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¿Cómo llevaban los romanos el agua a sus ciudades sin bombas?

Categoría: Historia y cultura

Quizá hayas visto imágenes del acueducto de Segovia, con sus arcos de granito, y creas que un acueducto romano era sobre todo un puente. En realidad, casi todo el camino del agua era una bajada suave, muchas veces bajo tierra. El agua no necesitaba bombas, solo una pendiente que nunca se perdiera. En esta página verás cómo se medía esa pendiente, dónde hacían falta los arcos, cómo se cruzaba un valle profundo y qué trabajo costaba mantener el agua en marcha [1].

1. El agua solo necesitaba una bajada que nunca se interrumpiera

El agua corre de un punto alto a uno más bajo. Los ingenieros romanos aprovecharon solo eso: trazaban el canal para que bajara de manera continua desde el manantial hasta la ciudad, y la gravedad hacía el resto. No había bombas ni motores [1].

La bajada podía ser increíblemente pequeña. El acueducto que llevaba agua a Nîmes, en el sur de Francia, recorría unos 50 km por un camino con muchas vueltas, y las cifras citadas estiman un desnivel total de unos 17 m entre la fuente y la ciudad. Es una pendiente media de unos 34 cm por kilómetro, es decir, de 1 en 3000 [6] [5]. Para tener una idea, si una tabla de un metro de largo tuviera la pendiente de Nîmes, un extremo estaría levantado solo un tercio de milímetro, mucho menos que el grosor de una uña.

Una pendiente así deja poco margen. Un error de unos centímetros en el nivel del canal podía frenar el agua o hacer que se acumulara, y una subida demasiado grande podía impedir que siguiera avanzando. Por eso la pregunta que sostiene el resto de esta página es: ¿cómo se consigue mantener una bajada tan suave durante decenas de kilómetros?

2. Con un nivel de madera de unos seis metros y una plomada

Los topógrafos romanos tenían varios instrumentos. Uno era el corobates (chorobates), un armazón plano de madera de unos 20 pies de largo, con plomadas y un nivel de agua. Otro era la groma, que servía para trazar líneas y ángulos, y más tarde se usó la dioptra, antecesora del teodolito moderno [4] [5].

El arquitecto Vitruvio, que escribió hacia finales del siglo I a. C., explica el corobates así: una regla de unos veinte pies con una pata en cada extremo y unas plomadas colgadas de ella. Cuando los hilos coinciden con las marcas hechas en el armazón, la regla está horizontal. Si hay viento y los hilos se mueven, propone excavar un canalito de agua en la parte superior de la regla; está nivelada cuando el agua toca por igual los dos extremos [2].

Una vez que tenían un punto horizontal, bajaban una cantidad fija, marcaban el nuevo punto y repetían el proceso. Hecho cientos de veces, daba una línea de decenas de kilómetros con una bajada pareja. El propio Vitruvio pide que el fondo del canal tenga pendiente, pero las cifras que da cambian según la traducción que se consulte, así que aquí no las repetimos como un dato firme [2] [5].

3. Los arcos de Segovia son solo una parte pequeña del camino del agua

El acueducto de Segovia, hecho con sillares de granito colocados sin argamasa, tiene unos 28 m de altura en su punto más alto y más de 160 arcos. Se levantó a comienzos del siglo II, hacia el final del reinado de Trajano o el inicio del de Adriano, y llevaba el agua desde un manantial de la sierra, a unos 17 km de la ciudad [7]. Los arcos lo hacen inolvidable, pero en los acueductos romanos en general, como verás enseguida, los tramos con arcos eran una parte pequeña del recorrido.

El caso más claro lo cuenta Frontino, un ingeniero romano que dirigió las aguas de Roma. El primer acueducto de la ciudad, el Aqua Appia, medía 11 190 pasos, y de ellos 11 130 iban bajo tierra; solo 60 pasos iban sobre muros y arcos [3]. Si un paso se cuenta como unos 1,48 m, esos 60 pasos son unos 90 metros: alrededor del 0,5 % del total (cálculo de esta página).

Las fuentes no coinciden en cuánto del conjunto de Roma iba bajo tierra. National Geographic da unos 507 km de canales (315 millas), de los cuales unos 433 km (269 millas) iban enterrados, es decir, cerca del 85 %, y unos 58 km eran de arcos [1]. Otra estimación, para las once líneas de la ciudad, habla de 780 a 800 km, con unos 47 km sobre soportes de obra; entonces la parte enterrada sería aún mayor [4]. Lo que sí es común a todas las cifras es la idea: los arcos eran la excepción.

¿Por qué iba tanto bajo tierra? Las fuentes que consultamos no dan una razón única. Lo que sí dicen es que Vitruvio quería los canales cubiertos con una bóveda para que al agua le diera lo menos posible el sol [2], y que Frontino anota (según el resumen del libro 2 que pudimos consultar) que los tramos enterrados sufrían menos daños que los de arcos o que cruzaban ríos [3]. Además, un canal que sigue el terreno a poca profundidad no necesita pilares. Eso último es una explicación razonable, no algo que digan los textos antiguos.

4. Para cruzar un valle: un puente alto o una tubería de plomo

A veces el terreno no deja otra opción que cruzar un valle. En esos casos, los romanos levantaban un puente. El más famoso es el Pont du Gard, sobre el río Gardon, en el mismo acueducto de Nîmes: tiene tres pisos de arcos y unos 48,8 m de altura, y se construyó con bloques de piedra de hasta unas 6 toneladas, en su mayoría sin mortero y con unos 800 a 1000 trabajadores, según una estimación [6]. Se discute cuándo se hizo: la atribución antigua a la época de Agripa, hacia el 19 a. C., hoy se considera menos probable que una obra de mediados del siglo I d. C. [6] [1].

Un puente cada vez más alto cuesta cada vez más. Cuando el valle era muy hondo, había otra solución: el sifón invertido. El canal llegaba a un depósito, el agua bajaba por tuberías, casi siempre de plomo, hasta el fondo del valle, cruzaba sobre una estructura baja y volvía a subir hasta otro depósito al otro lado. Vitruvio describe esa parte baja como el venter («vientre») y recomienda poner respiraderos para liberar el aire atrapado [2] [5].

Ese nombre puede confundir, porque no se «chupa» el agua. Lo que la hace subir al otro lado es la presión que genera el peso del agua que baja, y por eso el depósito de entrada debe estar más alto que el de salida. Según la Wikipedia, en el acueducto del Gier, que llevaba agua a Lyon (la antigua Lugdunum), nueve tuberías de plomo en paralelo, envueltas en hormigón, cruzaban un valle sin cortar la navegación del río [4].

5. Mantener el agua en marcha era un trabajo de todos los días

Construir el acueducto era solo la mitad del trabajo. Con los años, el calcio disuelto en el agua se deposita en las paredes del canal, y esa costra, aunque sea una capa muy rugosa y fina, puede frenar mucho el agua; una estimación habla de una reducción de hasta una cuarta parte de la velocidad [4]. En una pendiente tan suave, una corriente más lenta significa que llega menos agua a la ciudad. Frontino también describe sedimentos que endurecen y estrechan el canal [3].

Frontino fue nombrado responsable de las aguas de Roma por el emperador Nerva, a finales del siglo I, y escribió un informe, De aquaeductu, sobre lo que encontró. Cuenta que entonces había nueve acueductos, que los daños venían de vecinos, de la edad, de tormentas y de fallos de construcción, y que los tramos sobre arcos o sobre ríos eran los más frágiles. Recomienda hacer reparaciones en primavera u otoño, y cortar solo un acueducto cada vez. Según el informe, dos cuadrillas, de unos 240 y 460 hombres, se encargaban del trabajo [3].

Frontino estaba orgulloso de ese trabajo. En un pasaje célebre, invita a comparar «las ociosas pirámides» y las famosas pero inútiles obras de los griegos con todos esos acueductos que llevan agua a la ciudad [3]. Para él, una obra grande valía por lo que servía cada día.

6. Para probar una pendiente pequeña y seguir investigando

Puedes hacer un acueducto en miniatura con una hoja de plástico rígido o una carpeta doblada por la mitad, de forma que quede un canal de unos 30 cm. Colócalo dentro de un fregadero o una bañera, apoya un extremo sobre un libro y vierte agua con un vaso en el otro extremo. Ve quitando libros de uno en uno y observa en qué momento el agua deja de llegar al otro extremo. Si aplicáramos la pendiente de Nîmes (34 cm por kilómetro) a un canal de 30 cm, habría que levantar un extremo solo unos 0,1 mm (cálculo de esta página): una pendiente que una carpeta no puede reproducir. Hazlo con ayuda de una persona adulta, sobre una superficie que no resbale, y seca enseguida el agua derramada.

Si vives cerca de Segovia, puedes ir a ver el acueducto y buscar el recorrido del canal que lleva hasta él.

Si quieres ir a los textos originales, el libro 8 de Vitruvio (Sobre la arquitectura) y De aquaeductu de Frontino están en traducciones al inglés en las páginas de la sección de fuentes. Antes de citar una cifra de pendiente, mira qué traducción usas, porque no todas coinciden.

Fuentes

  1. National Geographic, «Aqueducts: Quenching Rome's Thirst» https://www.nationalgeographic.com/history/history-magazine/article/roman-aqueducts-engineering-innovation (Fuente en inglés. Respalda: caída por gravedad, 315 millas de canales de Roma, 269 bajo tierra y 36 de arcos, trabajo de mantenimiento, Segovia fechado en época de Trajano. La cifra de 168 arcos de Segovia difiere de la de la Wikipedia en español, de 167; por eso aquí se dice «más de 160».)
  2. Vitruvio, Sobre la arquitectura, libro 8, caps. 5 y 6 (traducción inglesa, en LacusCurtius) https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/Vitruvius/8*.html (Fuente primaria, leída en inglés. Respalda: el corobates de unos veinte pies con plomadas, la cubierta abovedada del canal, el venter y los respiraderos. La pendiente que da esta traducción difiere de la cifra 1:4800 de la Wikipedia, por eso no se cita aquí.)
  3. Frontino, Sobre los acueductos de Roma, libros 1 y 2 (traducción inglesa de Bennett, 1925) https://penelope.uchicago.edu/Thayer/E/Roman/Texts/Frontinus/De_Aquis/Bennett/home.html (Fuente primaria, leída en inglés. Respalda: nombramiento bajo Nerva, nueve acueductos, Aqua Appia 11 190 / 11 130 / 60 pasos, comparación con las pirámides (1.16), daños y reparaciones y cuadrillas (libro 2). Se leyó un resumen de la página y no el texto completo del libro 2.)
  4. Wikipedia en inglés, «Roman aqueduct» https://en.wikipedia.org/wiki/Roman_aqueduct (Fuente secundaria. Respalda: instrumentos de medición, 780-800 km y 47 km sobre soportes, reducción de hasta 1/4 por depósitos de travertino, acueducto del Gier. Se leyeron los primeros 100 000 caracteres.)
  5. Wikipedia en español, «Acueducto romano» https://es.wikipedia.org/wiki/Acueducto_romano (Fuente secundaria. Coincide con la inglesa en la pendiente de Nîmes (34 cm/km, 17 m en 50 km), el sifón invertido y el corobates.)
  6. Wikipedia en inglés, «Pont du Gard» https://en.wikipedia.org/wiki/Pont_du_Gard (Fuente secundaria. Respalda: 50 km de recorrido, 17 m de desnivel, 1 en 3000, altura 48,8 m, bloques de hasta 6 toneladas, 800-1000 trabajadores, fecha discutida. La fecha y los trabajadores son estimaciones.)
  7. Wikipedia en español, «Acueducto de Segovia» https://es.wikipedia.org/wiki/Acueducto_de_Segovia (Fuente secundaria. Respalda: granito sin argamasa, 28 m, 167 arcos, comienzos del siglo II, manantial a unos 17 km. No se pudo abrir la ficha de la UNESCO (error 403).)