Cómo se vería un reloj al quitar un segundo
Imagina un reloj digital a medianoche. Normalmente cuenta 23:59:57, 23:59:58, 23:59:59 y luego 00:00:00. Si se añadiera un segundo bisiesto, aparecería un 23:59:60 antes del cambio de día. Si se quitara uno, pasaría lo contrario: tras 23:59:58 vendría directamente 00:00:00, y el 23:59:59 no existiría [1].
El organismo estadounidense que mantiene la hora oficial (NIST) explica que hasta hoy solo ha habido segundos bisiestos positivos, pero que el sistema ya contempla los negativos por si los cambios en la rotación de la Tierra los hacen necesarios [1].
Por qué el reloj y la Tierra se desfasan
Hay dos formas de medir el tiempo. Los relojes atómicos dan un ritmo casi perfecto; con ellos se calcula el Tiempo Universal Coordinado (UTC), la que usan teléfonos, bancos y aviones. Pero la vida diaria sigue al Sol, es decir, a la rotación de la Tierra, que no es constante: a veces se acelera y a veces se frena, y a muy largo plazo se va frenando poco a poco [1].
Para que ambas horas no se separen demasiado, se añaden o quitan segundos al UTC de modo que la diferencia con la hora basada en la rotación terrestre (llamada UT1) se mantenga por debajo de 0,9 segundos [1]. Como la Tierra se ha ido frenando en el largo plazo, hasta ahora siempre ha hecho falta añadir segundos. Quitar uno solo sería necesario si la Tierra girara más rápido que el reloj atómico durante un tiempo suficiente.
Por qué la Tierra ahora gira un poco más rápido y qué tiene que ver el hielo
Un estudio publicado en la revista Nature en marzo de 2024 por Duncan Agnew, geofísico de la Institución Scripps de Oceanografía (Universidad de California en San Diego), explica una sorpresa. El núcleo líquido de la Tierra ha ido girando cada vez más despacio desde 1972, y eso acelera la parte sólida del planeta: un día dura hoy unos 0,0025 segundos menos que hace cincuenta años [2].
Aquí viene lo curioso. Cuando se derrite el hielo de la tierra firme, el agua se reparte hacia el ecuador y eso frena la rotación, igual que una patinadora que abre los brazos gira más lento. (Es una imagen para entenderlo; el movimiento real de la Tierra es más complejo.) Según la universidad, sin ese efecto del hielo derretido el segundo negativo se habría necesitado tres años antes [2]. Es decir, el calentamiento global está retrasando, sin querer, la fecha de un posible ajuste.
Agnew calculó que un segundo negativo podría hacer falta hacia 2028 [2]. Es una predicción de un investigador, no una decisión, y el comunicado universitario no sustituye al artículo científico, que aquí no pudimos leer completo.
Por qué quitar un segundo da más preocupación que añadirlo
Un segundo menos no se nota al mirar un reloj de pulsera. Pero los sistemas informáticos deben ponerse de acuerdo en la hora exacta: si dos equipos no coinciden, una compra en línea y el registro del banco podrían parecer sucesos en momentos distintos [2]. Los programas están pensados para recibir de vez en cuando un segundo extra, pero un segundo negativo nunca se ha puesto a prueba en la práctica. La nota de la universidad reconoce que no se sabe con certeza qué podría pasar si los equipos pierden la sincronía [2].
Por eso la conferencia internacional que reúne a los países del sistema de medidas (la CGPM) ya señalaba en 2022 que los segundos bisiestos crean una discontinuidad que podría causar fallos graves en infraestructuras digitales importantes [3].
Qué decidieron los países: dejar de ajustar el UTC durante mucho tiempo
En 2022, la CGPM acordó que la diferencia máxima permitida entre UT1 y UTC se ampliaría en 2035 o antes, para que el UTC pueda seguir sin cortes durante al menos un siglo [3]. En octubre de 2026, la 28.ª reunión concretó ese plan: el UTC «continuo» entrará en vigor el 20 de mayo de 2027, y la diferencia máxima pasará a ser de 3600 segundos, es decir, una hora [4]. El texto también menciona que la probabilidad de necesitar un segundo negativo aumentará con rapidez y que sería un riesgo para infraestructuras críticas [4].
En palabras sencillas: en lugar de añadir o quitar segundos sueltos, el mundo permitirá que la hora UTC y la hora basada en la rotación de la Tierra se separen más antes de corregirlos. Esa ampliación podría aplazar la necesidad de corregir la diferencia, pero la resolución que leímos no permite confirmar por sí sola si hará falta un segundo negativo en 2028. Cómo y cuándo se corregirá después, esa parte no la detalla.
Cómo practicar un segundo que desaparece
Escribe en un papel los segundos 23:59:56, 23:59:57, 23:59:58, 23:59:59 y 00:00:00. Ahora tacha el 23:59:59: así se vería un segundo bisiesto negativo. Después, cuenta en voz alta mientras miras un temporizador y observa cómo se salta ese segundo. Si te intriga más, busca los documentos de la sección «Fuentes»: son textos oficiales y puedes comparar la previsión de un científico con lo que realmente decidieron los países.