1. Los escalofríos musicales son cambios reales en el corazón y la piel
Justo antes del estribillo de una canción favorita, el corazón se acelera y la piel se eriza. En inglés, esta sensación se conoce como chills o frisson. No es una ilusión. Los investigadores han reportado cambios claros en el sistema nervioso autónomo, como variaciones en la frecuencia cardíaca y cambios eléctricos en la piel [2]. Estos signos se utilizan como marcadores para medir el pico de placer musical.
La proporción de personas que experimentan esto varía según el estudio, situándose entre el 55% y el 86% [1]. Sin embargo, estos números provienen de artículos de divulgación. Por lo tanto, aunque muchas personas lo sienten, no todas lo hacen. Entonces, ¿qué sucede dentro del cerebro durante este fenómeno?
2. El primer estudio del cerebro durante los escalofríos musicales, en 2001
La primera investigación detallada sobre el cerebro durante los escalofríos fue realizada por Blood y Zatorre en 2001. Pidieron a 10 músicos que escucharan una canción elegida por ellos mismos que les provocara escalofríos, mientras medían el flujo sanguíneo cerebral mediante una técnica llamada tomografía por emisión de positrones (PET) [3].
Se observó que cuanto más intenso era el escalofrío, más aumentaba o disminuía el flujo sanguíneo en áreas relacionadas con la recompensa, la motivación, las emociones y la alerta. Específicamente, en el estriado ventral, el mesencéfalo, la amígdala y la corteza prefrontal orbitofrontal hubo cambios en el flujo sanguíneo [3]. Estas áreas se activan también al comer algo delicioso. La idea de que la música también mueve las áreas relacionadas con la recompensa fue el hallazgo clave. No obstante, el estudio solo incluyó a 10 músicos, por lo que no representa necesariamente a la población general.
3. La dopamina se libera ya 15 segundos antes del escalofrío musical
En 2011, Salimpoor y su equipo demostraron directamente, mediante PET, que se libera dopamina en el estriado durante los escalofríos. La dopamina es una sustancia relacionada con la motivación y el deseo [2]. Además, utilizando resonancia magnética funcional (fMRI), analizaron la secuencia temporal. Definieron los 15 segundos previos al reporte del escalofrío como el periodo de "expectativa". Durante esta fase, el núcleo caudado estaba más activo; durante el escalofrío en sí, lo estaba el núcleo accumbens [2].
Esto se asemeja a la emoción previa a un concierto, seguida del disfrute durante la interpretación. Sin embargo, los 15 segundos son una división del estudio; el cerebro no siempre se activa exactamente con esa antelación. Los participantes fueron 10 jóvenes de entre 19 y 24 años que escuchaban sus propias canciones y pulsaban un botón al sentir el escalofrío. ¿Es la dopamina la causa directa?
4. Qué pasa con el placer de la música cuando se altera la dopamina
Para verificar si la dopamina es la causa del placer musical, Ferreri y colegas realizaron un experimento en 2019. Administraron a 27 personas sanas, en días distintos separados por más de una semana, un fármaco precursor de la dopamina (levodopa), un fármaco que bloquea su acción (risperidona) o un placebo [4].
Al escuchar música después de tomar los fármacos, los participantes reportaron mayor placer y aumentó la cantidad que pagarían por escucharla de nuevo cuando tomaban levodopa. Con risperidona, ambos valores disminuían [4]. Esto apoya la idea de que la dopamina está involucrada en el placer musical. Aunque algunos comentarios sugieren que los escalofríos mismos se volvían menos probables, aquí nos centramos en los resultados del estudio. Es importante aclarar que este fue un experimento controlado por investigadores; no es una recomendación para que los niños imiten el uso de medicamentos. ¿Dónde ocurren exactamente los escalofríos dentro de una canción?
5. Qué momentos de una canción provocan escalofríos: voces nuevas y sonidos más fuertes
¿En qué momentos de la canción aparecen los escalofríos? Una revisión de estudios de 2018, que incluye datos de Grewe y otros de 2007, indica que los escalofríos suelen ocurrir cuando entran nuevas voces o instrumentos, o cuando el sonido se vuelve más fuerte y agudo [5]. Imagina un pasaje silencioso interrumpido repentinamente por muchas voces superpuestas.
Sin embargo, las características del sonido no determinan todo. En una canción de Pink Floyd, los escalofríos ocurrieron durante un crescendo (aumento gradual del volumen), pero en otras canciones aparecieron dispersos o en lugares sin características obvias [5]. La teoría de que la sorpresa o la discrepancia con las expectativas juega un papel existe, pero sigue siendo una hipótesis. Entonces, ¿por qué algunas personas sienten escalofríos con la misma canción y otras no?
6. ¿Tienen conexiones cerebrales más fuertes las personas que sienten escalofríos con la música?
En 2016, Sachs y su equipo encuestaron a 237 personas y seleccionaron a 10 con puntuaciones muy altas en experiencias estéticas musicales (quienes sentían escalofríos fácilmente) y 10 con puntuaciones muy bajas, para comparar sus cerebros [6].
Los resultados mostraron que, en el grupo que sentía escalofríos fácilmente, había una mayor conexión de materia blanca entre el giro temporal superior (que procesa el sonido) y la ínsula y la corteza prefrontal medial (relacionadas con las emociones y la socialización). Esto sugiere que la conexión entre las áreas de percepción auditiva y emocional es más fuerte en estas personas [6]. Los autores advierten que la muestra era pequeña (20 personas) y los resultados son preliminares, por lo que deben interpretarse con cautela. Además, la conexión indica una correlación, no necesariamente una causa. No se determinó si la sensibilidad es innata o aprendida. Sentir menos escalofríos no es una desventaja, sino una diferencia.
7. Cómo comprobar tú mismo qué ocurre justo antes del escalofrío en tu canción favorita
Elige una canción que te guste y escúchala en un lugar tranquilo. Ten a mano papel, lápiz y un reloj o temporizador. Anota el tiempo desde el inicio de la canción en el que sientes una emoción intensa o un escalofrío. Si no lo sientes, anota el momento que más te gusta.
Vuelve a escuchar la canción y analiza qué cambia justo antes del momento marcado. ¿Se añaden voces o instrumentos? ¿Sube el volumen? ¿O se hace un silencio repentino? Es posible que no encuentres un patrón claro. En los estudios reales, los disparadores variaban según la canción [5].