedias japonesas describen así esta red: en el centro hay una red redonda de malla fina, y delante y detrás de ella hay redes de hilos desordenados, de modo que, vista de lado, parece una red de tres capas [1].
La red redonda del centro es la que tiene hilos pegajosos y la parte que se describe como destinada a atrapar insectos [1]. Entonces la pregunta es clara: si las capas de delante y detrás no son las que cazan, ¿qué hacen ahí? En el resto del artículo se verá qué pistas hay, y cuáles son solo ideas.
Un dato curioso sobre el nombre: en japonés viene de jōrō, una dama de alto rango de la corte antigua. Las enciclopedias dicen que se le puso ese nombre por la belleza de sus colores y su aspecto elegante [1].
2. ¿Funcionan las capas de hilos sueltos como un escudo contra los depredadores?
Una explicación posible es que sirvan de defensa. Hay una observación que la apoya, pero con una condición importante: no es de la jorōgumo, sino de una araña pariente, Nephila clavipes, de América tropical. Una persona que estudia esas arañas en la Universidad de Vermont cuenta que los hilos de esas capas son muy rígidos. En el campo vio caballitos del diablo (insectos parecidos a pequeñas libélulas) que atacaban a una araña joven y rebotaban en esas barreras. Vio también cómo un ave pequeña llamada tángara atacaba a una hembra adulta y fracasaba porque no pudo atravesar los hilos. Pero también aclara que un ave sí puede pasar entre las barreras de una araña joven [3].
Son relatos de una persona que observó en campo, no un experimento con la jorōgumo. Por eso lo más prudente es tomarlos como ejemplos de lo que puede ocurrir en arañas de este tipo, y no como una regla: «estas capas protegen a la araña» no está demostrado para esta especie.
3. ¿Ayudan las capas de hilos sueltos a mantener tensa la red del centro?
La misma fuente propone otra función posible. Si miras con cuidado, explica, hay una conexión entre las capas de hilos sueltos y el lugar donde la araña descansa en la red. Mantener la red tensa puede ser una segunda función de esas capas [3]. Piensa en una tienda de campaña: las cuerdas tiradas hacia los lados son las que dejan la tela estirada. Es una comparación para imaginarlo, no algo que la fuente diga.
Fíjate en el verbo: dice «puede ser». Es una posibilidad escrita en tono cauteloso, y tampoco se midió en la jorōgumo. Así que, hasta donde he podido comprobar, el panorama es este: una función de defensa vista en una araña pariente, una función de tensión que es una hipótesis, y ninguna prueba directa en la jorōgumo misma.
4. ¿Por qué el hilo de andamio de la red redonda no se quita y cómo se arregla un agujero?
Lo que sí está mejor estudiado es el centro de la red. Para tejer una red redonda, en muchas arañas que tejen redes redondas se construye primero una espiral de hilos sin pegamento como andamio temporal, que luego se retira. En la jorōgumo esa espiral no se quita: se queda como parte permanente de la red mientras se usa [2]. Por eso, entre las vueltas de hilo pegajoso se ven líneas que quedan como huecos, parecidas a un pentagrama de música [1].
Un artículo científico reciente estudió esta espiral. Según su resumen, la espiral podría contribuir a que la red sea estable y a limitar la extensión de los daños, y los autores también describen cómo se repara la zona dañada [2]. Según los autores, esos hilos estabilizan sobre todo los espacios anchos entre los hilos que salen del centro, en la parte baja de la red [2]. Con esto, la red no se parece a algo que se teje una vez y se tira: se mantiene y se repara.
Otro estudio, de 1995, comparó redes de la jorōgumo con las de Argiope bruennichii (la araña avispa), puestas en el mismo lugar. Las redes de la jorōgumo tendieron a atrapar más presas, porque su red tiene más hilos pegajosos. La araña avispa, en cambio, atrapó una proporción mayor de presas medianas de entre 2 y 6 mm. Para presas grandes, de 20 a 25 mm, el tiempo que quedaban atrapadas fue parecido en las dos, aunque con mucha variación. En el resumen, los autores concluyen que las redes estudiadas de la jorōgumo podían capturar presas grandes y muy pequeñas [4]. Esto explica el papel de los hilos pegajosos, no el de las capas de delante y detrás, que ese estudio no midió.
5. ¿Por qué se dice que la seda de esta araña se vuelve dorada?
El nombre inglés viene de aquí. Según la enciclopedia, la seda de esta araña contiene un componente que se oxida con facilidad, y con el paso del tiempo la red brilla con un color dorado. Por eso a las arañas de este grupo se les llama en inglés golden silk spiders [1]. La fuente no explica el proceso con detalle, y no he encontrado una prueba de si ese color ayuda a atraer presas o a esconderse, así que lo dejo como pregunta abierta.
De la misma red, entonces, hay cosas bastante claras (la forma de tres capas, el andamio que se queda, la reparación de los daños) y cosas que todavía son hipótesis (para qué sirven las capas extra, para qué sirve el color).
6. Cómo comprobar tú mismo las tres capas y qué leer después
Esta araña vive en Asia oriental, así que quizá no la tengas cerca. Pero el truco sirve para cualquier telaraña grande que encuentres en un jardín o en un parque: desde una distancia prudente, mira primero de frente y después desde un lado, y comprueba si hay capas de hilos sueltos delante o detrás. No toques la red ni a la araña; basta con mirar a una distancia prudente.
Si la red sigue ahí al día siguiente, puedes dibujarla en tu cuaderno cada día y comparar: ¿se arregló algún agujero? ¿Se ve distinta? Es una forma de acercarte a lo que los científicos estudian con las redes.
Si te quedas con ganas de más, el artículo sobre el hilo de andamio está en inglés [2]. La página de la Universidad de Vermont explica cómo es una telaraña de este tipo en un lenguaje sencillo [3], y el estudio de 1995 compara dos tipos de red [4]. Cuando leas, fíjate en qué frases cuentan algo que alguien vio y cuáles solo proponen una idea.