1. ¿Por qué la rana roja japonesa se reproduce en invierno y no en primavera?
Aunque solemos pensar que los anfibios se reproducen en primavera, la rana roja japonesa (Nihon akagaeru) actúa mucho antes. Según la Asociación de Guardaparques de Japón, este anfibio despierta brevemente de su hibernación a finales de enero para poner huevos, y las larvas nacen cuando el agua se calienta alrededor de finales de marzo [2]. Los huevos pasan unos 2 meses en aguas que podrían congelarse.
El periodo de puesta varía según la región. El manual de monitoreo del Ministerio de Medio Ambiente indica que, en las llanuras de Honshu, ocurre entre enero y abril, mientras que a nivel nacional abarca desde noviembre hasta mayo del año siguiente [3]. En registros de Koka, Shiga, se observó que la puesta comenzó antes, a finales de enero, durante los inviernos cálidos de 2014 a 2016. Pero, ¿por qué elegir el frío?
2. La teoría: poner huevos en invierno reduce los enemigos naturales
Documentos de la Asociación de Guardaparques y de NACS-J sugieren que poner huevos en invierno es una estrategia para aumentar la supervivencia, aprovechando una época con menos depredadores [4]. La hipótesis es que al nacer antes, los renacuajos crecen rápidamente y son más difíciles de atrapar por insectos acuáticos o serpientes.
Es importante notar que esto es solo una teoría. En los materiales consultados no se ha encontrado una investigación que verifique científicamente esta ventaja invernal. Debemos verlo como una explicación probable, no como un hecho confirmado. Sin embargo, hay una verdad clara: si ponen huevos en frío, necesitan agua disponible en ese momento.
3. Qué tipo de agua elige la rana para poner sus huevos: abierta y poco profunda
Un estudio publicado en la revista *Journal of Conservation Ecology* analizó las condiciones del hábitat de puesta [5]. Este anfibio se reproduce en aguas estancadas como arrozales, pero evita las zonas densamente cubiertas por plantas como el carrizo. En los bordes de los arrozales o lugares con vegetación dispersa, la temperatura media diaria del agua es significativamente más alta que en los humedales cerrados.
El estudio considera que esta mayor temperatura favorece el desarrollo del embrión y se estima que podría ayudar a evitar las bajas temperaturas nocturnas o del amanecer. No hubo diferencias notables en el pH ni en la conductividad eléctrica (EC) entre los sitios. El análisis sugiere que la presencia de arrozales húmedos, donde el agua no se escapa fácilmente, es indispensable para proteger a esta especie y sus lugares de reproducción.
4. Arrozales que se secan en invierno frente a arrozales con riego invernal
En Okazaki, Aichi, los documentos municipales señalan que la mecanización del cultivo ha provocado que los arrozales se sequen durante enero y febrero, dejando casi sin lugares de puesta en la ciudad [6]. El Museo Digital de la Universidad de Hiroshima explica que las obras para drenar campos y el abandono agrícola han eliminado estas aguas poco profundas desde el invierno hasta principios de primavera. No obstante, esto es un caso local; no podemos afirmar que ocurre igual en todo Japón.
Para evitar que desaparezca el hábitat, se propone el "riego invernal" (fuyumizu tanbo). Consiste en mantener agua en los arrozales desde después de la cosecha y durante el invierno. Según las directrices de Chikuma, esto favorece a microbios, gusanos acuáticos y peces, atrayendo aves como gansos y patos, además de ayudar a controlar malezas y mejorar el nitrógeno del suelo [7]. Eso sí, no hay datos numéricos en estos materiales que demuestren cuántos huevos adicionales produce esta práctica.
5. Estanques pequeños en Chiba: cuántas masas de huevos se encontraron
En campos abandonados de Inzai, Chiba, ciudadanos crearon pequeños estanques de 11 y 21 cm de profundidad. En 2021 se encontraron 104 masas de huevos allí, y 81 en 2022 [8]. En el área total del estudio, hubo 537 masas en 2021 y 635 en 2022, superando las 500 ambos años.
En contraste, los arrozales recién creados estaban secos durante la temporada de puesta de 2022 y no tenían huevos. Se estima que desapareció el equivalente al 17,3 % de los huevos o larvas ese año debido a la sequía. La investigación concluye que crear estanques de puesta ayuda a reducir la mortalidad temprana en áreas donde hay riesgo de secado. Esto no mide directamente el efecto del riego invernal, pero es compatible con la importancia de conservar agua poco profunda durante el invierno.
6. Cómo se estima el número de hembras contando masas de huevos
Según ejemplos del Ministerio de Medio Ambiente, se estima que una hembra pone una masa de huevos por temporada, por lo que contarlas da una idea aproximada del número de hembras [1]. Una masa contiene entre 500 y 3000 huevos (algunos datos dicen unos 1500). Si hacemos un cálculo simple con las 104 masas de Inzai, tendríamos desde 52.000 hasta 312.000 huevos, aunque esto no indica cuántos eclosionaron realmente.
Para distinguirlas, el blog de la Oficina Regional de Medio Ambiente de Chubu explica que las masas de la rana roja tienen una gelatina firme y aspecto de vidrio esmerilado, mientras que las del sapo marrón son transparentes y frágiles [9]. No levantes los huevos para verlos; eso puede dañarlos. Es una técnica de investigación, no para imitar.
Con la supervisión de un adulto, pueden observar desde zonas permitidas si hay agua en arrozales o canales cercanos en invierno, y anotar su profundidad y exposición al sol. No toquen el agua ni los huevos. Consultar con autoridades locales sobre las fechas de puesta en su zona es una buena idea.