1. Qué significa que un estudio sea un preprint
Cuando un equipo de investigación termina un trabajo, lo redacta como un artículo y lo envía a una revista científica. Allí, otros especialistas del mismo campo lo leen y buscan errores o explicaciones que falten. Ese filtro se llama revisión por pares, y puede tardar meses. [1]
Un preprint salta esa espera: es el texto del artículo, publicado en un archivo abierto antes de que termine la revisión de la revista. Lo bueno es la rapidez, porque cualquiera puede leer un resultado nuevo sin esperar. Lo delicado es que aún puede contener errores. [4]
Los archivos de preprints tampoco publican sin mirar nada. arXiv, por ejemplo, revisa que cada texto encaje en su campo y que sea un trabajo serio, pero aclara que esa moderación no es una revisión por pares. [3] bioRxiv hace un filtro básico para detectar contenido ofensivo o no científico, riesgos para la salud o plagio, y declara que los artículos se publican sin revisión por pares, sin edición y sin maquetación. [4]
Muchos autores, además, envían después el mismo trabajo a una revista. Así que un preprint es, a menudo, la versión de un artículo anterior a su paso por la revista.
2. Cómo se compartían los estudios nuevos antes de internet
Antes de la red, los autores imprimían el borrador y lo mandaban por correo a unos pocos colegas. Esas copias en papel eran los «preprints» originales. [1]
El físico Paul Ginsparg, que años después crearía arXiv, describe el problema con claridad: quienes estaban más abajo en la jerarquía dependían de la buena voluntad de la gente de la «lista A», es decir, de quienes sí recibían las copias. Un investigador de una institución poco conocida podía quedar fuera de esa red. [1] Compartir un resultado dependía en parte de a quién conocías, además de la calidad del trabajo.
3. En 1991 nació arXiv: un archivo que debía borrarse a los tres meses
A finales de junio de 1991, en el Centro de Física de Aspen (Estados Unidos), un colega comentó a Ginsparg que los artículos enviados por correo le llenaban el espacio de su cuenta mientras viajaba. De ahí surgió la idea de un depósito central y automático que enviara el texto completo solo a quien lo pidiera. [1]
El 14 de agosto de 1991 llegó el primer envío. [1] Se pensó para unos 100 trabajos al año de una pequeña especialidad de la física de partículas, pero recibió 400 en sus primeros seis meses. [1]
Lo más curioso es que los envíos se iban a borrar a los tres meses, porque se suponía que para entonces el sistema en papel ya habría llegado a todos. Pero, según Ginsparg, «por demanda popular» nunca se borró nada. [1] Aquel archivo es el actual arXiv, que sigue activo y tiene más de tres millones de artículos. [2]
4. Por qué en biología y medicina los preprints llegaron más tarde
En física, el archivo se aceptó rápido. En las ciencias de la vida y la biomedicina costó más. Ginsparg menciona dos razones posibles: una larga tradición de considerar que solo un artículo publicado en una revista con revisión cuenta como prueba legítima de quién llegó primero, y la preocupación de que resultados engañosos y sin revisar afecten a la salud pública. [1]
Aun así, en 2013 el Laboratorio Cold Spring Harbor, en Estados Unidos, fundó bioRxiv para estudios de biología. [4] Para medicina existe medRxiv, que pone el aviso en primer plano: los preprints son informes preliminares que no han sido certificados por revisión por pares, no deben usarse como guía para la práctica clínica ni para decisiones de salud, y los medios no deberían presentarlos como información establecida. [5]
¿Y qué pasa con los preprints después? Un análisis de los 37 648 estudios que bioRxiv recibió en sus primeros cinco años concluyó que aproximadamente dos tercios de los publicados antes de 2017 acabaron en una revista con revisión. [6] Es decir, muchos pasan la revisión, pero eso no significa que todos lo hagan.
5. Tres cosas que mirar antes de fiarte de un preprint
Mira si dice que no está revisado. arXiv declara que su moderación no es revisión por pares, y medRxiv avisa en cada trabajo. [3] [5] Si una página lleva la palabra «preprint», eso es una pista importante.
Averigua si después se publicó en una revista. bioRxiv suele añadir automáticamente un enlace a la versión publicada pocas semanas después, aunque a veces no lo consigue, por ejemplo si cambió el título o la lista de autores. [4] Las dos versiones pueden diferir, así que conviene saber de cuál hablas cuando la citas.
Descubre de dónde viene una noticia. Una noticia que dice «un nuevo estudio demuestra…» puede estar basada en un preprint. En la página del estudio suele indicarse si es un preprint. Si el tema es de salud, la cautela debe ser mayor, porque medRxiv pide que no se dé como información establecida. [5]
Un preprint no es sinónimo de mentira. Compartir pronto permite que más especialistas lo lean y detecten fallos antes. Pero mientras no pase la revisión por pares, conviene leerlo como un trabajo en marcha.
6. Cómo comprobar tú mismo si un estudio de las noticias es un preprint
La próxima vez que veas una noticia científica, busca el nombre del equipo o de la revista y localiza la página del estudio. Comprueba si pone «preprint» o «no revisado por pares», o si aparece el nombre de una revista. Si no encuentras ninguna de las dos cosas, anota que no pudiste confirmarlo.
Si quieres leer la historia desde su origen, el texto de Ginsparg «It was twenty years ago today…» (2011) es un relato del propio fundador de arXiv, en inglés. El análisis de Abdill y Blekhman sobre bioRxiv explica con datos qué fue de los primeros preprints de biología.