1. La respuesta corta: sin oxígeno, la madera se pudre muy despacio
La madera se pudre porque microorganismos (bacterias y hongos) la van descomponiendo. Muchos de ellos necesitan oxígeno para trabajar. En un yacimiento seco, el aire llega al suelo y esos descomponedores tienen todo lo que necesitan: por eso la madera, el hueso o la cuerda suelen conservarse peor que la cerámica y la piedra.
Si el terreno está empapado de forma continua, el oxígeno escasea. En ese ambiente solo crecen unos pocos microorganismos adaptados, sobre todo bacterias de «erosión» y hongos de «podredumbre blanda», según un estudio de 2023 sobre madera de un poblado neolítico del lago Bracciano, en Italia [1]. Con tan pocos trabajadores y tan lentos, la madera puede durar milenios.
Eso explica el «cómo». Falta lo más sorprendente: la madera que sale del agua no está sana por dentro. Para verlo, primero conoceremos dos lugares donde pasó.
2. Dos lugares donde el agua guardó objetos de madera: un lago japonés y un barco inglés
Torihama es un yacimiento de la prefectura de Fukui, en Japón. Pertenece al periodo Jōmon, la época de cazadores-recolectores que hacían cerámica en Japón. Según el gobierno de la prefectura, abarca desde hace unos 14 000 hasta unos 5500 años, y hace unos 6000 años estaba a la orilla de un lago. Se descubrió en 1961, durante obras en el lecho de un río, y entre 1962 y 1985 se hicieron diez campañas de excavación. Como el suelo estaba empapado por el agua subterránea, se conservaron incluso restos de plantas y animales que normalmente desaparecen [2].
Allí aparecieron una canoa hecha de un tronco, arcos, mangos de hacha, recipientes de madera (algunos con laca), cuerdas, restos de cestas y peines [3]. En 2002, Japón declaró «bien cultural importante» 1376 piezas, una parte de todo lo hallado, porque permiten reconstruir la vida cotidiana de aquellas personas como casi ningún otro conjunto [2].
Al otro lado del mundo pasó algo parecido con el Mary Rose, un barco de guerra inglés. El museo que lo cuida explica que en los yacimientos terrestres es raro encontrar objetos orgánicos en buen estado por culpa del oxígeno, pero que los restos del barco quedaron cubiertos de limo, que impidió el paso del oxígeno, y por eso sobrevivieron [4]. El casco se subió del fondo del mar el 11 de octubre de 1982 [5].
3. Conservada no quiere decir intacta: los microbios siguen comiendo, pero muy despacio
«Sin oxígeno» no significa «sin podredumbre». El museo del Mary Rose cuenta que, por la actividad de bacterias anaerobias (las que viven sin oxígeno) en el limo, partes de las células de la madera han sido devoradas y solo queda una estructura microscópica débil. Esos huecos se llenan de agua, y el agua mantiene la forma del objeto [4].
Una forma sencilla de imaginarlo es una esponja empapada: mantiene su forma porque está llena de agua, aunque por dentro sea frágil. Es solo una comparación para entenderlo; la madera real tiene paredes en cada célula y no se comporta como una esponja de cocina.
Así que la madera sumergida es, a la vez, un tesoro y algo muy delicado. Su forma depende del agua que la llena. ¿Qué pasa cuando se la saca de ese ambiente?
4. Por qué se encoge y se agrieta la madera mojada cuando se seca
El museo del Mary Rose lo dice sin rodeos: quitar el agua de esa madera haría que se encogiera, se agrietara y se deformara [4]. En el caso del casco del barco, afirma que, sin el riego con agua descrito abajo, la madera podría haberse encogido hasta un 50 % y haberse deformado y agrietado al evaporarse el agua del interior de sus células [5].
La razón encaja con lo anterior: si las paredes de las células están debilitadas y el agua era lo que las sostenía desde dentro, perder el agua de golpe deja la estructura sin apoyo. Esto es una explicación que hemos juntado a partir de lo que cuentan las fuentes, no una cita textual de ellas.
Por eso un objeto recién excavado no se puede dejar «a secar al sol». Y entonces, ¿cómo se secan los objetos de madera para exponerlos en un museo?
5. Cómo se evita que se encoja: sustituir el agua por otra sustancia que sostenga la madera
La solución consiste en reemplazar el agua por una sustancia de relleno. En el Mary Rose, los objetos de madera se colocan en tanques con agua y se sustituye el agua por polietilenglicol (PEG), una sustancia de relleno que sostiene las células débiles [4].
Para el casco, que es enorme, el proceso fue largo. Nada más subirlo en 1982 lo cubrieron con espuma empapada y lo rociaron con agua, y desde diciembre de 1982 lo mantuvieron en un edificio donde lo rociaban con agua fría, filtrada y reciclada para evitar que se secara y que crecieran microbios. Después, según un resumen de la página del museo, el casco se roció con PEG de varios tamaños de molécula, primero pequeñas y luego más grandes, entre 1994 y 2013. El secado con aire terminó en 2016 [5].
No es un problema que se resuelva una vez. En Torihama, los objetos llevaban unos 40 años desde su excavación y eran tan frágiles que algunos no se podían levantar directamente. Con ayuda del gobierno nacional, la prefectura empezó en el año fiscal 2005 un programa de conservación y reparación: en los primeros cinco años trató 43 piezas de materia orgánica, las más urgentes [2].
6. Cómo detectar en un museo que un objeto de madera pasó por todo esto
La próxima vez que veas un objeto antiguo de madera en un museo, fíjate en si el cartel menciona algún tratamiento de conservación. Si lo hay, sabrás que ese objeto estuvo mucho tiempo protegido por el agua y que después necesitó cuidados para no deformarse al salir.
También puedes preguntarte con qué otros materiales pasará algo parecido: cuero, tela o cuerda también son materia orgánica, y el museo del Mary Rose tiene páginas aparte sobre ellos [4]. Y si buscas más, las fuentes de abajo son un buen punto de partida.