1. Los músculos del estómago y los intestinos producen el ruido al contraerse
En medicina, los ruidos del abdomen se conocen como borborigmos. Las paredes del estómago y los intestinos están formadas por músculos que se contraen y relajan para empujar el contenido hacia adelante. Este proceso se llama peristalsis.
Durante este movimiento, los gases y líquidos presentes en el interior también se desplazan. La información de salud de la Universidad de Harvard explica que el sonido se produce cuando los gases son empujados por las contracciones de las paredes intestinales [1]. Otros artículos de divulgación científica señalan que los músculos mezclan y empujan la comida, los gases y los líquidos, generando ese sonido característico [2].
Sin embargo, los detalles físicos exactos de cómo se genera el sonido aún no se comprenden por completo. Es mejor leer esta información entendiendo que es lo que se cree que ocurre, más que una certeza absoluta.
2. Por qué el estómago suena más fuerte cuando hay poco contenido
Se explica que el ruido es más audible durante el ayuno porque hay menos contenido dentro del estómago y los intestinos. Cuando hay comida acumulada, esta absorbe el sonido y lo atenúa. En cambio, si hay menos contenido, hay menos material para amortiguar las vibraciones, por lo que el sonido resuena con mayor facilidad [2].
No obstante, esta mayor resonancia no es exclusiva de los momentos de hambre. Los borborigmos también ocurren durante y después de las comidas. La diferencia es que, cuando hay alimentos presentes, el sonido es suavizado y, por lo general, no se percibe con tanta claridad en el día a día [5].
3. Las ondas de limpieza del estómago y el intestino delgado entre comidas
Durante los periodos entre comidas, cuando casi no hay alimentos en el sistema, el estómago y el intestino delgado no están en reposo. Existe un patrón regular de contracciones llamado Complejo Motor Migratorio (MMC), que ocurre aproximadamente cada 90 a 230 minutos. Al comenzar a comer, este movimiento se interrumpe [4].
El MMC se divide en varias fases. La tercera fase dura entre 5 y 10 minutos, y es cuando la actividad eléctrica y mecánica alcanza su máximo. Se dice que esta onda tiene la función de transportar residuos difíciles de digerir, como fragmentos de hueso o fibra, del estómago al intestino delgado y luego al grueso. Por esta razón, a veces se le llama la «onda de limpieza» o «la encargada de la casa» [4]. En estas contracciones interviene la motilina, una hormona del sistema digestivo [7].
Este patrón se menciona como una de las causas de los ruidos en ayunas. Es prudente interpretarlo simplemente como «una de las causas posibles». Además, el ciclo varía entre personas; no es un reloj exacto de 90 minutos, sino un rango que puede ir desde 90 minutos hasta varias horas.
4. Cómo se descubrieron estas ondas: experimentos con perros y tubos con globos
Se atribuye el primer reporte del MMC a Szurszewski, de la Clínica Mayo en Estados Unidos. En 1969, lo observó en el intestino delgado de perros en ayunas y propuso que funcionaba como una «encargada de la casa» que limpia los tubos entre comidas [6].
Si retrocedemos más en el tiempo, se cuenta que en 1912 hubo un experimento realizado por el fisiólogo Cannon y el estudiante de posgrado Washburn. Washburn tragó un tubo con un globo en la punta. Cada vez que sentía hambre, presionaba una tecla para marcar el momento [8].
Según se relata, cuando Washburn sentía hambre y presionaba la tecla, el registro mostraba que había una contracción estomacal, y la sensación de hambre coincidía bien con las contracciones registradas. Este experimento es conocido como un ejemplo de la conexión entre la sensación de hambre y el movimiento del estómago. Sin embargo, no se ha verificado el artículo original.
Además, no se puede afirmar que la sensación de hambre dependa únicamente de las contracciones del estómago. Por eso, este experimento debe verse como un ejemplo de la relación entre el hambre y el movimiento del estómago, no como una prueba de que el hambre dependa solo de eso.
5. Si el estómago suena, ¿significa siempre que tenemos hambre?
Aunque el ruido del estómago es más notable cuando tenemos hambre, no es el único momento en que ocurre. Se explica que también suena durante y después de comer, así como durante las contracciones periódicas que ocurren cuando no estamos comiendo [3].
En la mayoría de los casos, los borborigmos se consideran sonidos normales de la digestión y no suelen ser motivo de preocupación. No obstante, si hay dolor abdominal o si el sonido y su frecuencia generan inquietud, se recomienda consultar a un médico [1].
Este artículo no sirve para diagnosticar síntomas. Si tienes dudas sobre tu salud, consulta con tus padres o con un médico.
6. Un experimento casero con cajas para investigar más sobre el sonido
Para experimentar en casa, puedes tomar dos cajas vacías. Deja una vacía y llena la otra con toallas. Golpea ambas suavemente con los dedos y escucha la diferencia de sonido. Esto ayuda a visualizar la idea de que «el contenido amortigua el sonido». Sin embargo, este juego no demuestra si lo mismo ocurre exactamente dentro de tu abdomen.
También puedes buscar en la biblioteca un libro introductorio sobre el movimiento del aparato digestivo y comparar lo que dice sobre la peristalsis y el MMC con lo que has leído aquí.
Si te preocupan los ruidos de tu abdomen o tu estado de salud, consulta con un adulto y con un médico.