1. Dos familias de materiales: fibras naturales y fibras químicas
Para empezar, debemos distinguir entre las dos grandes familias de materiales que forman la ropa. Por un lado, están las fibras naturales, extraídas directamente de seres vivos como plantas o animales. Por otro, las fibras químicas, que son fabricadas por el ser humano utilizando materias primas como el petróleo [1].
Dentro de las fibras químicas, hay una subdivisión importante. Existen las «fibras regeneradas», como el rayón, que se crean procesando químicamente materias primas naturales, por ejemplo, la pulpa de madera. Y están las «fibras sintéticas», como el nailon, donde las moléculas se construyen desde cero a partir del petróleo [1]. Así, mientras el algodón, la lana, la seda y el cachemira son naturales, el nailon y el poliéster son fibras químicas.
2. El algodón: cómo se obtiene y su papel desde la India hasta la Revolución Industrial
El algodón es una fibra suave y fresca que proviene de la planta del algodón. Se obtiene de las fibras peludas que rodean las semillas de esta planta. Gracias a su capacidad para absorber el sudor y mantenernos frescos, es ideal para camisetas y ropa que está en contacto directo con la piel [1].
La historia del uso del algodón es muy antigua. Hace unos 7000 años, en la civilización del Indo, situada en el subcontinente indio, las personas ya cultivaban el algodón y tejían telas con él [1]. Sin embargo, un gran cambio ocurrió en el siglo XVIII en Inglaterra. En 1769, Richard Arkwright inventó una máquina de hilar impulsada por agua [1], y en 1779, Samuel Crompton creó la máquina de hilar mule [7]. Estas invenciones permitieron producir hilo de algodón fino y resistente en grandes cantidades, lo que impulsó fuertemente la Revolución Industrial británica.
3. La lana y la seda: fibras que vienen de los animales
La lana proviene del pelo de las ovejas. Su secreto para abrigar tanto es que el pelo tiene una forma ondulada, lo que atrapa mucho aire entre las fibras [3]. Además, la superficie de la lana tiene una estructura en forma de escamas. Cuando absorbe humedad, estas escamas se abren y se enredan entre sí. Esta propiedad se aprovecha para hacer fieltro, un material no tejido que se forma cuando las fibras se aprietan [3].
La seda, por su parte, viene de los capullos de la oruga del gusano de seda. Una sola oruga puede hilar un hilo continuo de más de 1000 metros para construir su capullo [2]. Para obtener la seda, los capullos se sumergen en agua caliente y se reúnen varios hilos desenrollados de distintos capullos para formar uno solo más grueso, un proceso llamado «hilado» [2].
El origen de la cría de gusanos de seda se remonta a hace unos 5000 años en China. De hecho, en la provincia de Zhejiang se han encontrado telas de seda de hace más de 4700 años [2]. Durante mucho tiempo, China mantuvo este secreto como un conocimiento exclusivo. Pero con el tiempo, la seda viajó por rutas comerciales a través de Asia Central hasta Europa, y esta ruta llegó a conocerse como la «Ruta de la Seda» [2].
4. El cachemira: por qué esta fibra de cabra cuesta tanto
El cachemira es una fibra muy suave que se obtiene de la capa inferior de pelo, llamada «bajo pelo», de la cabra cachemira. Este pelo crece para proteger a la cabra del frío extremo [4].
La razón de su alto precio es su escasez. De una sola cabra cachemira solo se obtienen entre 150 y 250 gramos de este bajo pelo. Para tejer un solo suéter, se necesita el bajo pelo de aproximadamente cuatro cabras [4]. Además, separar esta fibra fina del resto del pelo requiere mucho trabajo manual. Los principales productores de cachemira en el mundo son China y Mongolia [4].
5. El nacimiento de las fibras químicas a finales del siglo XIX
A finales del siglo XIX, el químico francés Hilaire de Chardonnet logró crear una fibra con brillo similar a la seda, tratando la celulosa de las plantas con ácido nítrico [8]. A este material lo llamó «seda artificial». Sin embargo, este método tenía un gran defecto: la fibra era muy inflamable [8]. Por eso, se desarrolló después otro método químico diferente, llamado proceso de viscosa, que sí se generalizó [8]. A todos estos materiales de origen vegetal procesado se les llama «rayón» [5].
En 1935, en la empresa estadounidense DuPont, un equipo liderado por el químico Wallace Carothers inventó el nailon. Fue la primera fibra sintética creada completamente mediante síntesis química, utilizando como materias primas carbón, agua y aire [6]. DuPont lo promocionó con la frase «más fuerte que el acero, más fino que la tela de araña» [6]. Cuando se lanzaron las medias de nailon en 1940, fueron un éxito total: se vendieron 64 millones de prendas en solo un año [6].
6. La ropa actual de fibras químicas y el problema de los microplásticos
Actualmente, la mayoría de la ropa que se fabrica en el mundo está hecha de fibras químicas, como el poliéster [1]. Esto se debe a que son baratas, se arrugan menos y son fáciles de producir en grandes cantidades [1].
Pero hay un problema ambiental. Estudios recientes han descubierto que, cada vez que lavamos ropa de fibra química, se liberan pequeñas partículas de plástico invisibles al ojo humano, llamadas microplásticos, que terminan en el agua de los desagües [1]. Por esta razón, la elección de los materiales de la ropa está siendo revisada desde el punto de vista ambiental [1].
7. Actividades para entender mejor las fibras de la ropa: ¿qué puedes hacer tú?
Para entender mejor lo que hemos leído, puedes realizar estas actividades:
En casa:
- Busca las etiquetas de composición de tu ropa. Reúne varias y observa qué materiales son más comunes: ¿algodón, poliéster, lana?
- Toca diferentes telas. Compara la sensación de una camiseta de algodón con una de poliéster, o la calidez de un suéter de lana. ¿Notas la diferencia de textura y temperatura?
Fuera de casa:
- Visita un museo o tienda de telas. En algunos lugares puedes ver máquinas antiguas para hacer hilo o tocar muestras de diferentes fibras.
- En tiendas de manualidades, observa los distintos tipos de hilos y telas disponibles.
Si te queda alguna duda, anótala. Por ejemplo: «¿Qué diferencia hay entre la lana merina y la lana normal?». Esa pregunta puede ser el inicio de una nueva búsqueda de información.