1. En Japón la dirección señala una manzana, no una calle
El Ministerio de Tierra, Infraestructura, Transporte y Turismo de Japón distingue dos maneras de escribir una dirección. La primera, que llama «método de manzanas», usa un código para la zona delimitada por calles, vías de tren o ríos, y un número para el edificio dentro de esa zona. Se usa en casi todo el país. Un ejemplo que da el propio ministerio es «Nagatachō, 2-chōme, 3-1», en Tokio: un barrio, un bloque numerado y un número de edificio. [1]
La segunda, el «método de calles», es común en muchos lugares, como España, varios países de América Latina y Estados Unidos: se pone el nombre de la calle y el número del edificio que da a ella, como en «1600 Pennsylvania Avenue NW», en Washington. En Japón, el ministerio dice que solo se usa en una parte de la ciudad de Higashine, en la prefectura de Yamagata. [1]
Según el ministerio, el método de calles tiene una ventaja clara: ayuda a quien no conoce la zona a encontrar un sitio, porque siguiendo una calle los números van en orden. Entonces, ¿por qué Japón eligió otro sistema? [1]
2. Una ley de 1962 sustituyó los números de parcela por números de manzana
Antes de esa ley, según el ayuntamiento del distrito tokiota de Setagaya, se usaba como dirección el número de parcela del registro de la propiedad. Pero ese número no se había creado para indicar dónde vive alguien, y eso causó «muchos problemas». La Ley de Indicación de Residencias, de 1962, se aprobó para resolver esos problemas. [3]
El texto de la ley da su objetivo: establecer un sistema razonable para indicar las residencias y las medidas para aplicarlo, en beneficio del bien común. El artículo 2 describe los dos métodos, el de manzanas y el de calles, y deja que cada municipio aplique uno de ellos. [2]
Con el método de manzanas funciona así, según Setagaya: se define como manzana una zona rodeada de calles públicas o ríos. Se recorre su perímetro desde la esquina sureste, en el sentido de las agujas del reloj, marcando en el plano un punto por cada 15 metros del perímetro, y se numeran esos puntos desde el 1. El número de un edificio es el del punto donde su entrada principal toca el borde de la manzana. Por eso dos edificios con entrada en el mismo punto comparten número, y se distinguen por el nombre en la puerta. [3]
Setagaya empezó a aplicarlo en 1964 y lo terminó en todo el distrito en 1971. Así, la calle funciona como un borde entre manzanas y su nombre no aparece en la dirección. Las fuentes que he podido leer no explican por qué se prefirió el método de manzanas al de calles, así que no puedo afirmar el motivo. [3]
3. Las calles grandes de Tokio sí tienen nombre, pero es un nombre «popular»
Que no estén en la dirección no significa que las calles no se llamen. El Gobierno Metropolitano de Tokio puso, en 1962 y 1963 y de nuevo en 1984, lo que llama «nombres populares» (nombres de uso común, distintos del nombre oficial) a 129 carreteras principales. Un informe del propio gobierno explica que son distintos del nombre oficial de la ruta que fija la ley de carreteras; sirven para que quien usa la vía los entienda y los sienta cercanos, y aparecen en las señales, en la información de tráfico y en los mapas. [4]
Ese mismo informe, de 2013, da reglas para ponerlos: preferir nombres fáciles de leer y de oír por la radio, evitar números (se confundirían con el nombre oficial de la ruta), evitar el sufijo «-sen» (se confunde con las líneas de tren) y respetar los nombres que ya se usan en la zona por tradición. [4]
Así que en Japón hay dos cosas distintas: la dirección de la casa, que es numérica, y el nombre de la calle grande, que sirve para orientarse al moverse por la ciudad. Veamos cómo nació uno de esos nombres.
4. La avenida Shōwa recibió el nombre de una era que aún no había empezado
En Japón los años se cuentan también por «eras» con nombre propio, que cambian cuando cambia el emperador. La era Taishō terminó el 25 de diciembre de 1926 y empezó la era Shōwa, que duró hasta el 7 de enero de 1989; al día siguiente comenzó la era Heisei. [5]
Tras el gran terremoto de Kantō de 1923, que dejó la ciudad devastada por los incendios, el Gobierno planeó nuevas calles anchas. En 1924 se proyectaron 53 calles principales y 123 secundarias. La primera de las principales, que cruza Tokio de norte a sur, es la avenida Shōwa: unos 8 kilómetros, de Minowa (distrito de Taitō) a Shimbashi (distrito de Minato). Su nombre alude a la nueva era, que no empezó hasta dos años después del proyecto. [6][7][5]
Cuándo y quién eligió el nombre exactamente no lo he podido comprobar. Una fuente dice que el periódico Tokyo Nichinichi (antecesor del Mainichi) organizó un concurso para poner nombre a 22 de las calles principales, y en su tabla la avenida Shōwa figura entre ellas con el nombre de «Shōwa»; no explica cómo encaja eso con las fechas de la era. [7]
La idea original era enorme. El plan atribuido a Gotō Shinpei, líder de la reconstrucción, era una vía de 108 metros de ancho que sirviera también de cortafuegos, inspirada en los Campos Elíseos de París. Luego pasó a 72 metros y, por recortes del presupuesto, a 44. Se terminó en 1928 con 44 metros y un amplio camellón central con árboles. [7][8]
Las otras calles también tienen historia. La segunda calle principal figura como «Taishō» (la era del momento) en la lista de nombres del concurso y hoy se conoce como Yasukuni, por el santuario junto al que pasa. El nombre popular «Yasukuni» se fijó en 1962, cuando el gobierno de Tokio estableció nombres populares para 69 rutas y, según el propio gobierno, adoptó en muchas el nombre que la gente de la zona ya usaba. Otra fuente apunta que quizá la gente nunca la llamó «Taishō» en el uso diario. Y, en paralelo a la avenida Shōwa, la calle Heisei recibió su nombre en 1989, tras recoger propuestas de los vecinos: como cruza varios barrios, convenía un nombre que no fuera el de ninguno. [7][9]
5. Una excepción: Kioto sí usa los nombres de sus calles para dar direcciones
Kioto se trazó en el año 794 en forma de cuadrícula, siguiendo el modelo de la capital china de entonces. Al principio solo las calles principales tenían nombre oficial; el resto se llamaba de forma popular, y con el tiempo esos nombres se usaron para escribir direcciones. Muchos recuerdan los oficios de quienes vivían allí: según esa fuente, «Fuyachō» recuerda a los comerciantes de gluten de trigo y tofu que vivían allí, y «Kurumayachō» a los transportistas y herreros de carros. [10]
Para recordarlos, los niños de Kioto aprenden una canción que empieza con «Marutake Ebisu ni Oshi Oike…», una lista de calles en orden. Es un ejemplo de que en Japón hubo una tradición de dar direcciones con calles, aunque la norma general sea otra. Esto es lo que dice una sola fuente, y solo describe Kioto. [10]
6. Cómo comprobarlo con tu propia dirección
Escribe tu dirección y mira cuántos datos son nombres (la calle) y cuántos son números. Luego busca en un mapa en línea una ciudad japonesa, por ejemplo Tokio, y compara: las calles grandes tendrán nombre en el mapa, pero las direcciones de los edificios no lo usarán. Si encuentras una avenida con nombre, pregúntate quién pudo ponerle ese nombre y cuándo; es una pregunta que las fuentes de abajo solo responden en parte.