1. Por qué la NASA comparó a un astronauta con su gemelo idéntico
Los protagonistas son los hermanos Scott y Mark Kelly, ambos astronautas estadounidenses retirados. Scott pasó 340 días a bordo de la Estación Espacial Internacional, algo menos de un año, y fue el primer astronauta estadounidense en pasar casi un año en el espacio. Mark se quedó en la Tierra y participó en estudios paralelos para servir de punto de comparación [2].
El artículo científico explica por qué eligieron a gemelos idénticos: así podían comparar, durante el mismo periodo, el efecto del espacio en un hermano con el de la vida en la Tierra en el otro, que tenía casi los mismos genes [1]. Los gemelos idénticos (monocigóticos) salen de un mismo óvulo fecundado, así que comparten casi todo su material genético.
Esto es lo que se obtiene al comparar. Si midieras solo a Scott, no sabrías si un cambio viene del espacio, del paso de los años o de cómo es su cuerpo. Con un hermano casi igual en genes y con las mismas pruebas en la Tierra, esa última posibilidad pesa mucho menos. Es un razonamiento sencillo, no una prueba perfecta, y más adelante veremos sus límites.
Las medidas se tomaron antes, durante y después del vuelo, durante 25 meses, y cubrieron diez tipos de datos: desde la longitud de los telómeros y la actividad de los genes hasta el peso, los vasos sanguíneos, los ojos, las bacterias del intestino y las pruebas de memoria y atención [1].
2. Qué cambió en el cuerpo de Scott en el espacio, y qué volvió a la normalidad
La respuesta corta: cambiaron muchas cosas, la mayoría volvió a su estado de antes del vuelo, y unas pocas no. Los autores lo resumen así: hubo cambios importantes en varios tipos de datos durante el vuelo, y casi todos regresaron a los niveles que tenían antes del vuelo dentro del periodo del estudio [1].
El cambio que más llamó la atención fue en los telómeros, las «tapas» que hay en los extremos de los cromosomas y que se usan como una señal del envejecimiento de las células. En los glóbulos blancos de Scott, los telómeros se alargaron durante el vuelo, algo que no se esperaba. Al volver a la Tierra se acortaron, y su longitud media volvió a los valores que tenía antes del vuelo unos seis meses después. Los telómeros de Mark se mantuvieron estables todo el tiempo [2]. Aun así, el artículo señala que el número de telómeros muy cortos seguía mayor seis meses después [1]. Ninguna de las dos fuentes que leí ofrece una explicación definitiva de por qué se alargaron, y ninguna interpreta el resultado como que el astronauta «rejuveneció».
La actividad de los genes también cambió durante el vuelo. En la mayoría de los casos volvió a la normalidad en unos seis meses, pero un pequeño porcentaje de genes relacionados con el sistema inmunitario y con la reparación del ADN no regresó a su nivel anterior [2].
Hubo más cambios que se revirtieron: el peso corporal, el tamaño de la arteria carótida, el grosor de algunas capas del ojo y la mezcla de bacterias del intestino. Al volver a la Tierra, en cambio, se vieron alteraciones en sustancias de la inflamación y un descenso en el rendimiento de las pruebas cognitivas, que seguía algo atenuado seis meses después, además de más daño en los cromosomas por inversiones [1]. También se observó que la vacuna contra la gripe que Scott recibió en órbita funcionó igual que en la Tierra [2].
3. Cómo empezó la idea de comparar gemelos: la encuesta de Galton en 1875
Comparar gemelos para entender qué viene de nacimiento y qué viene de la experiencia no se inventó con la NASA. En 1875, el inglés Francis Galton publicó un texto en la revista Fraser's Magazine en el que usaba a los gemelos para separar lo que traemos de nacimiento (nature) de lo que nos da la crianza y la experiencia (nurture) [3].
No tenía laboratorios genéticos. Envió cuestionarios, organizados en trece grupos de preguntas, a gemelos o a sus familiares. Recibió respuestas de 80 parejas y se centró en 35 casos, los más detallados. De esos 35, describió 16 como muy parecidos y 19 como parecidos, pero con diferencias, sobre todo de carácter [3]. Según el resumen de esta fuente, Galton concluyó que lo innato pesaba más que la crianza [3].
Hoy esa encuesta se lee con cuidado: dependía de lo que contaban las familias, y Galton no explicó con qué criterios clasificó a los gemelos como «muy parecidos» o «distintos» [3]. Pero dejó una idea que sigue viva: si dos personas nacen a la vez, se pueden comparar para ver cuánto cambia la vida a cada una. La comparación entre Scott y Mark es una versión muy precisa y moderna de esa misma pregunta, con la ventaja de que ahora se pueden medir moléculas, no solo opiniones.
4. Qué se puede concluir con una sola pareja de gemelos y qué no
El límite principal lo dicen los propios responsables: la persona que viajó al espacio fue una sola, y es difícil sacar conclusiones para todos los seres humanos o para quienes viajen al espacio en el futuro a partir de un único sujeto [2]. Los autores del artículo añaden que la persistencia de algunos cambios y la extrapolación a misiones más largas son todavía estimaciones que deberán comprobarse en futuros astronautas [1]. La misma NASA habla de repetir las mediciones de telómeros en próximas misiones de un año para ver si el resultado se repite [2].
Además, tener un gemelo en la Tierra reduce las diferencias genéticas, pero no hace a los dos hermanos iguales en todo: sus vidas, su alimentación y su rutina eran distintas. Por eso lo que se ve es un registro de lo que puede pasar en un cuerpo durante casi un año en el espacio, no de lo que siempre pasa. Esa es una lectura prudente de los datos, no una frase de las fuentes.
Lo que sí aporta el estudio es una base: mostró, con muchas mediciones a la vez, que el cuerpo cambia de muchas maneras en el espacio, que casi todo regresa en la Tierra y que algunas cosas merecen vigilarse. Conclusión de los autores: la salud humana puede mantenerse en gran parte durante una misión de esta duración [1].
5. Preguntas para seguir investigando sobre los gemelos y el espacio
Si te quedaste con ganas de más, aquí tienes caminos para explorar por tu cuenta:
- Busca qué son los telómeros y por qué se les llama «tapas» de los cromosomas. ¿Por qué se acortan con la edad en muchas células?
- Lee el resumen del artículo de Science (2019) y fíjate en las palabras «no significativo» y «persistente»: ¿qué cambió y qué no?
- Piensa cómo diseñarías un estudio con más astronautas. ¿Cuántos harían falta y qué compararías?
- Compara esta historia con la encuesta de Galton de 1875. ¿Qué mejoró en 150 años y qué sigue siendo difícil?
Tengas o no un hermano gemelo, recuerda que ser parecidos no significa ser iguales: lo que los hace únicos es parte de lo que estas investigaciones intentan entender.