1. Es un tiburón, y esa boca no es señal de peligro
Pertenece al orden de los lamniformes, dentro de la familia Odontaspididae. Es grande, de movimientos lentos, vive cerca de la costa, junto a arrecifes, zonas de oleaje y bahías poco profundas, y caza sobre todo peces. [1]
Su rasgo más llamativo es la boca. El acuario Oceanogràfic de Valencia explica que nada siempre con la boca parcialmente abierta, enseñando unas mandíbulas con tres filas de dientes. [2] Los dientes son largos y estrechos, con puntas finas. [1] Parecen una amenaza, pero tienen más que ver con sujetar peces que con otra cosa: el Museo de Florida indica que come sobre todo peces óseos, además de rayas, calamares, cangrejos, langostas y tiburones pequeños. [1]
Los datos tranquilizan: según ese museo, no es agresivo salvo que lo provoquen, y el Archivo Internacional de Ataques de Tiburón (ISAF) solo tiene 29 registros de mordeduras sin provocación a personas, ninguna mortal. [1] Las mordeduras que se conocen suelen ocurrir cuando hay pesca submarina, con un pez arponeado cerca. [1] En acuarios, el Museo de Florida cita ejemplares que han vivido hasta 24 años. [1]
2. Los nombres que recibe en español
El mismo animal aparece con nombres distintos según el país y la fuente. La Wikipedia en español recoge «tiburón toro», «enfermera gris» (el nombre de la FAO), «tiburón tigre de arena», «tiburón damisela», «tiburón de dientes serrados», «escalandrún» (Argentina) y «sarda» (Uruguay), según esa misma Wikipedia. [3] El Museo de Florida añade «bacota» y «pintado», y también «sarda». [1] La enciclopedia cubana EcuRed lo titula «tiburón escalandrún». [5]
En inglés pasa algo parecido: sand tiger shark («tiburón tigre de arena») en Estados Unidos, grey nurse shark en Australia y spotted ragged-tooth shark en Sudáfrica. [1] Las fuentes no señalan uno como «el correcto». Cuando varias lenguas y países se juntan, los biólogos usan el nombre científico, Carcharias taurus. [1]
Los textos que he podido leer no explican por qué se escogió «toro» o «tigre». Podría pensarse en animales robustos y de aspecto fiero, pero es una conjetura personal, sin apoyo en las fuentes consultadas.
3. «Tiburón toro» y «sarda» también se usan para otra especie
Aquí está la trampa. La Wikipedia en español advierte de que no hay que mezclar a este tiburón con el que en inglés se llama bull shark, Carcharhinus leucas, y que en español se conoce como «tiburón sarda». Pertenece a otro orden de tiburones. [3]
En la práctica, los nombres se cruzan. Una noticia de Yucatán, México, sobre un ejemplar capturado en la ría de Celestún habla de un «tiburón toro» y da como nombre científico Carcharhinus leucas. [4] Es decir: en México, «tiburón toro» puede ser el animal de este artículo o su «primo de nombre», y «sarda» aparece en las fuentes para los dos. [3] [1]
Si un cartel, una noticia o un documental dicen solo «tiburón toro», conviene buscar el nombre científico. Es la forma más segura de saber de cuál de los dos se habla. [3]
4. Por qué sube a tragar aire a la superficie
La rareza más curiosa de este tiburón tiene que ver con flotar. Como otros tiburones, es más denso que el agua y no tiene vejiga natatoria, el «globo» interior con el que muchos peces regulan su flotación. [1] Su solución es subir a la superficie, tragar aire y guardarlo en el estómago, donde actúa como un flotador. [2] Según el resumen consultado del Museo de Florida, así puede quedarse casi quieto en el agua. [1]
El Oceanogràfic lo describe como uno de los pocos tiburones que hace esto, no como el único. [2] No lo hace para respirar: sigue respirando por las branquias, como todos los tiburones.
Esto explica una escena que se ve en los acuarios: un tiburón de aspecto temible que se queda flotando casi sin moverse. No es pereza ni indiferencia; está usando un «flotador» propio.
5. Un animal vulnerable, no un monstruo
La Lista Roja de la UICN, según el Museo de Florida, lo clasifica como vulnerable. [1] El Oceanogràfic también lo señala. [2] La Wikipedia en español indica una categoría más grave («en peligro crítico»), que no pude comprobar en la UICN, así que no la doy por cierta. [3] Lo que sí queda claro es que se trata de una especie que preocupa a los científicos, y no de una amenaza para las personas.
6. Cómo comprobarlo tú mismo en un acuario
Si visitas un acuario con un tiburón así, mira el cartel: ¿qué nombre usa? Anota si trae el nombre científico. Observa luego la boca, que está siempre entreabierta, y busca si sube a la superficie. Pregunta en el mostrador qué otros nombres tiene en la región donde vives.
Si quieres conocerlo mejor, el Oceanogràfic, en Valencia, mantiene a este tiburón en su gran tanque de los Océanos, de 7 millones de litros. Y la ficha del Museo de Florida es un buen punto de partida para leer datos con referencias.