1. No es una isla sólida: la basura está dispersa en el agua como pimienta
Si viajas en barco hasta esa zona, no encontrarás una isla de basura que sirva de suelo firme. La NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) explica que considerar esta área como una "isla" es un malentendido. Los residuos están dispersos en un rango amplio desde la superficie hasta aguas profundas, y muchos son fragmentos pequeños difíciles de ver [1].
Como ejemplo, la NOAA menciona el aspecto de pimienta flotando en una sopa. Cada partícula es pequeña y no se puede retirar simplemente pasando una cuchara por la superficie. Sin embargo, hay que tener cuidado con esta comparación: el océano real es infinitamente más amplio y profundo que una olla de sopa, por lo que la analogía solo sirve para entender cómo se dispersan los trozos [1].
National Geographic también niega la afirmación común de que esta mancha sea visible desde el espacio. Otra página de la NOAA añade que no puede verse ni desde el espacio ni desde aviones, ya que el viento y las olas mantienen los fragmentos dispersos por una gran superficie del mar [4] [2].
2. Cómo los giros oceánicos arrastran la basura hacia el centro
El lugar donde se acumula la basura está dentro de una "corriente circular" o giro oceánico, donde el agua gira lentamente en un círculo grande. La NOAA describe estos giros como grandes remolinos que atraen los objetos hacia un solo punto, generalmente cerca del centro. La mancha del Pacífico Norte se encuentra dentro de este giro, entre Hawái y California [1].
The Ocean Cleanup explica que la convergencia de las corrientes en esta zona es una causa clave para acumular plástico. Los plásticos flotantes que entran en el giro permanecen allí mientras se rompen en pedazos más pequeños debido a la acción del sol, las olas y los seres vivos [6].
Para imaginarlo, piensa en remover el agua de una bañera: los juguetes flotantes pueden agruparse en el centro. Pero recuerda que los giros oceánicos reales son mucho más grandes y lentos, y están influenciados por los continentes y el viento. Es solo una imagen mental para entender la dinámica básica.
3. Tamaño estimado de la zona de basura: 1,6 millones de km², casi tres veces Francia
En 2018, Lebreton y otros investigadores estimaron que el área de esta zona es de aproximadamente 1,6 millones de km² y que contiene unos 79.000 toneladas de plástico flotante. En su artículo científico, usan la frase "al menos", indicando que es un mínimo. El rango calculado va de 45.000 a 129.000 toneladas, siendo las 79.000 toneladas un valor intermedio. Se reporta que esta estimación es entre 4 y 16 veces mayor que las anteriores [3].
Según la presentación de ScienceDaily, el área equivale a unas tres veces la superficie continental de Francia, y se estima que hay unos 1,8 trillones de piezas (en la escala larga usada en español, equivalente a 1,8 × 10¹²) [5]. Es importante notar que estos no son valores exactos, sino estimaciones con márgenes amplios. La NOAA señala que es difícil determinar el tamaño preciso porque hay pocos barcos de investigación en la zona [2].
Además, The Ocean Cleanup describe que la mancha no tiene bordes claros; va desde zonas con alta concentración de plástico hasta zonas muy diluidas. La densidad cambia desde cientos de kg/km² en el centro hasta unos 10 kg/km² en los bordes [6]. Para que te hagas una idea, 1 km² es un cuadrado de 1 km de lado; tener cientos de kilos en esa área equivale a repartir ese peso sobre el tamaño de unos 100 campos de fútbol.
4. Piezas pequeñas y objetos grandes: qué es más numeroso y qué pesa más
La "protagonista" cambia según si cuentas las piezas o pesas la basura total. Según National Geographic, del total estimado de 1,8 trillones de piezas, el 94% son microplásticos. Sin embargo, en términos de peso, estos representan solo alrededor del 8% [4]. ScienceDaily coincide: el 92% de la masa corresponde a objetos más grandes, mientras que los microplásticos (menores de 5 mm) son el 8% [5].
¿Qué pesa más? En el recuento del artículo científico, al menos el 46% del peso corresponde a redes de pesca, y los fragmentos mayores de 5 cm constituyen la mayor parte de la masa [4]. Aunque mucha gente piensa en botellas o bolsas, las redes tienen un peso significativo.
Esta diferencia nos enseña que el resultado cambia según cómo se mida. Si cuentas piezas, los trozos pequeños dominan; si mides peso, los objetos grandes son los principales. La imagen de la "basura" depende de qué estemos contando exactamente.
5. De dónde viene el plástico: la mayoría procede de la pesca
The Ocean Cleanup indica que entre el 75% y el 86% del plástico en esta zona proviene de la actividad pesquera, como redes y cuerdas usadas en el mar [6].
National Geographic menciona que, entre los objetos recogidos con inscripciones legibles, aproximadamente un tercio están en japonés, otro tercio en chino, y se cree que alrededor del 20% proviene del tsunami causado por el terremoto de Japón de 2011 [4]. Sin embargo, las inscripciones solo son una pista sobre el país, no una prueba definitiva de dónde se tiraron. Las herramientas de los barcos se compran y venden entre países, y las corrientes no conocen fronteras. Por lo tanto, estos datos deben usarse con cautela para determinar responsabilidades.
6. Cómo el plástico se fragmenta en trozos pequeños y por qué algunos se hunden
El plástico flotante en el giro recibe la acción del sol, las olas y los seres vivos, lo que hace que se fragmente. The Ocean Cleanup explica que objetos grandes como las redes de pesca también se rompen hasta convertirse en microplásticos [6].
Además, no todo lo que flota sigue flotando para siempre. Según JAMSTEC (Agencia Marina y Científica de Japón), organismos como algas o percebes pueden adherirse al plástico, aumentando su peso hasta hacerlo hundir. Se han visto bolsas de plástico en imágenes a unos 2.000 metros de profundidad en la bahía de Suruga [7]. Por eso, la cantidad encontrada en la superficie podría ser solo una parte del total que entra al mar; aún no hay cifras precisas sobre qué porcentaje permanece flotando.
Los mares alrededor de Japón también están afectados. Un estudio del Ministerio del Medio Ambiente mostró que los microplásticos se distribuyen ampliamente en las aguas frente a Japón, con densidades más altas frente a Tohoku y la costa del Pacífico de Shikoku y Kyushu [8].
Si quieres investigar por tu cuenta
Hoy puedes hacer esto: usa un mapa o un globo terráqueo para seguir con el dedo desde Japón hacia el este, hasta la zona entre Hawái y California. Piensa si podría haber rutas de corrientes que lleven desde los mares cercanos a Japón hasta esa área.
En casa: busca tres objetos de plástico en tu hogar y lee las inscripciones o nombres de países. Recuerda lo dicho en la sección 5: esas letras son una pista sobre el país, no una prueba de dónde se tiró.
Información oficial: Puedes leer materiales en japonés sobre "plásticos en el mar profundo" del JAMSTEC o los datos del Ministerio del Medio Ambiente sobre residuos marinos para ver más detalles técnicos.