1. El IVA español subió del 18 % al 21 %: ¿cuánto fue la subida?
El Real Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, elevó los tipos del Impuesto sobre el Valor Añadido: el general pasó del 18 al 21 por ciento y el reducido, del 8 al 10 por ciento. La norma dejó la aplicación para el 1 de septiembre[1]. Hay tres maneras correctas de contar esa subida, y cada una usa una base distinta.
La primera es restar: 21 − 18 = 3. El tipo subió 3 puntos porcentuales. La segunda es comparar con el tipo de partida: 3 ÷ 18 ≈ 0,167. El tipo subió un 16,7 % respecto al que había antes. La tercera mira el bolsillo. Un producto de 100 € sin impuesto costaba 118 € con IVA y pasó a costar 121 €, es decir, un 2,5 % más (el ejemplo con los 100 € es un cálculo propio, no una cifra oficial).
Las operaciones son exactas; los resultados decimales se muestran redondeados. Cambia solo la respuesta a «¿respecto a qué?». Por eso, ante la frase «el IVA subió un 3 %», conviene preguntar si se refiere a 3 puntos (18 → 21) o a un 3 % de 18, que daría apenas 18,54 %.
2. Qué significa «punto porcentual» y en qué se distingue de «por ciento»
La oficina estadística de la Unión Europea, Eurostat, define el punto porcentual así: se usa cuando se comparan dos porcentajes distintos, y se abrevia «pp». Su ejemplo es que, si una tasa pasa del 10 % al 12 %, ha subido 2 puntos porcentuales[2]. En otra entrada de su glosario, Eurostat explica el cambio porcentual (o variación relativa) como el valor posterior dividido entre el anterior, menos 1, por 100, es decir, (valor final ÷ valor inicial − 1) × 100[3]. Con esa fórmula, de 10 a 12 el cambio relativo es del 20 %.
Dicho en sencillo: el punto porcentual mide la distancia entre dos porcentajes, y el por ciento (el «%» de una variación) mide cuánto creció una cantidad con relación a su valor inicial. Sirven para cosas distintas y, si se mezclan, el mismo hecho se lee de dos maneras.
Un detalle de escritura: según el Diccionario panhispánico de dudas, los porcentajes se expresan con la fórmula «por ciento» (en dos palabras) o con el símbolo %, escrito separado de la cifra por un espacio, como en «el 10 %»[4]. Cuando oigas «por ciento» en una noticia, lo que de verdad necesitas saber es qué se está comparando con qué.
3. La tasa de interés de México: una bajada pequeña en puntos, ¿pequeña en por ciento?
El Banco de México fija un objetivo para la tasa de interés interbancaria a un día, y lo anuncia tras cada reunión de su Junta de Gobierno. Según su página de anuncios, en febrero de 2026 el objetivo se mantuvo en 7,00 por ciento. El 26 de marzo y el 7 de mayo de 2026 bajó 25 puntos base cada vez, y en junio, agosto y septiembre de 2026 se mantuvo en 6,50 por ciento[5].
El banco habla de «puntos base». Un punto base es una centésima parte de un punto porcentual, de modo que 25 puntos base son 0,25 puntos porcentuales (es una equivalencia estándar de las finanzas; en la página de Banxico solo se leen las cifras de cada decisión). Así, de 7,00 a 6,50 hay una bajada de 0,50 puntos porcentuales, o 50 puntos base. Respecto al 7,00 inicial es una bajada del 7,1 % (0,50 ÷ 7,00). El mismo movimiento puede expresarse como una bajada de 0,50 puntos porcentuales (50 puntos base) o del 7,1 % respecto al valor inicial, y los dos números son verdaderos.
4. Por qué un cambio pequeño en puntos puede parecer enorme en por ciento
Cuanto más pequeño es el punto de partida, más crece el cambio relativo. Una tasa que pasa del 1 % al 2 % sube un solo punto porcentual, pero se duplica: sube un 100 %. En cambio, un aumento de un punto de 20 % a 21 % es solo un 5 % más. Es el mismo punto, y sin embargo suena muy distinto.
Con el IVA ocurre lo contrario del titular dramático: «el IVA sube casi un 17 %» suena a mucho más que «el IVA sube 3 puntos», aunque se esté contando el mismo cambio de 18 a 21. Ninguna de las dos frases es falsa, pero cada una dirige la atención a un tamaño diferente.
5. Por qué se confunden: el mismo símbolo sirve para dos cosas
El origen de la confusión es que tanto la diferencia como la variación relativa se pueden escribir con «%». Una frase como «la tasa subió un 0,25 %» puede querer decir que pasó de 6,50 a 6,75 (0,25 puntos) o que subió una cuarta parte de un uno por ciento de su valor, es decir, de 6,50 a 6,5163. Solo mirando de qué cifra a qué cifra se pasó es posible saberlo.
Por eso Eurostat reserva el término «punto porcentual» para las diferencias entre porcentajes[2]. En la prensa a menudo se oye solo «puntos» («el paro bajó dos puntos»), y por el contexto se entiende que son puntos porcentuales. Por eso importa que el texto diga «de tanto a tanto». Además, la palabra «punto» tiene otros significados (los de una promoción de tienda, los de un partido), así que conviene comprobar que la noticia habla de porcentajes.
6. Tres preguntas para leer cualquier cifra con «%»
Cuando veas «subió un 3 %» o «subió 3 puntos» en un titular, hazte estas tres preguntas.
- ¿De qué cifra a qué cifra? Si el texto da el inicio y el final, puedes recalcular tú mismo la diferencia y la variación relativa.
- ¿Es una resta o una comparación? «Puntos» suele indicar una resta entre porcentajes; «% más» o «el doble» indican una comparación con el valor inicial.
- ¿Es grande o pequeño el valor inicial? Con un valor inicial pequeño, un cambio de pocos puntos parece enorme en por ciento.
Quien escribe también puede ayudar: «del 18 % al 21 %, 3 puntos porcentuales (un 16,7 % más sobre el tipo anterior)» no deja dudas.
7. Comprueba tú mismo la diferencia con las pilas de tu teléfono
Imagina que la batería de tu teléfono baja del 80 % al 60 %. Restando, baja 20 puntos porcentuales. Dividiendo 20 entre el 80 inicial, ha bajado una cuarta parte, un 25 %. Prueba con otros dos niveles de batería, por ejemplo del 60 % al 40 %, y calcula las dos cosas: la resta y la comparación con el inicial.
Después busca en un periódico o en una tienda un titular con «%» y averigua de qué cifra a qué cifra se pasó. Para repasar las cifras de este artículo, puedes consultar el texto del BOE y la página de anuncios de Banxico que aparecen en las fuentes.