1. ¿Qué le pasa a la lava cuando toca el agua?
La lava que forma estas rocas es de basalto, muy fluida y muy caliente. Al tocar el agua, solo su capa exterior se enfría casi al instante y se convierte en una capa exterior de vidrio. Esa capa conduce mal el calor, así que funciona como un aislante: por dentro la lava sigue fundida y puede seguir hinchando la bolsa [4].
Mientras llega más lava desde abajo, la cáscara se estira hasta que cede. Por la grieta sale lava nueva, que se enfría de nuevo por fuera y forma otra bolsa. Un montón de estas bolsas, apiladas, es lo que se llama lava almohadillada [3].
Una imagen que ayuda (es solo una comparación, no una explicación del servicio geológico) es la de apretar pasta de dientes de un tubo: sale poco a poco, pero aquí cada empujón de lava queda envuelto en una piel, y por eso se forman bultos redondeados.
Según el Servicio de Parques Nacionales de EE. UU. (NPS), esto ocurre sobre todo cuando la erupción submarina es relativamente lenta. A veces una almohada se desprende, rueda hasta el frente de la colada y desde ahí nacen otras nuevas [2].
2. ¿Quién vio por primera vez cómo se forman estas almohadas?
Durante años, los geólogos pensaron que las almohadas se formaban al enfriarse rápido la lava en contacto con el agua, pero nadie lo había observado directamente. El geólogo James G. Moore, del Servicio Geológico de EE. UU. (USGS), lo dice sin rodeos en el resumen de su estudio: antes de este trabajo, el proceso nunca se había visto [1].
La oportunidad llegó con el volcán Kilauea, en la isla grande de Hawái. En junio de 1969, la lava de una nueva boca llamada Mauna Ulu bajó unos 12 km por la ladera del volcán y llegó al mar. La lava volvió a llegar al mar durante algunas semanas de cada año hasta 1973 [1]. En abril de 1971, buzos con equipo autónomo investigaron por primera vez la lava que fluía bajo el agua. El agua estaba caliente. También había sacudidas explosivas, fuertes corrientes y poca visibilidad porque flotaban sedimentos, y aun así reunieron observaciones valiosas [1].
3. ¿Qué tan comunes son las rocas almohadilladas?
Mucho más de lo que parece. Moore explica que la mayor parte del fondo oceánico nuevo que se crea donde se separan las placas, como en la dorsal mesoatlántica, está formada por coladas de basalto en almohadillas. Con observaciones desde submarinos, a 2,7 km de profundidad en el valle de esa dorsal, se comprobó que casi toda la lava allí expulsada tiene esa forma. La lava almohadillada es probablemente el tipo de roca volcánica más abundante de la Tierra, aunque casi toda está oculta bajo el océano y cubierta de sedimentos [1].
Para reconocerlas cuando están cortadas, el NPS señala que los gases que quedan atrapados en forma de burbujas pueden formar un patrón radial, porque la almohada se enfrió desde todos los lados. También suelen contener palagonita, una mezcla de arcilla y otros minerales que nace de la reacción entre el vidrio de basalto y el agua; ayuda a distinguirlas de otras lavas de tierra firme [2].
4. ¿Solo se forman en el mar?
No. Lo que importa es el contraste de temperatura entre la lava y el agua, y esa agua puede ser de un lago [4]. El Observatorio Volcánico de California (USGS) muestra un ejemplo en el norte de California, cerca del antiguo lago Copco: una colada de basalto que entró en un lago y se enfrió igual que bajo el mar [4]. El NPS menciona también lavas almohadilladas formadas en un lago poco profundo del campo volcánico de Hopi Buttes, cerca del Parque Nacional del Bosque Petrificado (Arizona) [2].
5. ¿Por qué hay rocas de almohada en tierra firme?
Si un geólogo encuentra lava almohadillada en rocas antiguas, puede concluir que ese lugar estuvo bajo el agua cuando la lava salió [3]. Con el paso de millones de años, el movimiento de la corteza terrestre puede levantar esas rocas hasta dejarlas en acantilados y montañas.
La forma también dice cuál era la parte de arriba: las almohadas tienen una "quilla" o cola que cuelga hacia abajo [2]. Eso sirve para saber si una capa quedó inclinada. En el Parque Nacional Kenai Fjords (Alaska), las almohadas están inclinadas unos 45 grados desde que se formaron. El NPS da edades aproximadas de otros ejemplos: unos 200 millones de años en Denali, 190 millones en el área recreativa Golden Gate (California), de 57 a 58 millones en Kenai Fjords y de 40 a 50 millones en el Parque Nacional Olympic [2].
Si quieres seguir investigando, busca fotos de lava almohadillada en museos o páginas de geoparques y fíjate en las formas redondeadas y en la quilla de cada una. Si visitas un parque, mira las rocas sin romperlas ni llevarte muestras: en muchos lugares está prohibido.