1. Por qué las redes telefónicas se saturan tras un gran terremoto
Cuando ocurre un desastre, la cantidad de llamadas hacia la zona afectada aumenta repentinamente, superando la capacidad de las líneas y los equipos de conmutación. A este atasco se le llama "congestión" o *fukuso* [2]. Si esta congestión continúa, existe el riesgo de que no lleguen las llamadas de rescate ni las comunicaciones con los hospitales. Por ello, las empresas de telecomunicaciones aplican "restricciones" para limitar intencionalmente el número de llamadas salientes. Durante el Gran Terremoto de Japón del Este, las compañías de móviles restringieron hasta el 70-95 % de las llamadas de voz, y los teléfonos fijos hasta el 80-90 % [1]. En los momentos de mayor saturación, de cada 10 intentos de llamada, entre 7 y 9 eran bloqueados.
Es importante notar que la palabra "máximo" indica el límite en los momentos más críticos; estas cifras no se aplicaron uniformemente en todo el país ni durante todo el tiempo [1]. Las restricciones para el envío de datos o mensajes de texto (comunicación por paquetes) fueron menores que para la voz, o no se aplicaron en algunos casos [1].
2. Cómo la difusión de la radio llega a mucha gente a la vez, a diferencia del teléfono
El teléfono conecta a una persona con otra individualmente; a medida que aumentan los usuarios, los equipos se saturan. La difusión, en cambio, funciona enviando ondas de radio desde una estación hacia todos los receptores. No importa cuántas personas escuchen, el trabajo de la estación emisora no cambia. Por esta razón, se considera que la difusión es menos propensa a la congestión. Esta explicación se deriva de la lógica técnica: el informe oficial del Ministerio de Asuntos Internos y Comunicaciones señala que las alertas sísmicas urgentes se envían simultáneamente a todos los dispositivos de una zona específica, sin verse afectadas por la congestión de la red [4]. De aquí se puede leer el principio de que los sistemas de distribución simultánea son menos propensos a la saturación.
Los estudios sobre difusión en desastres indican que la radio se considera un medio fiable en ciertas emergencias porque permite obtener información en tiempo real si se tiene un receptor y pilas, incluso en situaciones donde no se puede ver la televisión (asumiendo que la señal llega al lugar) [3]. Sin embargo, no es infalible. Durante el Gran Terremoto de Japón del Este, se confirmaron hasta 120 estaciones de difusión detenidas en 11 prefecturas (incluyendo 6 en la región de Tohoku), de las cuales 118 dejaron de emitir debido a cortes de electricidad [4]. Por lo tanto, decir que "la radio nunca se detiene" no es exacto.
3. Qué mostró el Terremoto de Niigata de 1964 sobre la radio para la zona afectada y la televisión para el exterior
La importancia de la radio en desastres se hizo ampliamente conocida tras el Terremoto de Niigata de 1964, según los estudios académicos [3]. En ese momento, la televisión comenzaba a popularizarse. La estación de NHK en Niigata adoptó una estrategia clara: usar la radio para informar a quienes estaban dentro de la zona afectada, y la televisión para mostrar imágenes de la devastación a quienes estaban fuera [3]. El artículo académico recoge la observación del investigador Osamu Hiroi de que esta estrategia se convirtió en la postura básica que guió la difusión en desastres posteriores [3].
Esta idea de informar a "las personas de adentro" continúa vigente. En encuestas a emisoras de radio comerciales, tanto en AM como en FM, la información sobre la vida diaria fue la función "específica de la radio" más mencionada durante desastres [3]. Esto refleja la fuerte conciencia de entregar información útil a quienes se encuentran en la zona de desastre.
4. Por qué en el Terremoto de Hanshin-Awaji (1995) la voz de la radio daba alivio, más allá de la información
Durante el Gran Terremoto de Hanshin-Awaji (1995), muchas personas contactaron a las emisoras de radio diciendo que se sintieron aliviadas al escuchar la voz de sus locutores habituales, según los registros académicos [3]. En encuestas realizadas en las tres prefecturas afectadas por el Gran Terremoto de Japón del Este, hubo respuestas indicando que la radio ayudó a las personas tanto en lo práctico como en lo emocional [3].
El artículo interpreta estas reacciones y sugiere que las personas no solo buscaban datos útiles, sino también programas que recordaran la vida cotidiana y voces tranquilas [3]. Esta es una interpretación de los expertos y no aplica necesariamente a todos. Pero, dicho de otra forma, quizás precisamente porque es una voz que escuchamos habitualmente, un mensaje en tiempos de emergencia puede llegar más fácilmente a nosotros.
5. Cómo se escucha la radio hoy como sonido de fondo en el auto o en casa, según la encuesta oficial
Según una encuesta del Ministerio de Asuntos Internos y Comunicaciones (realizada entre octubre de 2024 y marzo de 2025, dirigida a personas de 15 a 70 años vía internet), el 35,9 % de las personas escuchan radio al menos un día al mes, lo que equivale a unas 36 de cada 100 personas. El 16,8 % escuchan radio por internet con la misma frecuencia [5]. Como los niños no fueron incluidos en la muestra, estos son datos de adultos.
Los lugares más comunes para escuchar son el hogar, durante el trayecto al trabajo o a la escuela, y dentro del automóvil. Los propósitos principales son el hábito o usarlo como música de fondo. Los dispositivos más utilizados son los sistemas de audio del auto y los smartphones [5]. La mitad de los oyentes de radio tienen entre 50 y 70 años, pero en el caso de la radio por internet, la proporción de personas de 20 y 30 años es mayor [5]. Esto sugiere que la difusión por radio se utiliza cuando las manos y los ojos están ocupados, permitiendo escuchar solo con el oído.
6. Un experimento para ti: enciende la radio que tienes en casa durante 15 minutos
Si tienes una radio en casa, prueba a encenderla durante 15 minutos mientras desayunas o recoges. Intenta experimentar si puedes entender la información sin mirar una pantalla. Si es una radio a pilas, comprueba con un adulto si tiene pilas. Si no tienes una radio de casa, la radio del automóvil también sirve.
Para leer más sobre el tema, los datos sobre las restricciones de llamadas provienen de los documentos del Ministerio de Asuntos Internos y Comunicaciones [1], y los roles posteriores al Terremoto de Niigata y el efecto de la "voz habitual" se encuentran en el artículo académico [3].